sábado, octubre 02, 2010

INDIOS NUESTROS DE CADA DÍA


Parodia de los indios en el carnaval de Santo Domingo (foto: Faustino Pérez)

Estatua de Colón con Anacaona en un plano inferior (foto: Faustino Pérez)

Según el protocolo los tres personajes están mal colocados en la entrada del Museo del Hombre Dominicano (foto: Faustino Pérez)


Por FAUSTINO PÉREZ

¡Cómo cambian los tiempos!, yo recuerdo cuando éramos niños e íbamos al cine, nosotros aplaudíamos y nos mostrábamos regocijados, cuando los soldados mataban a los indios en las desaparecidas películas de vaqueros en el Viejo Oeste; no obstante, hoy ese comportamiento sería considerado como “políticamente incorrecto”. Desgraciadamente no todas las mentalidades cambian para bien con el paso de los años.
Siempre se ha dicho que la historia la escriben los vencedores, y en el caso específico nuestro, los aborígenes que habitaban esta tierras han sido vilipendiados textual e icónicamente hasta lo indecible, y como no queda ninguno, nadie los ha defendido. En otros territorios más extensos del continente y con más accidentes geográficos, los nativos pudieron sobrevivir.
Sin embargo, en las dos naciones en este continente americano con mayor desarrollo cultural en el período prehispánico, como Perú y México, todavía hoy en el siglo XXI los pueblos autóctonos no han logrado ser asimilados del todo por el poder político, como lo atestiguan los pocos descendientes de los nativos que ocupan los cargos de ministros, o de senadores y diputados. Bolivia es una excepción a la regla continental, y en otros países como Guatemala, se han logrado avances. Y no hablemos del poder económico, con relación a los pueblos originarios del continente.
Si empezamos por el mismísimo nombre o apelativo de indio, se debió a una confusión que data del 1492, ya que los conquistadores, con Colón a la cabeza, pensaban que habían llegado a la India en el continente asiático. Empero, el galimatías no termina ahí, ya que la falta de investigaciones, de documentación, y una peor interpretación de los hechos que acontecieron en nuestra isla, han provocado que no exista un consenso entre los historiadores, antropólogos y arqueólogos, con relación a qué grupos étnicos poblaban este territorio insular, y cómo llegaron.
Esto da como resultado que mientras más uno indaga sobre el tema, menos se aclara, y al final cada quien que esté interesado en la temática elabora su propia teoría sobre los acontecimientos, creando más confusión, porque se le está echando leña al fuego.
Otra fuente de confusionismo, todavía no bien explicada, fueron las causas de la desaparición total de esa(s) etnia(s). Hay quienes las atribuyen a las enfermedades provenientes del continente europeo, ante las cuales no habían desarrollado una inmunidad; otros afirman que se debió a los malos tratos, incluyendo las torturas a que eran sometidos los que no obtemperaban, y al sometimiento a un régimen compulsivo de trabajo al cual no estaban acostumbrados. Para salir del paso se dice que el exterminio se debió a una serie de factores, incluyendo los anteriormente expuestos.
Lo cierto es que los aborígenes caribeños vivían una vida cómoda, porque practicaban la silvicultura, y además, tenían otras fuentes alimenticias fáciles al alcance de la mano. Al ser convertidos prácticamente en esclavos en la Hispaniola, no pudieron o no quisieron resistir; lo cual explica los suicidios que se escenificaban, sin embargo, tampoco aclara su total desaparición como etnias entre nosotros, aunque sí queda sangre indígena mezclada en la población, como es lógico, tal como lo atestiguan las pruebas de ADN que se han hecho.
La propia iglesia católica contribuyó al exterminio de los aborígenes, y como ya se sabe según la historia, fue durante la noche del 14 al 15 de marzo del 1495, cuando la virgen “intercedió” a favor de los españoles, - que se encontraban en franca inferioridad numérica - , y con esa interpretación de los hechos, la iglesia estaba discriminando abiertamente a los nativos quienes defendían su territorio, y así los aborígenes fueron masacrados en el que se conoce hoy como el Santo Cerro, a 5 kms. de La Vega Real.
Hay historiadores que le echan la culpa en buena medida a la nostalgia y a un desconocimiento y no comprensión de lo que estaba sucediendo, ya que, por ejemplo, los nativos nunca pudieron comprender ese afán desmedido que tenían los colonizadores por los metales, como el oro y la plata. Para los aborígenes, el oro aparecía en forma de pepitas en los ríos, y ellos utilizaban ese metal para adornarse y para darle terminación a algunas de sus piezas de madera o de otros materiales.
Es preciso resaltar que nuestros aborígenes nunca alcanzaron, ni por asomo, el nivel artesanal de los pueblos más avanzados como los Moches y los Incas peruanos, o los Mayas y Aztecas de México y Centroamérica; sólo basta con visitar el Museo del Oro en Bogotá, Colombia, o mejor aún, el Museo del Oro en Lima, Perú. En cambio, para los conquistadores europeos, la obtención de los metales preciosos era un fin en sí mismo, y un medio para enriquecerse y lograr estatus social.
El lenguaje español, en cambio, sí se enriqueció con numerosos vocablos como: huracán, canoa, iguana, maní, manatí, guayaba, yuca, bija, auyama, mamey, y así sucesivamente. De la misma manera el vocablo indio se emplea hoy como dominicanismo para indicar que la persona es mestiza o mulata, o sea, que no es blanca ni negra. También es una especie de eufemismo, para no llamar negra a la persona.
Tal como apunta el ecologista Rafael Lorenzo: “también los nombres de la mayoría de nuestros ríos son taínos: Ozama, Haina, Ocoa, Yaque, Soco, Seibo, Camú.. etc,, por ese motivo habría que investigar más a fondo la toponimia dominicana”.
Empero la cuestión no termina ahí, sino, que se han inventado una gran cantidad de variantes de la palabra indio al adjetivarla, con la finalidad de matizar la voz, verbigracia: indio claro, indio oscuro, indio jabao, indio café con leche, indio melao, indio saltapatrá, indio pelo bueno, indio pelo fino, indio azabache, indio refinado, indiecito, indio bembón, indio greñú, y un largo etcétera.
A pesar de los aportes lingüísticos de los aborígenes de estas tierras y de su contribución racial, desde el punto de vista de la representación icónica han sido históricamente muy mal tratados. Si empezamos por el Parque Colón, eje central de la Zona Colonial, la estatua de bronce del almirante tiene en su pedestal a la reina taína Anacaona en actitud servil, quien acaba de escribir la frase en la base monumental: ILUSTRE Y ESCLARECIDO.
Dicho monumento data del siglo XIX, ya que la plaza fue inaugurada el 27 de febrero del 1887, y es obra del escultor francés E. Gilbert. Mientras Colón luce en la cima imponente, con una vestimenta que lo hace más voluminoso señalando el norte, en tanto, Anacaona aparece en un plano marcadamente inferior en el pedestal, con un taparrabos, casi como si estuviera reptando con la pluma en alto. Un trato más peyorativo que ese no se puede imaginar.
La humillación no termina ahí, puesto que el Museo del Hombre Dominicano de la Plaza de la Cultura, donde se asume que saben lo que hacen, colocaron tres estatuas en su fachada representando las tres razas principales que han conformado este país; y en vez de colocar al indio en el centro, porque le correspondía según el protocolo por ser el nativo, lo pusieron a la izquierda del español Fray Bartolomé de las Casas, quien está en el centro de los tres en un plano anterior, y además, y para mayor humillación, al cacique le cambiaron su nombre aborigen que era Guarocuya o Huarocuya, y le pusieron su apelativo de pila bautismal, que era Enriquillo. Al esclavo africano Lemba sí que le corresponde estar a la izquierda del personaje central por el orden de llegada a estas tierras, aunque fuese contra su voluntad, y lo colocaron a la derecha. Esto significa que tienen a tres personajes históricos en la entrada, y todos están mal colocados.
Estos casos ejemplifican dos, de los muchos sesgos, tergiversaciones, e interpretaciones erróneas, de que adolece nuestra historia.
Para colmo, en el carnaval dominicano es frecuente que se hagan parodias de los nativos por medio de las comparsas, pero nadie los defiende…sólo los imitan o se burlan de ellos.

sábado, septiembre 25, 2010

CULTURA VIVA: ARTISTA DE LA FOTOGRAFÍA Y LA ESCRITURA


Faustino Pérez

Por Lincoln López


Es autor de numerosos ensayos: “Fulano de tal”, ‘Supermán regresa…como psiquiatra esta vez”…
En 1979 ganó el primer premio en tema libre en la XIV Bienal de Artes Plásticas en el Museo de Arte Moderno de Santo Domingo, titulado: Otros Mundos.
Nacido en la ciudad de Dajabón, pero las circunstancias lo llevaron a estudiar en Santo Domingo donde se graduó de Bachiller, luego en Nueva York de escuela superior.

Más tarde tuvo que convalidar el bachillerato español para ingresar a la Universidad Complutense de Madrid, España, en donde obtuvo el grado de Licenciado en Ciencias Económicas. Allí fue profesor no numerario en el Departamento de Inglés.

Es, además, graduado en fotografía de la Academia Flash de Madrid, y en la Escuela Oficial de Idiomas de la misma capital. Obtuvo los cinco proficiencies de la Universidad de Cambridge, U.K. Fue miembro activo de la Real Sociedad Fotográfica de Madrid, y de la Royal Photographic Society de Londres. Si su pasión por los estudios le ha generado una sólida formación intelectual, sus constantes viajes culturales alrededor del mundo le han proporcionado una visión artística y cultural más universal.

De regreso a su país ha realizado una valiosa labor cultural. Fue miembro cofundador de la Asociación Dominicana de Críticos de Arte, y pertenece, igualmente, al Colegio Dominicano de Artistas Plásticos y al Grupo Ecologista Tinglar. Este talentoso artista e infatigable trabajador ha compartido esas actividades con la cátedra universitaria, en la unidad de Comunicación Social y de Artes de la UASD.

Es autor de numerosos ensayos: “Fulano de tal”, ‘Supermán regresa…como psiquiatra esta vez”…

Su testimonio como escritor y como artista, lo expresa al inicio de su libro “Mabí en las venas”: “Desde que me inicié en el arte y en la escritura, me he guiado por el principio de que “El estilo es el hombre”…lo hacen a su manera, es decir, con su sello personal. El único requisito consiste en dominar la técnica y la destreza. Siempre con la intención de trascender, aunque muchos no se den cuenta de esto, y por más que el instinto de supervivencia pretenda imponerse…comparto la opinión de aquellos que opinan que lo importante es hacer y si gusta y está bien hecha, mucho mejor”.

