viernes, marzo 30, 2007

NO DEJES QUE TE DEN “CUERDA” (1ra. PARTE)

Por FAUSTINO PÉREZ

En la República Dominicana no solamente se les da cuerda a ciertos relojes y a algunos juguetes, sino, que también la dan y la reciben las personas; en el entendido de que la frase “dar cuerda”, o la de “darle cuerda (a uno)”, implican todo un “arte” donde se mezclan el zaherimiento, la sorna, la burla, el humor, el sarcasmo, la chanza, la ironía, ¿y por qué no?, el sadismo.
En las acepciones que nos interesan, el Diccionario Enciclopédico Salvat, define las frases arriba mencionadas como: “ir dando largas a un negocio”, y “animar a alguien a hablar de lo que le interesa, halagar sus inclinaciones”, respectivamente. Evidentemente que estas definiciones se quedan cortas para explicar el fenómeno dominicano, el cual tiene menos que ver con el arte de ganar amigos, que con el de conseguir enemigos.
Que quede claro que la “cuerda” no es un patrimonio cultural exclusivamente nuestro, empero, aquí toma matices y ribetes muy interesantes y particulares, desde el punto de vista de la comunicación, y de las relaciones humanas cara a cara; debido, entre otros motivos, a que el recipiente de la “cuerda”, puede contraatacar, lo cual llamaremos: la “contracuerda”.
En principio, el origen de la “cuerda” habría que achacárselo a una o más de las motivaciones básicas de todos los animales, incluyendo, por supuesto, al hombre. Según el legendario investigador marino francés Jacques-Yves Cousteau, son cuatro, a saber: la defensa del territorio, la necesidad de buscar alimento, el impulso para reproducirse, y la competencia entre las especies. Sin embargo, ni siquiera esta última motivación puede justificar y explicar a cabalidad, que se le dé “cuerda” a un retrasado mental, a un anciano, a un pedigüeño, o a un niño, o a uno que padezca del síndrome de Down, por poner algunos ejemplos, de las cuales hemos sido testigos.
Probablemente, la gran “madre” de todas las “cuerdas” sea la vagancia, es decir, el ocio, el cual si no se sabe emplear genera mucho aburrimiento y tedio. Esto significa, que la “cuerda” es uno de los pasatiempos favoritos de los dominicanos para ocupar el tiempo libre, aunque sea en el “trabajo”. A esto hay que sumarle, los vagos que “producen” las divisas recibidas de aquellos que trabajan en el extranjero, quienes “ayudan” a sus familiares de aquí, enviándoles dinero. Esto no significa que el “cuerdero” sea exclusiva o medularmente un vago, sino, que si no tiene nada en qué entretenerse, tanto si labora, o si es un desocupado, acude a dar “cuerda”. No se les ocurre leer en libro, o iniciar un debate de interés cultural, ir a un museo, ir a pasear a un jardín…sino en “dar cuerda”. Es algo arraigado culturalmente.
Es más, hasta se podría afirmar que existen “cuerderos” por tradición familiar, quienes perfeccionan y mejoran su “