Sus diapositivas “han aparecido en RTVE, de España, en la RAI, italiana, y en varios canales de Santo Domingo”. Fue el primer artista de la lente en realizar una exposición individual de fotos en el Museo de Arte Moderno de Santo Domingo en 1977.

En 1979 ganó el primer premio en tema libre en la XIV Bienal de Artes Plásticas en el Museo de Arte Moderno de Santo Domingo, titulado: Ocho Mundos.

Su originalidad, dominio de la técnica y la multiplicidad temática, lo acreditan como uno de los artistas más importantes de la fotografía dominicana.

Tiene una variada e interesante bibliografía. Entre sus once títulos citamos: “Teoría de la toma fotográfica” (1994), “Tralalá del cómic” (19976), “Diccionario de gestos dominicanos” (2000), “Letreros Populares Dominicanos” (2005), que estuvo entre los dos más vendidos en el país, según el Ministerio de Cultura. Sus libros se encuentran en las bibliotecas de las universidades más prestigiosas del mundo.

Otro rasgo distintivo de su personalidad es: su probada integridad.

Faustino Pérez, artista de la fotografía y la escritura.

culturaviva16r@hotmail.com

domingo, septiembre 19, 2010

CHOPO STYLE


Lagarto Verde (foto: Pedrito Guzmán)

Por Miguel D. Mena

Mi amigo Raúl Recio ha lanzado hace un par de años una interesante teoría sobre el "chopo style" como definición del dominicano moderno. Si a ella le vinculamos otras teorías sobre nuestra arquitectura moderna como la del "estilo neo-nada" o "repostería Nitín", sólo habrá que ponerse la mano en la cabeza y al último que desconecte la nevera, en caso de que haya nevera.
¡Así es la postmodernidad local!
Revienta el caso de Figueroa Agosto y al final se habla de las "champaneras", aquellas chicas a las que no se aflojaba el pecho para gastar cien mil pesos en champañas en el Jet Set, con Sergio Vargas o el Mayimbe al fondo.
Me enfrento a estos síntomas de un cuerpo que parece no tiene órganos, y sí, hay algo en común: vivimos en la espuma, con una capacidad inmensa de gasto y nadie sabiendo de dónde viene el dinero, mientras medio país se cae a pedazos en la esquina Nicolás de Ovando con Máximo Gómez.
¡Cinco mil pesos para ver al Cigala! ¡Cuatro mil pesos para ver a Sabina! ¡Diez mil pesos para ver a Bocelli! !Una llamadita de 300 pesos para empujar a Martha, nuestra Latin Idol!
¡Y yo vendiendo mis libritos a trescientos y quinientos pesitos, mis libros que me dan tanto trabajo, mis libritos que no serán comprados por nuestros grandes intelectuales porque son muy caros, léase, a nuestros grandes intelectuales tengo que regalarles mis libritos!
Nuestra nueva clase media, la de dos celulares -y a veces tres- y habladera que no acaba y déjame bajar este mondongo con un Chauteau "primour" está que arde.
Primero es que paga no sé cuántos miles y no recibe de Luis Miguel -el mismísimo Luismi- esos gestos tan cariñosos, ni hay teloneros dominicanos, ni nada. Luego, que Sabina se encabrita porque no puede competir su eterna acaratarrada voz con el ruido el público en el Palacio de los Deportes. Ahora es el Cigala, que se larga después de un par de canciones porque su genio no puede con ese público recibiendo llamadas de fulanito y comiendo y bebiendo y gritando como si el Diego fuese un cantante de la Feria en los años 70.
Recuerdo la vez que el mismísimo Frankie Sinatra dio su famoso concierto en Altos de Chavón. Dentro de sus condiciones estaban: que él cantaría primero. Llegó la hora, alguna versión de "My Way" sonó en aquellas venerandas ruinas poco antes construidas, y a la hora de llegar la cantante que seguiría el show, ya ustedes pueden imaginarse el reperpero de los guardaespaldas y el público que seguramente prefería irse a la casa para quedarse todavía con algo de "New York New York".
Esa fue y será la historia del nunca termirar: los extranjeros hacen lo que quieren y los aborígenes no pueden aceptar las reglas del juego.
La mayoría del público no va a un concierto a oír, sino a corear. ¡Y ay si el artista de turno no complace solicitudes!
Ahora pienso en Luis Terror Días, la masa rogándole, exigiéndole que cantase "Candelo", y mientras más roncas sonaban las voces más malévolo el Terror y ni para allá voy a mirar. ¡El Terror nunca complacía! ¡El Terror cantaba "Ya yo me voy" y efectivamente se iba, se largaba!
Pero esa es la historia de nunca acabar. Al final hay dos actores: el artista y el público. El artista es el objeto del deseo. Está ahí para cantar, brincar o lo que sea. Es un jornalero para dos o tres horas. El público paga para eso: para ver, corear o moverse. ¿Es un mono el artista, se tienen que complacer solicitudes?
En lo particular, el último concierto al que fui con gusto fue al de Rammstein, hace como dos o tres años.
Al último último, fue al de Bob Dylan, y mejor ni pensar en eso. Cuando llegué ahí estaba el autor de "Mr. Tambourine" con su antiquísima voz aflautada, como si tuviera chocándole los pies a TutanKamón. Lo más insoportable de la velada fue el público: uniformados como rebeldes, pero la mayoría con sus celulares, tomando fotos del Bob and the Band, hablando por los celulares, diciendo que mira ahí, ahí está Dylan, cada quien en transmisiones en vivo o fumando, mientras el Bob no se desgiñataba, y lo cogía suave, y al final hizo un par de bis y al rato cogía sus guitarras con la misma intensidad con la que yo recogía los papeles para un éxamen de Química 011 en el Colegio Universitario.
En síntesis: no me verán más en un concierto de esa especie. Mejor gozar con algún cantante en Alexander Platz o en la piscina de Limber Villorio que flojar tantas monedas sólo para sentir que sí, que le haces el mejor corito a Mick Jagger o a Omega.
Por lo demás, al paisaje dominicano seguirán llegando artistas de todo tipo, que se dejarán y no se dejarán, que aguantarán o no aguantarán las voces de la fanaticada.. Y así llegamos al corazón de este ñame, al problema de fondo, a eso que nos marca como si fuésemos una yegua, a esa indefectible "identidad" nacional que nos legitima el derecho a hablar todo el tiempo, a gritar todo el tiempo, a nunca tener el radio apagado, a tener que estar devorando todo el tiempo, a esa imposibilidad de oír, de dejar la lengua tranquila, de no sobreponer el territorio propio al de los demás.
¿Es que "así somos"? ¿Somos los ruidosos, los que combatimos al Bach del vecino con la Fefita la Grande propia? ¿Se le podrá pedir a un dominicano que apague su celular durante la actividad, que hable un poquitico más bajo en el supermercado, que respete el derecho del otro? ¿Le podrás decir al evangélico que no te deja dormir que por favor, que anuncie la llegada de Jesús en la otra esquina, porque tú estás esperando a otra gente? ¿Salvese quien pueda?
En nuestra querida media Isla hay un mal de fondo en esa nueva clase media, un estado esquizo entre las nuevas posibilidades del consumo y esa obsesión por asegurarse un territorio, por alzarse con el pedazo más grande de pechuga, por demostrar que se tiene más blín-blín que nadie...
¿Se podría hablar del "chopo style" como el Ícaro de la postmodernidad dominicana?
Quizas le toque el tema a Raulito Recio cuando lo vea.

viernes, septiembre 10, 2010

LOS HURACANES EN LA CULTURA ANCESTRAL DOMINICANA


Los efectos de los vientos huracanados en la flora (foto: Héctor Placeres)

Por FAUSTINO PÉREZ

Los huracanes, que es casi lo mismo que decir los ciclones, las tormentas y los tifones, están entre los cataclismos naturales más temidos por la humanidad; conjuntamente con los terremotos, y los tsunamis que pueden producirse como consecuencia de ellos; además de los incendios, las erupciones volcánicas, las inundaciones, los tornados, los impactos de asteroides y meteoritos, las tormentas de arena, las tormentas eléctricas, las avalanchas, y así entre otros.
El vocablo huracán proviene de una palabra de origen taíno, para referirse a un viento impetuoso y temible de origen tropical, que gira a modo de torbellino en grandes círculos, y suele afectar estas regiones del globo terráqueo en los meses cálidos del verano, con el máximo de actividad en los meses de agosto y de septiembre, normalmente.
Antes se empleaba el término ciclón en vez del vocablo huracán, pero ahora se han reclasificado esos fenómenos naturales y se le llama ciclón a un huracán de menor potencia. La escala mas socorrida es la Saffir-Simpson para clasificar los huracanes.
Ese es uno de los inconvenientes del vasallaje tecnológico, que hasta los nombres de los huracanes nos los imponen, y ni siquiera nos piden opinión, a pesar de ser normalmente los más afectados. Incluso algunos nombres son de difícil pronunciación para los latinos.
Se ha dicho, con toda razón, que estamos en la ruta de los huracanes, aunque ahora con el llamado calentamiento global de los mares, estos fenómenos naturales tienen una tendencia más acusada de subir hacia otras latitudes, claro está, para beneficio nuestro.
Es tal la influencia de los huracanes en la cultura caribeña y dominicana en particular, que hay gente que expresa el año por los ciclones y los huracanes. Por ejemplo, si se habla de San Zenón, el ciclón que le dio la “bienvenida” al tirano Trujillo, todo el que esté un poco enterado sabe que se está hablando del 1930; en cambio, si se dice que el devastador huracán David y la tormenta Federico azotaron el país, con vientos de hasta 300 kms. por hora en el primer caso, y copiosas lluvias con la tormenta, se trata del 1979.
Otro huracán que la gente difícilmente olvidará es el Georges, y el posterior experimento del rumor del “maremoto” concebido no se sabe por quién, ni con qué fines, en la madrugada del 1 de octubre de 1998, pocos días después del paso del huracán Georges por la isla, alrededor del 22 de septiembre del 1998.
En el experimento de un falso “maremoto” que afectaría a Santo Domingo y otras poblaciones cercanas, en especial del este del país, se usaron principalmente el medio telefónico, los altoparlantes y los contactos personales, para atizar el pánico colectivo. El rumor pudo crear más impacto porque la población estaba muy tensa por el paso del huracán días antes, y de esa manera se pudo descargar esa carga estresante.
Miles de personas salieron despavoridas de sus casas en búsqueda de lugares más elevados como el Mirador Sur de la capital, incluso, en paños menores, por las prisas.
Normalmente cuando se anuncia la llegada de un huracán, la gente se siente insegura y tiende a acaparar de todo lo que considera imprescindible, desde alimentos hasta combustible para su vehículo; lo cual provoca grandes aglomeraciones en los supermercados y en las gasolineras. Incluso, los saludos de las amistades cambian, y se saludan diciendo: “ya viene el ciclón”, o alguna otra frase parecida.
Otros, más avispados, se aprestan a preparar un sancocho, que no cae mal, y muchos no dejan sus bebidas favoritas para las horas aburridas y para acompañar la partida de dominó, entiéndase, cerveza, ron, o whisky.
No es raro que haya gente que se exceda en sus gastos, en especial si el huracán no llega a afectarnos, porque gastan más dinero de lo habitual en un corto tiempo, y luego consumen anticipadamente todo lo que acapararon.
Cuando el huracán es inminente, el fuerte oleaje se empieza a sentir, y centenares de curiosos acuden al Malecón en Santo Domingo, para extasiarse con la fuerza de los elementos. Hay gente tan imprudente y tan temeraria, que tiene que ser controlada por la propia policía para que no se acerque tanto al mar. En las rocas del Malecón, algunas tienen agujeros por los cuales brota el agua con fuerza como si fueran géisers de mediano tamaño, debido a la fuerza del oleaje que choca por debajo de las rocosidades.
Dependiendo de la cercanía del ojo del huracán sus efectos de lluvias y vientos duran varios días, o sea, alrededor de una semana, y sus secuelas de daños pueden cifrarse en años o en décadas, con centenares de millones de pesos en pérdidas materiales y miles de muertos, heridos y damnificados, que ponen a prueba la capacidad organizativa de un país. Todavía hay personas que alegan ser refugiados del huracán David del 1979.
Después de la tempestad viene la fase de curiosear para poder verificar los daños sufridos, y a quién y/o qué afectó. Muchos curiosos acuden después del paso del fenómeno a la orilla del mar, en búsqueda de abanicos de mar, caracoles, y otras muchas cosas que el oleaje saca del lecho marino.
Un huracán puede trastornar las vidas de miles de personas, y la actividad económica y productiva de una nación y por eso son tan temidos. Hay afectados que sufren las secuelas de por vida.
Nosotros vivimos en una época afortunada ya que con los logros de la tecnología, en especial con los medios satelitales a su disposición, la gente tiene un margen de tiempo para prepararse y tomar sus medidas. Imagínense los que sería un huracán en la época de los taínos, si ya de por sí era una auténtica aventura en el período previo al lanzamiento de los satélites meteorológicos, hace nada más que un par de décadas.
Anteriormente había que captar e interpretar ciertas señales de la naturaleza , específicamente del viento y del mar, todo un arte que se ha perdido por culpa de los avances tecnológicos; pero ahora se tiene la posibilidad de que se pueden ver las imágenes con animación del satélite metereológico, o del radar de Punta Cana en vivo, por el internet.
Nosotros tenemos la gran ventaja de que la mayoría de nuestras casas de blocks pueden resistir perfectamente los huracanes, salvo los hábitats de los barrios muy pobres de las ciudades y pueblos; por ese motivo en los EE UU, por poner un ejemplo, un huracán provoca proporcionalmente mucho más daño que aquí, ya que ellos emplean mucho la madera para construir.
Otro factor de riesgo son los deslizamientos de tierras y las inundaciones que suelen afectar a los barrios marginados, y a aquellos que viven a las orillas de los ríos y cañadas, o en otros lugares bajos o peligrosos.
Por otro lado, los efectos negativos que sufre la flora en el trópico, se recuperan con mucha mayor rapidez que en otras latitudes más templadas. Cada especie tiene una estrategia de supervivencia diferente, ya que por ejemplo la uva de playa resiste exitosamente los fuertes vientos porque su madera es muy flexible y fuerte; en cambio las almendras pierden inmediátamente las hojas, y de esa manera las ramas ofrecen poca resistencia a la brisa huracanada. Por su lado, las palmas canas repliegan sus ramas, conocidas como pencas, en dirección al sentido de la ventisca, como una forma de adaptarse siguiendo la corriente de aire; no obstante, hay cocoteros que no sobreviven, ya que sus pencas se convierten en auténticos látigos y la fuerza del movimiento del viento les quiebra el tronco. Otras especies que no son endémicas, o no se han adaptado, son las que más sufren, aunque algunas pueden recuperarse como sucedió con los grandes árboles introducidos de higuera (Ficus religiosa) del Parque Colón, que se cayeron con los últimos huracanes y luego fueron levantados por los socorristas y se recuperaron.
Resumiendo, las claves para la supervivencia en caso de un huracán son: prudencia, prevención, colaboración, y adaptación.

jueves, septiembre 02, 2010

MUCHA GENTE HIZO SU AGOSTO CON FIGUEROA AGOSTO EN EL MES DE AGOSTO


Festival de Estatuas Vivas (foto: Faustino Pérez)

Por FAUSTINO PÉREZ


Yo siempre he dicho que la ensalada del narcotráfico es el dinero, y en este continente dicha ensalada tiene un predominio verde, – y no precisamente por la lechuga – , con tantos dólares acumulados; la salsa sería la sangre de los crímenes y asesinatos perpetrados para mantener el control y la hegemonía, y la carne la ponen las mujeres involucradas con los capos…conocidas en otras latitudes como narco-damas.
Estamos hablando de carne de primera, de carne muy cara, de carne con mucha demanda, pero, por supuesto, no al alcance de todos los mortales, como lo atestiguan las grabaciones furtivas realizadas en su habitación por el capo José David Figueroa Agosto, conocido en Puerto Rico – de donde se había escapado de una cárcel – como Junior Cápsula. Los motivos por los cuales él grabó esas escenas no están claros, ya que pudo haber sido para chantajear a alguna de ellas, en especial si estaba casada, o bien , por el simple morbo y el afán exhibicionista. En el interior de Junior Cápsula hay una veta que lo motiva a exhibirse, como lo atestiguan esos tatuajes que lleva en los brazos, los cuales sirvieron para su identificación y posterior detención, ya que él no los ocultaba en sus andanzas en Puerto Rico. Es probable que inconscientemente quisiera dejar su huella y una constancia visual de sus hazañas, en un afán muy humano de trascender.
Lo cierto es que nunca se había visto un capo de esa importancia convertido en estrella porno, por obra y gracia de una estrategia política de distracción, con el efecto secundario negativo, quizá no buscado, de promocionar el narcotráfico; ya que el mensaje de ese DVD puesto a la venta en las calles de todo el país, es que con el tráfico de drogas se vive mejor y se goza más, algo que cala muy hondo en la sociedad y en la juventud dominicanas. ¡Y de qué manera!
Al tener la cámara oculta, estas grabaciones no presentan cambios de planos, y muchas de las escenas con la media docena de mujeres están filmadas con poca luz. De todas formas, Figueroa Agosto se comporta de manera similar con todas, y se aprecia que él paga para que le den placer y lo complazcan en sus gustos, y si ellas reciben algún tipo de satisfacción sexual, eso es secundario para Figueroa, y no es más que una consecuencia del gusto que él está recibiendo, y naturalmente, porque él está disfrutando más que ellas; puesto que, en primer lugar, el protagonista en ningún momento les practica el sexo oral a la féminas, sin embargo, a él le hacen felaciones, hasta cuando está hablando por teléfono. Aunque el ángulo de la cámara no permite apreciarlo bien, aparentemente Figueroa Agosto practica también el sexo anal, como una forma de dominio sobre ellas.
El DVD puesto a la venta viene con diferentes portadas, quizá porque se trata de varios negociantes mayoristas quienes tienen el negocio del quemado de los discos; no obstante, el gran reclamo publicitario que excita el morbo de la gente es la imagen de Sobeida Félix en la carátula, quien, por cierto, no aparece en las grabaciones.
Las diferentes tomas que salen en el DVD han sido previamente seleccionadas, ya que no aparecen ninguna de las mujeres involucradas en el caso ante la justicia, entonces, uno se pregunta ¿cómo es posible que esas escenas llegaran al público?, ¿quién filtró a los mayoristas de la quema de discos ese material?, y con qué intención. El hecho es que el DVD ha sido un best seller, e inclusive, aparece en el Internet.
El DVD cayó como un regalo visual provisional entre el público, y cuando salió a la luz por obra y gracia no se sabe de quién, ni mucho menos por qué, resultó ser, sin proponérselo, una especie de final temporal a la “telenovela” del caso Figueroa Agosto. Incluso, la gente espera mucho más de lo mismo, en especial quiere ver a la ya mega-diva Sobeida en acción. Hasta que no aparezca la protagonista principal, el morbo, la curiosidad, y la ansiedad seguirán en aumento.
De la misma forma que al no mostrase fotos de la entrega a la policía boricua de la acusada Sobeida, se incrementó la curiosidad y la morbosidad de la gente, al igual que cuando se afirmó que estaba embarazada, igualmente, sucede ahora con la no aparición de ella en las grabaciones.
A la gente le interesa saber lo que tiene Sobeida Félix, y lo que puede dar de sí, es decir, cuáles son sus armas secretas, cuáles son sus ganchos eróticos, cuáles técnicas aplica, que la convirtieron en la favorita del capo; y cómo ella logró que Figueroa Agosto le hiciera más caso a ella que a las demás, ya que todo el mundo sabe que él podía tener acceso a miles de mujeres premium. Mientras tanto, Sobeida la del cuerpo menudo, esboza su enigmática sonrisa de fémina pícara, sensual, sexy y provocadora, y como siempre, aparece maquillada en las fotos para lucir más joven de lo que realmente es.
Por lo que se aprecia, tanto Sobeida así cono también Figueroa Agosto son muy presumidos ambos, y es algo que tienen en común y que explica, en parte, sus vínculos pseudo-sentimentales; noten que las cirugías estéticas que él se practicó eran para verse mejor, ya que él pudo, por igual, pagar para que le deformaran negativamente el rostro, lo cual difiere mucho de la imagen típica que se tiene de los mafiosos estadounidenses, mexicanos, colombianos, y de los mismos italianos. No se sabe realmente cuántas intervenciones quirúrgicas para mejorar su apariencia se hizo ella en el tiempo.
Hasta ahora, sin embargo, sin perder en ningún momento su coquetería, las respuestas de Sobeida a la prensa, en el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, han sido lacónicas, o bien, negándose de plano a dar declaraciones, diciendo “eso no te lo puedo contestar”.
La fama de ella es tal como sex symbol, como celebridad, y como personaje famoso gracias a los medios de comunicación, que la conocida investigadora, Nuria Piera, contó en su programa de televisión cómo su hijita le dijo que quería tomarse una foto con Sobeida, y su madre se vio en la necesidad de explicarle quién era realmente Sobeida Félix.
Todo lo de ella se ha hecho más famoso, empezando por la cartera Louis Vuitton que traía cuando la trajeron deportada, la torre de lujo donde vivía, el vehículo en que andaba, y así por el estilo. No es sorprendente que se haya convertido en todo un ídolo, en un símbolo, en un paradigma social; y que la recibieran espontáneamente con aplausos y saludos al ser llevada al Palacio de Justicia la primera vez.
Los que han hecho su agosto con el affaire hasta ahora, han sido quienes filtraron las imágenes a los mayoristas de discos pirateados, aunque es poco probable que se sepa quién fue, y mucho menos los motivos ocultos, recalco. Igualmente, se han beneficiado decenas de vendedores callejeros minoristas, aparte de quienes queman los discos. La prensa ha sido otra beneficiaria porque este caso morboso incrementa su audiencia y por consiguiente las ventas mejoran.
Hasta ahora Sobeida permanece ocultando sus secretos de alcoba, sin importarle que sus miles de seguidoras están ávidas y dispuestas a aprender de ella, y los hombres están locos por satisfacer su morbo. No se sabe si algún día serán puestas a la venta sus grabaciones eróticas, pero eso ya sería otro capítulo del culebrón.

lunes, agosto 23, 2010

LA TRIBU DEL DIOS OÍDO ATACA DE NUEVO


Grafiti de la Zona Universitaria de Santo Domingo (foto: ENGELS MATEO)

Por FAUSTINO PÉREZ

Si de ruido se trata, nosotros somos una potencia mundial en el ranking de los países. Naturalmente que no somos los únicos ruidosos; basta con recordar las señales acústicas de los camiones de bomberos de New York, que dejan estupefacto y patidifuso al mejor, o bien, el ruido de fondo de los vehículos transitando por los Campos Elíseos de París sobre los adoquines de la bella avenida, o el maremágnum de voces que se produce cinco veces al día en el Cairo y otras ciudades de la mismas creencias, al transmitir simultáneamente, pero sin estar totalmente sincronizadas, las mismas oraciones desde los minaretes de miles de mezquitas.
Pero estos tres ejemplos son de ruidos más o menos previsibles, en cambio la mayoría de los sonidos molestos que se producen en nuestras ciudades y pueblos, son fácilmente evitables, si tan sólo se tuviera la intención.
No sé si la herencia africana pesa, aún así, el folklorista Fradique Lizardo encontró evidencias de más de cien etnias diferentes de esclavos provenientes de ese continente, lo cual dificulta mucho el estudio del fenómeno; de todas formas, da la impresión de que al dominicano no le gusta el silencio y la tranquilidad, por ejemplo: por qué un vendedor de helados tiene que anunciar sus productos utilizando un megáfono a medianoche, o un camionero recorre un kilómetro por el Malecón, ensordeciendo con sus estridencias a todo el que pueda escucharlo a cualquier hora, o un predicador se pasa diez horas en un parque con sus mismo discurso, y claro está, con la voz amplificada. Hay sectores en los que los perros callejeros ofrecen conciertos nocturnos de ladridos a capella todos los días, y el alcalde no asiste, pero mientras tanto los afectados son los moradores de los vecindarios; quienes también son perturbados por los ruidos de los motoristas de todas clases. Cuando a alguien se le ocurre organizar una fiesta en el patio de su casa, o en la calle, o el parque, o en cualquier sitio, los afectados tienen que soportar los decibelios hasta el amanecer, porque el ciudadano que no está en la fiesta y que paga impuestos está indefenso. Y lo bueno es que nadie mueve un dedo para evitar semejantes perturbaciones; una vez se me ocurrió llamar al teléfono de la brigada anti-ruidos para denunciar un problema con una planta eléctrica molestosa, y me contestaron, después de muchos intentos, que fuera yo a hablar con el dueño de la planta…
No digamos nada de los llamados colmadones que no respetan a nadie y le quitan el sueño y el sosiego a decenas de vecinos a su alrededor con sus ruidos y las trifulcas que arman los parroquianos; o aquel que transita con sus vehículo convertido en una minidiscoteca ambulante para llamar la atención, a pesar del gasto que conlleva semejante equipo musical, y escucha la música que le da la gana, a la hora que le da la gana, en el barrio que le da la gana, a la velocidad del vehículo que le da la gana, y al volumen que le da la gana; y si está enamorado, pasa todas las veces que le da la gana, simplemente porque a él le da la gana.
La verdad es que uno se maravilla cómo esos simpatizantes y/o empleados de los políticos, se pasan horas delante del ruido infernal de los altavoces de los camiones, que van en las caravanas proselitistas, o ¿es que acaso tienen los tímpanos blindados o una anestesia auditiva, o a lo mejor ya están medio sordos? Al dominicano le place tanto el ruido, que se gasta miles de pesos en instalarle una alarma a su vehículo, y cuando se activa dicha alarma, no le hace el más mínimo caso, pero mientras tanto molesta a los demás. Los mismos fuegos artificiales gustan más por el ruido que producen que por los efectos lumínicos.
Hay vendedores callejeros, negocios con locales, y casas de familia, inclusive, que utilizan la música y los ruidos como una forma de delimitar o acotar su “territorio”, o sea, es una manera de decir “yo estoy aquí y esto me pertenece”, equivalente a lo que lo haría un perro en un poste de luz, pero hecho de otra forma. Esto se puede verificar en cualquier lugar.
La intersección de la Ave. Duarte con la Calle París es famosa por el ruido, que alcanza sus cotas máximas en la época navideña, basta con darse una vuelta por el entorno, para comprobarlo. Ahí se dan cita los vendedorses de música pirateada, los anunciantes de toda clase de productos, los que vocean para comunicarse, los propios vehículos, y así por el estilo.
Empero, no se crean que los ruídos sólo se originan en la ciudades, ya que hay pueblos que nos superan en decibelios, con sus motoristas ruidosos a todas horas, choferes de transporte voceando y con sus bocinas y sirenas sin respetar a nadie, clubes con una música incesante a todo volumen, animales ruidosos de todo tipo, y la misma gente comunicándose, entre otros.
Es probable que la malsana costumbre moderna dominicana de hablar en voz alta, tenga su origen en la práctica de los campesinos de salvar grandes distancias para comunicarse, empleando el recurso de la voz. Cuando esa gente joven del campo emigra a las ciudades traen sus hábitos consigo, conjuntamente con una sordera incipiente. Si a esto se le suma la alta concentración de humedad relativa del aire en el trópico, lo cual provoca que se propague más el sonido y que el espacio se convierta en una especie de caja de resonancia gigante, tenemos los ingredientes ideales, que mezclados con el bajo grado de escolaridad y el elevado nivel de ignorancia, dan como resultado un círculo vicioso de nunca acabar.
Los emigrados enseñan a su hijos a comunicarse en voz alta, aunque vivan en la ciudad, sumado a los decibelios propios de las grandes concentraciones, y el mal uso de las Nuevas Tecnologías, a las cuales pueden tener acceso con mayor facilidad que en el campo, como los celulares, los ipods, los equipos de música, los televisores, etcétera, empeoran la sordera y aumentan el estrés y la presión sanguínea de los ruidosos. Empero la falta de educación y de información es tal, que no se percatan del daño que se hacen, a sí mismos y a los demás. Es preciso recalcar que ningún país es perfecto, sin embargo, los malos hábitos son los que perjudican a la población.
Por eso muchas veces uno ve personas hablando y parece que están peleándose, por el alto volumen de su conversación y por las gesticulaciones típicas. No es raro que al estar sentado en la sala de mi casa, yo escuche los diálogos de las personas que van en los autos que pasan por la calle. Aún recuerdo la plática que yo escuché, sin desearlo, de un dominicano hablando por teléfono móvil en el otro extremo del andén en una estación del tren elevado de Queens, N. Y.; o el bullicio que traían unas domésticas dominicanas a medianoche en el Aeropuerto de Barajas, en Madrid. Ustedes recordarán el problema que hubo con las trabajadoras dominicanas, que se reunían en un parque de Aravaca en las cercanías de Madrid, en su día libre, y era tal el escándalo que armaban con sus conversaciones en voz alta y con su bachata, que los vecinos de ese barrio residencial se quejaron a la policía. Esto significa que hasta somos exportadores de ruidos también.
Hay personas pudientes que se aíslan en sus casas, o en sus dormitorios, vehículos, oficinas, etcétera, pero al final el ruido siempre los atrapa, y en algún momento tienen que enfrentarlo.
Está claro que en este país predomina el sentido del oído donde se le rinde pleitesía, y por eso somos la Tribu del Dios Oído, aunque gracias a todos los nuevos inventos tecnológicos que cuentan con una pantalla, hay gente que ha tenido que irse acostumbrando a un sentido de la vista predominante.
De todas formas, el sentido auditivo dominante también tiene sus ventajas sobre todo para la creación musical, por eso somos una sociedad tan amante de los ritmos, y con tanta música en proporción la tamaño, como sucede en Haití, en Jamaica, o en Cuba. El Brasil, por sus dimensiones, merece catalogarse como un inmenso laboratorio de ruidos, sonidos, y ritmos, donde permanentemente están experimentando, y de ahí su gran riqueza y variedad musicales.
¡Bueno, alguna ventaja tenía que tener!

martes, agosto 17, 2010

BIENVENIDOS A “TOYOLANDIA”


Basura en el litoral (foto: FAUSTINO PÉREZ)

Por FAUSTINO PÉREZ


No es ninguna casualidad que uno de los primeros dominicanismos que aprenden los extranjeros que viven en el país es el llamado toyo, o quizá se trate de un tollo; y es que el toyo es tan grande que no se sabe ni siquiera cómo se escribe la palabra, pero de que existe el toyo, existe, y todos lo padecemos. Es un desorden mayúsculo que parece no tener fin, y que afecta todo lo imaginable.
El toyo nuestro equivale a una chapucería o a una chapuza, aunque en realidad, abarca mucho más, porque el diccionario de la Real Academia define la primera como: tosquedad, o imperfección en cualquier artefacto; y chapuza es: obra sin arte ni esmero. El toyo nuestro es toda una filosofía y un estilo de vida, y una manera de vivir y entender la existencia, sin que se perciba como algo mal hecho, ni mucho menos se tenga la intención de hacerlo mejor la próxima vez, o de tener, en lo absoluto, algún sentido de culpa.
Naturalmente, que el tollo puede estar muy ligado a la corrupción, pero además, se le vincula con la desidia, la negligencia, la rebeldía, el abandono, la miseria, la estulticia, la picardía criolla, y la mala educación, entre otros. El susodicho toyo se practica tanto que llega a convertirse en algo cultural, y ahí es donde estriba el verdadero problema.
En el mundo hay culturas que enfatizan la realización bien hecha de las cosas, basta con ir a Japón, por ejemplo, para comprobar la pulcritud y amor por la perfección que tienen en el país del Sol Naciente, no es de extrañar que siendo un territorio comparativamente pequeño, que ocupa el lugar número 61 en el mundo en cuanto a tamaño se refiere, y encima, bastante montañoso, y además, padeciendo terremotos con relativa frecuencia, sea la tercera economía mundial; empero, si ellos son el Yin, nosotros somos el Yang, aparte de que estemos en las antípodas, un país del otro.
Desde otra perspectiva, es lógico que en el mundo debe de haber de todo, el problema surge cuando en el subdesarrollo se practica tanto el toyo que se convierte en una tara para el progreso, se crean problemas de convivencia, de salud, de corrupción, y se despilfarran sin misericordia los escasos recursos con que se cuentan.
Erróneamente yo llegué a pensar anteriormente que la cultura del toyo se debía sobre todo al clima, al intentar buscarle una explicación al fenómeno. No obstante, en la vecina isla de Puerto Rico, que también se encuentra en el mismo Mar Caribe en la ruta de los huracanes como nosotros, no tienen los toyos que nosotros padecemos, y se percibe inmediatamente que están mucho mejor organizados, en todos los órdenes.
Lo mismo sucede en Venezuela, otro estado caribeño con recursos muy superiores a los nuestros, y en la zona tropical mexicana que da al Golfo de México, con sus joyas arqueológicas de las civilizaciones prehispánicas. En Cuba, lo que existen son precariedades, porque el gobierno de la isla sigue aferrado a un modelo económico ya fracasado en el resto del mundo; sin embargo, sus excelentes logros en cuanto al nivel educativo, y en el área de la salud, han sido reconocidos. En Jamaica, a pesar de la tolerancia y la permisividad oficiales, en cuestiones de drogas ilegales, cuando el gobierno quiere aplica la disciplina aprendida de los británicos y aprieta a la población.
En el Caribe, solo Haití nos supera en cuanto a caos se refiere, y por esa razón es prácticamente un fideicomiso en un súper toyo, y hay tanta miseria como secuela de haber sido explotada sin piedad por los franceses, en épocas pasadas; todo ello empeorado por el reciente terremoto. En la práctica, casi todas las demás islas pequeñas del Caribe como Curazao, las Bahamas, Martinica, Aruba, o cualquier otra, están mejor organizadas.
Lo curioso y lo malo de todo esto, es que uno se llega a “acostumbrar”, o por lo menos, a ver el toyo como algo normal, que no sorprende. ¡Más le vale!, porque si uno no se adapta, sin llegar a gustarle el toyo del todo, termina francamente mal, como aquél amigo mío que se puso a discutir, porque un visitante le había ocupado el aparcamiento de su vivienda en el edificio, y terminó en el cementerio víctima de un derrame cerebral, al subirle la presión arterial. O aquél otro que se fue de viaje a Europa, y no podía dormir allá por el gran silencio que imperaba en el hotel donde se hospedaba.
Hace décadas que se han publicado trabajos científicos acerca de la relación entre el surgimiento de los hitos y logros de las llamadas civilizaciones, y las temperaturas promedios anuales de las naciones, y se llegó a la conclusión de que una temperatura anual promedio de entre 4-14°C, o sea 40-60°F, era la más propiciadora para el desarrollo y vigor mentales de las personas. Esto hay que matizarlo en el sentido de que una ciudad puede alterar artificialmente sus temperaturas de sus espacios públicos y privados, haciendo uso de los acondicionadores de aire, con las calefacciones, usando la vestimenta apropiada, con una arquitectura específicamente diseñada para aumentar el confort, etc.
Si nos remontamos a nuestros orígenes podremos comprobar que esas piezas pétreas que nos legaron nuestros antepasados, son conocidas como cemíes, pero en otros lugares aparecen como semíes, y yo he visto también zemíes. Al final nadie sabe como se escribe; le pasa igual que al vocablo toyo. A pesar de la desorientación, la Academia Dominicana de la Lengua no se pronuncia al respecto, echándole más leña al fuego, y así pasa con todo.
Pero el caos no sólo es en el idioma, ¡ojalá fuera sólo eso!, por ejemplo, en un día típico en un vecindario de clase media, uno es testigo de tantas barbaridades, contradicciones, infracciones, desacatos, transgresiones, faltas, desobediencias, incumplimientos, inobservancias, contravenciones, violaciones de las normas y reglas, y puros actos de salvajismo, que a veces uno se pregunta dónde fue que se nació.
Para ilustrar y sin exagerar mucho, cuando se abre la puerta de la casa por la mañana la vecina ya sacó su perro a pasear y el animal hizo sus necesidades justo en la acera de la casa de uno, el señor de enfrente aparcó su vehículo encima de la acera bloqueando la puerta de al lado, en ese momento un conductor entra por la calle en vía contraria, mientras los perros sarnosos destrozan las bolsas de basura en la esquina, ¡y así es imposible mantener a una ciudad limpia! Otro sujeto viene y se orina en la pared de enfrente, y el empleado de la cafetería pasa y se suena la nariz con las manos, deposita la mucosidad en el suelo y se limpia las manos en el poste de luz; en tanto otro conductor acelera con la música a todo volumen que hace temblar la casa. Luego aparece un haitiano que vende cocos y tira todos los desperdicios en un vertedero improvisado en la otra esquina…
En la base de la pirámide social la cuestión se complica aún más, porque en los sectores de clase baja, encima de todo lo anterior, además de pasar penurias para subsistir y con el suministro de agua potable, y para la recogida de los desechos y aguas negras; lo más probable es que alguien esté haciendo una conexión ilegal para robarse la energía eléctrica; todo ello aparte de la ocupación fraudulenta de las aceras con toda clase de negocios, tanto formales, así como también informales, o sencillamente para no soportar los calores dentro de las viviendas. Tampoco faltan los llamados colmadones, que son de hecho, verdaderos bares ruidosos, y las paradas de autobuses con sus contaminación, ruidos, vendedores ambulantes, y trifulcas.
En los sectores de clase alta, también son víctimas de los toyos, porque los carteristas y los ladrones están al acecho para robarse cualquier cosa de valor, y los sicarios hacen su trabajo de eliminación. Por su lado, los comerciantes aumentan los precios de sus productos y servicios sin ningún control, en perjuicio de los indefensos consumidores.
Más grave aún son los toyos sociales y la degradación de las instituciones y profesiones, que ha provocado la llamada inversión de valores y del cambio de roles, y así tenemos banqueros que estafan, profesores semianalfabetos, delincuentes muertos que son enterrados cubiertos con la bandera nacional, funcionarios fronterizos dedicados al contrabando, legisladores que no declaran sus bienes, jueces que sentencian a favor del mejor postor, policías que atracan y que alquilan sus armas de reglamento, curas que violan monaguillos, médicos que asesinan a sus pacientes por ignorancia, falsificadores de toda clase de documentos, haitianos ilegales ejerciendo la mendicidad y la prostitución, delincuentes conocidos que son elegidos para cargos congresuales, “intercambios de disparos” con la policía que son fusilamientos públicos en la práctica, esposas con varios amantes fuera del matrimonio, estudiantes universitarios que no saben leer bien, políticos que sobornan a los votantes, comerciantes contrabandistas, presidiarios que son sacados a pasear a la calle y llevados a los bares, académicos que nunca han publicado un libro, niños que venden drogas y asesinan, sicarios a la carta, funcionarios con sueldos exorbitantes, ministros que practican el nepotismo, taxistas que apenas conocen la ciudad, universitarias que son en realidad prostitutas, peatones que tiran la basura donde quiera, conductores que instalan alarmas a sus autos y luego no hacen caso cuando se disparan y tampoco respetan los semáforos, fontaneros chiriperos que no dominan su oficio, y un largo etcétera.
El triste pronóstico es que el toyo en general y la miseria se incrementarán, ya que la población sigue en aumento por el toyo en la educación sexual a las jóvenes y en la planificación familiar; la inmigración ilegal haitiana se acrecentará por el toyo inmigratorio; la delincuencia y la violencia urbanas seguirán creciendo por el toyo en la corrupción, que permite el toyo del contrabando de armas; la educación dominicana continuará en decadencia por el toyo educativo; la deuda pública externa será más inmanejable por el toyo de los préstamos; y el consumo de estupefacientes irá viento en popa por el toyo en las medidas de control.
Y así vamos toyo tras toyo, ya no sabemos vivir sin él, y se ha convertido en algo esencial e imprescindible para los pescadores en río revuelto, ¡BIENVENIDOS A TOYOLANDIA!, PUES.

martes, agosto 10, 2010

LAS REDES SOCIALES PUEDEN PROPICIAR EL PROGRESO HUMANO


Silueta del Malecón de Santo Domingo desde la Feria (foto: Faustino Pérez)

Por FAUSTINO PÉREZ

Cuando las computadoras eran una novedad y una rareza, en la revista TIME publicaron un reportaje sobre el tema, y el articulista terminaba diciendo que si a uno no le gustaba el ordenador, siempre podía desenchufarlo. Sin embargo, ya los tiempos han cambiado y si las computadoras se desconectan hoy en día, el mundo sufriría un gran descalabro, por la gran dependencia que se tiene de ellas. Imagínense, nada más, lo que significaría una gran aeropuerto, de una gran ciudad, sin computadoras; el caos sería colosal.
Anteriormente, hasta hace pocos lustros, si uno quería leer un periódico, tenía que salir a comprarlo, o bien, que alguien se lo trajese; si deseaba mandar una carta, obligatoriamente se veía en la necesidad de ir a la oficina de correos para comprar y pegarle los sellos al sobre, antes de mandarla; cuando se quería escribir algún texto formal, era menester contar con una maquinilla mecánica, y lo bueno era para borrar alguna equivocación, ya que era imprescindible tener algún tipo de corrector.
Para publicar en la prensa escrita como colaborador, había que hacer malabares, ya que uno tenía que hacerle llegar físicamente las cuartillas al periódico para que en el departamento de composición transcribieran los textos, y por eso era frecuente que les introdujeran errores; eso provocaba que en algunos medios, los autores acudían a corregirlos de nuevo. Para las ilustraciones era una odisea, con las cámaras análogas que empleaban rollo; ya que uno tenía que tomar las fotos, llevar el rollo a revelar y copiar, decidir si había alguna imagen servible después de haber esperado uno o dos días, entonces, esa foto se llevaba al medio conjuntamente con el texto. No es como ahora que uno puede apreciar inmediatamente si la foto está bien, se la imprimen en menos de una hora, si le interesa al fotógrafo; y encima, muchas cosas se pueden corregir previamente con los programas de computadora para el manejo de imagen, si así se desea. Ya las fotos hace tiempo, que no suelen llevarse físicamente al medio impreso o digital, ahora se envían por internet, y en pocos minutos, o a lo sumo pocas horas, pueden ser subidas en los medios digitales o publicadas en los medios impresos. En las redes sociales el postear fotos, o imágenes de otro tipo, y textos, etc., es inmediato.
Una vez entronizadas, las computadoras han ido poco a poco ocupando más y más nichos en la sociedad, siendo cada vez más útiles, menos voluminosas, más prácticas, y nos brindan mayores prestaciones. En el área de la comunicación humana se ha notado mucho la dependencia que tenemos de las “máquinas pensantes”, en particular con los servicios de los mensajes de texto y con las llamadas redes sociales. Todo ello facilitado y potenciado por el Internet.
Antes de la era de las computadoras y el internet, existían los conocidos como radioaficionados, que entablaban relaciones con sujetos afines en muchas partes del mundo, y eran fácilmente reconocibles por las grandes antenas de onda corta en los techos de sus viviendas. Ellos fueron realmente pioneros en la comunicación libre con otros países, y como no había forma de dejar mensajes, era frecuente que madrugaran para poder establecer los contactos con sus amistades en las antípodas. Los citados radioaficionados llegaron a ser muy útiles en casos de desgracias y catástrofes.
De la misma manera que el gruñido precedió a la palabra hablada en la época del hombre primitivo, la radio antecedió a la televisión en la modernidad, la imprenta apareció antes que la fotocopia separadas por varios siglos, y el telegrama y el fax fueron precursores del email, asimismo, las redes sociales han asimilado todos los recursos especializados desarrollados anteriormente a ellas, y se han convertido en verdaderas multimedia, que han asimilado exitosamente y de forma simultánea: los correos electrónicos, las redes de subida de fotos e imágenes de toda laya, las de vídeos, las de música, las de juegos en línea, el llamado chateo, la activación de direcciones de correo electrónico, el recordatorio y la confirmación de eventos, los blogs, los perfiles personales, la creación de grupos con intereses afines, permiten comentarios y opiniones, tienen listas de contactos, cuentan con clasificadores de información, sugerencias para entablar contactos con personas afines, buscador de amigos, avisadores al correo electrónico, es posible “dar un toque” a alguien, “etiquetarle” cualquier información a otra persona, y así por el estilo. Los participantes colaboran también con sus aportes personales y con noticias actualizadas, imágenes, comentarios, enlaces, reportajes, con vídeos interesantes, entre otras formas. E incluso, las redes sociales permiten publicidad gratuita y pagada de los usuarios, y la posibilidad de saber si el amigo de uno está en línea disponible, aunque también se posibilita la llamada “invisibilidad mediática”. Es muy útil además, la opción de personalizar quién puede acceder a nuestra información.
En el costado negativo, las redes sociales han sido vinculadas a una pérdida de la privacidad, sin embargo, es preciso aclarar que todo el desarrollo de las nuevas tecnologías puestas a disposición del público, han venido acompañadas de un mayor control, por parte de los organismos correspondientes. La solución es muy simple: o se toman con las ventajas que proporcionan, a pesar de la pérdida de privacidad, o se dejan. Es un equilibrio muy delicado. No nos olvidemos que a Pablo Escobar, el gran capo colombiano de la droga, lo ubicaron utilizando precisamente la tecnología de la triangulación por radio, porque él también tenía la necesidad de comunicarse.
A todas las demás ventajas antes mencionadas se le suma la gratuidad del servicio y el desarrollo de los teléfonos móviles de nuevas generaciones, que permiten tener acceso a las redes desde cualquier parte, con sólo tener línea de internet. Esto ha traído como consecuencia un desarrollo exponencial de las citadas redes, y por ejemplo, Facebook, celebró recientemente el afiliado número 500 millones, y Twitter, tiene más de 145 millones. Es evidente que para coordinar a tanta gente, generando tanta información, se requiere de súper-computadoras.
Existen varias decenas de redes sociales en el mundo, con zonas de influencia variables, empero, Facebook y Twitter son las más populares a nivel global. Una de las diferencias fundamentales es que Twitter limita los mensajes a 140 caracteres cada uno, lo cual viene como añillo al dedo para el uso de celulares con conexión al internet, y por eso se le llama microblogging.
Si partimos del hecho comprobado de que lo que determina el progreso humano es el tiempo y el esfuerzo que se le dedica al mismo progreso, después de haber resuelto los problemas de manutención, de supervivencia, y los conflictos; podemos deducir que las redes sociales pueden servir para el susodicho progreso humano, si se saben emplear.
Me explico: Según el diccionario de la Real Academia, el vocablo Internet, es un término ambiguo, ya que se puede decir de tres maneras: el internet, la internet, o Internet, a secas: y precisamente el internet ha sido la gran herramienta, o el invento milagroso que ha permitido que las computadoras se comuniquen entre sí, de tal suerte que la información de todo tipo podía fluir entre ellas, como textos, imágenes y sonidos, principalmente. Si trazamos un paralelo con el Internet, las redes sociales, por igual, han sido otro gran logro de la humanidad, equivalente en cuanto a la dimensión humana se refiere a la invención del Internet, porque consiente que las personas interactúen entre ellas. Esto significa que uno puede asociarse con personas de gustos y/o intereses afines a nivel mundial, lo cual ya es sumamente importante, y le permite al usuario interesado conseguir toda clase de informaciones, de datos, y de enterarse de aquello que están haciendo los demás, aparte de que se pone al corriente de las convocatorias de eventos. Anteriormente todo esto se le dificultaba enormemente al beneficiario.
Las redes sociales le permiten a la persona elegir sus amistades, y por otro lado, viabilizan la comunicación entre los socios aunque no se tenga la dirección de correo electrónico de la otra persona; y si algo sale mal, siempre queda la alternativa de borrar a esa persona como amiga. Debido a la gran cantidad de afiliados, es factible y no es raro, encontrarse con amigos en línea, de los cuales no se tenía la más mínima idea de su paradero. Todo lo anterior significa tres grandes ventajas extras. En el lado negativo, que conste que en las redes sociales, aparecen por igual, prostitutas y oportunistas de todo tipo, pero siempre cabe el consuelo de poder denunciarlos, y así subsanar esa desventaja.
Para nosotros los isleños, las redes sociales son un gran avance porque colaboran decididamente y coadyuvan a salir del aislamiento geográfico, y de la “claustrofobia” que produce la insularidad.
El problema surge cuando el usuario no le dedica tiempo al progreso humano, sino, que pierde mucho ese mismo tiempo en actividades lúdicas como los juegos en línea, o en caprichos contando disparates, o promoviendo el chisme y otras malas artes, con lo cual pierde la oportunidad y se la hace perder a los demás. Con esto lo que se hace es desvirtuar el uso de la red social y desaprovechar las ventajas que ofrece el medio, y de paso con esas prácticas delata su nivel de inteligencia y de información.

jueves, agosto 05, 2010

PARA SER FOTÓGRAFO CON MAYÚSCULAS SE NECESITA…


El fotógrafo y su modelo (foto: Faustino Pérez)

Por FAUSTINO PÉREZ

Si antes el andar con una cámara era la excepción, ahora es la regla
. Basta con ir a cualquier lugar concurrido del mundo, desde los países medianamente desarrollados hasta los más avanzados, para darse cuenta de los millones de fotos que se toman diariamente. En cualquier acontecimiento de la vida cotidiana siempre aparece alguien con su cámara.
Ahora bien, ¿todo el que toma fotos es fotógrafo?, la respuesta es un rotundo no; lo que sucede es que con los avances tecnológicos, en especial de la electrónica, de las aleaciones de metales, y con el desarrollo de los plásticos, han proliferado las cámaras, bien por el menor peso y mayor portabilidad; o bien, porque hay cámaras que vienen incorporadas a la gran mayoría de los celulares o teléfonos móviles, aunque todavía su calidad sea cuestionable en un alto porcentaje de las marcas y modelos.
Las máquinas de hacer fotos electrónicas tienen un chip que transforma los fotones de la luz que le entra por la lente de la cámara, en electrones, con lo cual la imagen captada puede ser procesada de esa manera, por el miniordenador que posee el bártulo fotográfico. Por esa razón la profundidad física del aparato de hacer fotos se puede estrechar lo cual posibilita diseñar y fabricar cámaras planas; no como era antes en la época análoga, que se necesitaba un espacio para que la imagen se formase dentro de la cámara oscura, al penetrar la luz por la lente, y de ahí que las cámaras fueran más voluminosas, y al ser metálicas eran por lo tanto más pesadas.
He aquí mis sugerencias y orientaciones para ser un buen fotógrafo:

Aspecto Técnico:

La faceta técnica de la fotografía es quizá la más importante de todas hoy en día, y con tendencias a incrementarse. Frecuentemente aparecen en el mercado innovaciones, lo que hace a la fotografía cada vez más dependiente de la tecnología. Antes llegó a pensarse que la fotografía iba a ser más fácil en un futuro – y de hecho lo es en parte –, sin embargo, para salirse del montón tanto en la foto comercial así como también en la foto artística, es obligatorio dominar la técnica; y si se practica la post-producción empleando el ordenador, entonces, es preciso conocer el manejo de los programas para el tratamiento de la imagen. Por otro parte, hay que recalcar que el profesional de la cámara tiene que mantenerse actualizado por las constantes mejoras que aparecen en el mercado, para no quedarse atrás.

Faceta Artística:

Para los creadores de cualquier clase de imagen es imprescindible el tener un mínimo de buen gusto, porque el arte fotográfico posee su gramática.
El fotógrafo tiene que saber de iluminación, tanto la natural así como también de la artificial; tener conocimientos de composición, del equilibrio de la foto, del comportamiento de los colores, del encuadre, y otras muchas cosas.
Naturalmente que si quiere o necesita retocar, es preciso apoyarse en los programas de computadora, lo mismo que si desea realizar efectos especiales.

Esfuerzo Físico:

Está en función de la especialidad, ya que como se comprenderá, existen centenares de especialidades, y no es lo mismo la foto submarina que la de espeleología, la de boda que la de estudio, la foto aérea que la de retratos ambientados, o bien, la imagen de paisajes que la fotografía fantástica. Imagínense un reportero fotográfico sin resistencia física, cuando tiene que esperar durante horas que aparezca el sujeto; o el de foto de montaña sin poder escalar. De todas formas, en cualquier caso la buena forma física es deseable.

Conocimientos de las Ciencias:

Aunque sean rudimentarios, el fotógrafo necesita tener ciertos conocimientos mínimos de las ciencias, incluyendo en especial la química; también, acerca de la física por la luz y las ópticas principalmente, etc. Por otro lado, las cámaras mismas tienen mucho de electrónica y una faceta mecánica.
En muchos casos es preciso realizar cálculos simples y compensaciones de todo tipo, como por ejemplo, cuando se produce alguna clase de movimiento involucrado durante la toma, tanto de la cámara, y/o del fotógrafo y/o el sujeto.

Captación Psicológica:

Siempre que tenga que tratar con otras personas es imprescindible poseer un mínimo de sagacidad y de dotes persuasivas, en especial para los diferentes tipos de retratos, y para las fotos de modas, o para la de bodas, por poner tres ejemplos. Para las sesiones de estudio tiene igualmente que tratar con sus sujetos, y conviene saber de iluminación en interiores con la finalidad de resaltar lo positivo y saber disimular lo negativo. También, es muy útil conocer la “psicología” de las diferentes lentes. Por su lado, si el fotógrafo no tiene las ideas claras con respecto a su equipo o con relación a lo que desea realizar, eso se manifiesta en su comportamiento. Si emplea elementos para adornar y componer la imagen, es necesario que sepa algo de simbología, y del significado de los colores.
Si cuenta con ayudantes para las sesiones, y personal de apoyo para los retoques en la computadora, etc., también la psicología es muy práctica. Igualmente, tiene que saber cuál va a ser la finalidad de las imágenes que está creando, y proceder en ese sentido, porque como ya se sabe no es lo mismo, por ejemplo, una foto para un álbum familiar que para ser publicada en un medio. Hay fotógrafos que cuentan también con mucha intuición y/o astucia, para realizar su trabajo.

Saber de Publicidad:

El fotógrafo necesita promocionarse y “venderse” a sí mismo, y saber colocar su producto (foto) en un mercado con mucha competencia. ¡Hasta la redacción de un currículum es importante a la hora de darse a conocer! En los casos en que tenga que dar charlas o clases, ya tiene que conocer algo por lo menos de oratoria, de lógica, de redacción de textos, e incluso, cómo vestirse y de comunicación de masas, ya que la fotografía comunica, como se sabe.

Capacidad Intelectual:

En primer lugar, al sacar una foto el fotógrafo tiene obligatoriamente que seleccionar una “porción” del espacio que le rodea, y además, es necesario que elija una óptica determinada, un ángulo de toma, una inclinación de la cámara, un momento, una luz, unos fondos, unas poses, un lugar, entre otros factores – aparte de saber incluir y de eliminar elementos de la imagen –. Sin embargo, al realizar la selección, simultáneamente rechaza el resto del espacio que le rodea. Él siempre puede volver la retomar aquello que rechazó previamente, asumiendo que las condiciones y los imponderables se lo permitan. De la misma manera, es obligatorio pensar en una idea, o en saber aprovechar lo imprevisto que sea aprovechable, o bien, en lo que se va a realizar. El talento y la inteligencia del fotógrafo siempre se notan desde el principio, aunque luego tenga necesariamente que desarrollar más esas cualidades.

Relaciones Públicas:

Este apartado es muy importante para relacionarse con los clientes, con los laboratorios fotográficos, y con amistades; así como también para el trato con la prensa, y con los críticos y galerías de arte principalmente en los supuestos de que sea fotografía artística. Se da el caso de fotógrafos cuya fama y su reputación van por delante de su producción fotográfica, sencillamente porque dominan bien este aspecto. Esta cualidad es fundamental con la finalidad de lograr patrocinios para toda clase de proyectos: y si se trata de foto publicitaria, es ineludible para manejar las cuentas.

Habilidad Comercial y Conceptos de Economía:

El fotógrafo comercial es en definitiva un empresario, y por lo tanto es imprescindible que optimice sus gastos, tanto para las sesiones, así como también cuando tiene que adquirir equipos y/o pagar locales. Con relación a los clientes es importante saber “venderse“, y sobre todo, saber cobrar. El laboratorio fotográfico que elija le puede significar mucho, tanto por la calidad, como por los precios que le cobran, aparte de la puntualidad en las entregas.
Por su lado, el fotógrafo artístico tiene que tener bien claro si se trata de un hobby, y él puede costearlo, o bien, si desea comercializar su producción.

Estar Informado de las Modas Fotográficas:

Los tiempos cambian, y las modas también, y con el tiempo los que se consideran como defectos hoy, se pueden convertir en efectos mañana. En importante saber lo que se está haciendo en el resto del mundo, en especial en aquellos países que llevan la voz cantante en cuanto a las tendencias se refiere, porque casi siempre terminan llegando aquí. Es útil, por otro lado, sondear al cliente y mostrarle ejemplos, con la finalidad de saber sus gustos y preferencias. No se trata de copiar, sino, de conocer cómo está evolucionando la fotografía a la par de los tiempos.

Tener Ojo Fotográfico:

Aunque es difícil de definir, en definitiva consiste en saber captar con la cámara aquello que difícilmente se pueda lograr en otras especialidades, al menos de forma parecida. Es una especie de optimización de los elementos que se tienen a mano. Para mejorar el ojo fotográfico es muy conveniente leer libros y revistas especializados en el renglón de uno.

Practicar lo que se llama el Timing:

La captación del “momento decisivo” es fundamental para un fotógrafo, ya que la mayoría de los instantes son irrepetibles cuando el sujeto es una persona o varias, y los fotógrafos de prensa lo saben mejor que nadie. Por eso el componer una buena imagen con varios sujetos en movimiento, en diferentes direcciones y en planos distintos, es la prueba máxima para el foto-reportero. Es muy necesario tener buenos reflejos.
Sin embargo, en los casos de la foto del tipo “table top” o en las naturalezas muertas o bodegones, ya el timing no es necesario. En la de paisajes, y en otros temas estáticos, lo importante es la iluminación que viene dada por la hora y la climatología, asumiendo que la composición esté ya resuelta.

Creatividad y Originalidad:

Para ser creativo y original se necesitan unas experiencias previas, y la imaginación no es más que las combinaciones diferentes de dichas experiencias. Para el fotógrafo es importante tener una cultura general y de estar informado de lo que sucede en el mundo, porque eso ayuda para la creatividad y para el trato con sus clientes, relacionados y allegados. Existen ejercicios para desarrollar la creatividad del fotógrafo que son muy útiles. Hay que tener cuidado porque hay clientes a quienes no les gusta la foto demasiado creativa, y viceversa; de todas formas la creatividad y la originalidad ayudan mucho en un mundo competitivo, para salirse del montón…

jueves, julio 29, 2010

DISQUISICIONES ACERCA DE LA ENIGMÁTICA SONRISA DE LA NUEVA SEX-SYMBOL SOBEIDA FÉLIX


LA SONRISA ENIGMÁTICA (foto: FAUSTINO PÉREZ)

Por FAUSTINO PÉREZ

Es frecuente que los acusados que son llevados esposados por los encargados de su custodia, se tapen el rostro con sus manos y/o con alguna prenda que tengan disponible, con la finalidad de que no los reconozcan cuando aparezcan en los medios de comunicación; empero, ahora se han roto todos los esquemas y todas las convenciones en el caso de Sobeida Félix, cuando ella repartió saludos y sonrisas por doquier al ser llevada al Palacio de Justicia, e incluso, correspondía a los aplausos y saludos de personas que la aguardaban afuera, con más sonrisas. Una vez dentro de la sala de audiencias no dejó de saludar y de sonreír, aún cuando tenía puestos el casco protector y el chaleco anti-balas. Parecía, más bien, una reina cuando le otorgan el primer premio en un concurso de belleza, con esa sonrisa de apariencia tan auténtica.
La verdad es que nadie se esperaba ese comportamiento tan atípico, y lo interesante es que la sonrisa no parecía fingida, por su calma, naturalidad y compostura. Existen varios tipos de sonrisa, verbigracia la del dolor del boxeador al recibir el impacto, o la de nerviosismo, esbozada por una persona en aprietos. Sobeida o es una excelente actriz, o realmente ella se siente una mujer realizada, aunque la llamen antisocial, aquellos atrasados que no comprenden lo que está sucediendo en nuestro terruño. Habrá que esperar a la próxima aparición de Sobeida en el Palacio de Justicia, para comprobar si aún conserva esa naturalidad.
Se ha dicho a manera de resumen, que los ojos revelan cómo es la persona, las manos delatan lo que ha hecho en la vida, y la boca, lo que ha conseguido.
Sobeida tiene una dentadura aparentemente casi perfecta, no sé si con cirugías, o no, y unos labios carnosos, independientemente de sus “armas” secretas que la convirtieron en la favorita del capo. A ella no le importó dejar sus hijos, abandonar a su esposo, – o quizá fue él que la “negoció” a ella –, y desatender a sus padres, Sobeida lo que quería era el triunfo económico, y eso sólo se logra cuando se consigue mucho dinero para satisfacer todas sus necesidades y caprichos, y por eso ella se considera una triunfadora. Sobeida se hartó de pasar estrecheces en Suiza, bailando desnuda y prostituyéndose. En esta sociedad de consumo se equipara la tenencia de dinero con valía social, lo cual es una perversidad, pero es real; por ese motivo la gente anhela tener, para lograr sentirse alguien.
No se sabe por qué motivo no se hicieron públicas fotos de Sobeida Félix al ser detenida, lo cual aumentó el interés por ver cómo estaba ella, y por saber cómo se sentía. Encima, cambiaron de aeropuerto y le impidieron la entrada a la prensa, lo cual incrementó el morbo y la curiosidad. Sólo se logró una foto de su arribo a duras penas, después de muchos esfuerzos.
Ya desde su llegada la prensa había reseñado, que Sobeida se había maquillado antes de bajar del jet ejecutivo que la trajo detenida, fuertemente custodiada, desde San Juan, Puerto Rico, después de haberse entregado a las autoridades boricuas; y además, los medios recalcaron que la cartera de Louis Vuitton que traía y su atuendo deportivo eran muy caros, los cuales se destacaban visualmente, a pesar de la pertinaz lluvia que caía en la pista del Aeropuerto Internacional de las Américas.
Esto significa que desde el principio se le dio más importancia a su vanidad y coquetería, incluyendo la indumentaria que exhibía Sobeida, que a las acusaciones que pesan sobre ella; porque los periodistas son también dominicanos, piensan como dominicanos, y muchos de ellos tienen las mismas estrecheces y los mismos sesgos psicológicos que la mayoría de la población.
Pocos se habían percatado, hasta ahora, de que a Sobeida meses antes, la habían convertido en un sex-symbol dominicano de forma inadvertida, aparte de ser considerada consciente o inconscientemente por muchos como una mujer exitosa, y ella lo sabe, ya que escaló desde lo más bajo de la pirámide social hasta lo más alto del consumismo y derroche de lujos, al igual que su amante-protector Junior Cápsula, como se le conoce en Puerto Rico a él. Cuentan las malas lenguas que a las mujeres de su harén, Figueroa Agosto les pagaba cirugías triples conocidas vulgarmente como del tipo TLC: (t)etas, (l)iposucción y (c)ulo, con la finalidad de que se vieran más apetecibles. Estas clases de intervenciones quirúrgicas, son la máxima aspiración de miles de mujeres que no pueden costeárselas.
Cuando se convocó la famosa rueda de prensa, antes de la detención de la pareja, en la que aparentemente se iban a dar detalles del caso, y lo que se hizo fue presentar material incautado pornográfico íntimo de la acusada, con la finalidad no admitida de desacreditarla, y de entretener a los medios de comunicación con esas imágenes morbosas, se estaba estableciendo un precedente, echándole leña al fuego, y encima, promocionándola a ella como todo un símbolo sexual; por ese motivo no tiene sentido ahora, que el jefe de la Policía diga que la sociedad dominicana tiene que revisarse.
Esa misma sociedad dominicana se ha dado cuenta, hace tiempo, de que son tan delincuentes y culpables los políticos, los cargos del gobierno, y aquellos funcionarios que malversan los dineros de los contribuyentes, que los capos de la droga, con todo el daño que hacen socialmente en ambos casos. Lo único que varía es el bando a que se pertenezca. Si uno acierta de grupo, o le toca estar en el lado apropiado, no tiene problemas, pero si se halla en el bando equivocado, puede ser desconsiderado y perseguido como un delincuente.
Para el alto porcentaje del puedo dominicano que está sumido en la miseria, lo importante es la supervivencia, no la procedencia de los recursos que obtienen, y como aquí la gente lo que quiere es gozar y disfrutar de la vida, si lo hacen cuanto antes y con mayores disponibilidades, pues mucho mejor. LAS ASPIRACIONES SON DE TENER MUCHO DINERO, AHORA. Eso de estudiar varios años y de trabajar para ahorrar, no convence a muchos, que ven a diario los malos ejemplos, de los ya mencionados políticos, los cargos del gobierno, y los funcionarios que hasta hace pocos años andaban menesterosos y ahora exhiben una gran opulencia, y no precisamente ahorrando de sus sueldos; y eso crea, por una parte, admiración y por otro lado, envidia, aparte de convertirse ese comportamiento delictivo en algo imitable. Lo malo para ellos, me refiero a los que están en la opulencia fraudulenta, es que aquí nos conocemos casi todos.
El caso Quirino juzgado recientemente en los EE UU, demostró que a los verdaderamente poderosos no les pasa nada, o es muy poco probable que les suceda; ni a los de aquí, ni mucho menos a los de allá.

lunes, julio 26, 2010

LA TEORÍA DEL VALOR EN LA CULTURA DOMINICANA


ATRAPADA POR EL ORO (arte fotográfico digital: FAUSTINO PÉREZ)

Por FAUSTINO PÉREZ

La llamada Teoría del Valor, conocida también como axiología o ética en la filosofía clásica, abarca varias facetas con la finalidad de comprender y de investigar cómo y por qué, y sobre todo, hasta qué grado, los seres humanos valoramos las “cosas”. Entre esas cosas tenemos a los bienes de consumo, a las demás personas, a nuestros ideales, a nuestras mascotas, o a lo que sea. Esta Teoría se puede enfocar desde diferentes disciplinas, ya que como se comprenderá no es lo mismo un enfoque filosófico, que uno económico, o sociológico, o desde la vertiente de la psicología.
Las formas y maneras por medio de las cuales se establecen los valores, es de la incumbencia de la psicología; en cambio, los valores en la sociedad, cómo cambian y en qué condiciones varían, pertenecen a la sociología.
Desde la perspectiva de la economía, hay productos que son ambivalentes dependiendo de los intereses envueltos; si tomamos el tabaco como ejemplo, para los productores es obviamente bueno, aunque para los consumidores pueda ser perjudicial para su salud.
Lo primero que uno tiene que preguntarse es por qué las cosas son buenas o malas; o bien, por qué a uno le gusta algo y le disgusta otra cosa. Evidentemente que los gustos no son universales. Por otro lado están los bienes morales, los bienes naturales y los bienes materiales, entre otras clasificaciones. Si se quiere evaluar a una persona se puede acudir a la moral, y esto puede conducir al halago o a la acusación, en los casos extremos; en cambio, si se trata de un jardín, lo sopesamos desde el punto de vista de los bienes naturales o estéticos. Ahora bien, en el supuesto de que se intentara valorar un reloj de muñeca, entonces, ese ya es un bien material. En otro orden de ideas, igualmente pueden intervenir la estética y la cultura, de formas avasallantes.
En algunas etnias de Sudáfrica cuando el novio va a casarse tiene que negociar con el padre de la novia, para compensarle con vacas. En otras culturas el valorar una mujer de esa manera y equipararla con diez vacas, por poner una cantidad, sería como mínimo insultante y humillante, por no decir otra cosa.
Empero en el valor también influye la geografía. ¿Por qué motivo unos pantalones que se venden en el Mercado Binacional de Dajabón a cien pesos, en una tienda de Bella Vista en la capital la misma prenda vale mil setecientos?, y en la Ave. Duarte esquina Calle París tiene otro precio.
Existe además un valor añadido producido por la capacidad de negociación, y por las circunstancias coyunturales, el cual se manifiesta a las claras, por ejemplo, cuando se intenta transferir a un jugador de fútbol de un equipo a otro, o al contratar a una estrella del béisbol. Está claro que si un equipo de las Grandes Ligas necesita un pitcher, por poner un ejemplo, estaría dispuesto a pagar más por él.
Existe lo que se denomina un valor asignado, y para ilustrarlo tomemos el ejemplo de los billetes de banco. ¿Por qué el de mil vale diez veces más que el de cien, si la impresión cuesta prácticamente lo mismo?, y lo único que varía es el color y la imagen conjuntamente con los textos. Simplemente porque el Estado lo dice y la gente tiene confianza en el papel moneda, y cree que siempre está respaldado.
Se sabe que socialmente funcionan oficinas de relaciones públicas para revalorizar o poner en valor a sus clientes, e inclusive, intentan que en los buscadores del Internet y en las enciclopedias en línea, aparezcan los datos más positivos primero de los interesados, como forma de manipulación; y si es posible eliminar lo negativo, mucho mejor.
No cabe ninguna duda de que hay asociaciones, entes, grupos, entidades, instituciones, organismos, clubes, etc., que tienen, en definitiva, las metas de lograr una ascenso social e incrementar las cuotas de poder de sus miembros o socios y/o afiliados, o sea, que los une el mismo afán.
Los enjambres sociales son tan complejos, que no son raras las fuerzas políticas, económicas, militares, diplomáticas, religiosas, etc., que inciden sin dar la cara, y lo mismo pueden destruir a alguien que catapultarlo, sin que las mayorías sepan lo que está sucediendo. Otro factor muy a tener en cuenta son los parentescos de sangre, los lazos de familia, o bien, los intereses comunes.
En nuestra sociedad tenemos una gran inversión de valores, y los estamentos sociales son muy permeables, de tal suerte, que puede darse el caso de que una joven de extracto humilde, pero muy agraciada físicamente, si un terrateniente adinerado, o un narcotraficante poderoso, pongamos por caso, se encaprichan de ella, la chica puede escalar socialmente hasta lo más elevado de la pirámide social dominicana. Empero, también puede suceder fácilmente lo contrario, en nuestro país.
En Inglaterra sería muy difícil eso, por ser una sociedad muy rígida socio-culturalmente hablando.
Hay personas que intentan por todos los medios de revalorizarse artificialmente, y algunos de hecho lo logran, y aparecen en las revistas de sociedad, o ingresan como miembros en las academias, o bien, son socios de los mejores clubes, adquieren los vehículos más caros y visten los trajes más elegantes, e inclusive, reciben reconocimientos públicos; pero lo único que tienen es la envoltura, porque no aportan nada a la sociedad, ya que sólo saben servirse de ella, o sea, instrumentalizarla. En todos los ámbitos mundiales aparecen verdaderas “sentinas” vivientes por dentro, aunque por fuera engañan a cualquiera con sus atuendos, o sea, que la vestimenta en un auténtico camuflaje.
De la misma manera que tenemos más generales en activo que los EE UU, y más estudiantes que se gradúan cum laude que muchos países, - pero sin decir que copiaban los trabajos del Internet sin leerlos siquiera - , hay demasiada gente que se ha hecho inmensamente rica por métodos no ortodoxos, por no decir fraudulentos, y nuestra sociedad los admite en su seno casi sin reparos.
La rancia oligarquía dominicana ha visto con estupor cómo los ricos emergentes han logrado acumular más riquezas en pocos años, que ellos los de “apellidos sonoros”, lo consiguieron en décadas. Y lo bueno es que algunos de los rancios ya han intentado amasar más dinero en sus cuentas, en base a las actividades no legales, imitando a los nuevos multimillonarios.
Existe una corriente de pensamiento que afirma que el tiempo pone a las cosas en su lugar, pero esto no siempre se verifica porque hay muchos intereses involucrados, por ejemplo: ¿dónde están enterrados los restos de Colón?, o ¿cuántos pseudo-héroes tenemos, que no resistirían una evaluación histórica seria?, y así en ese tenor. La manipulación malintencionada de la historia dominicana, incluyendo la tergiversación y ocultamiento de los hechos, es demasiado evidente, por no decir grosera.
Solamente el sentido común y un análisis ponderado de cada caso, nos puede conducir a diferenciar a un auténtico VIP, de los impostores. Y a veces ni aún así.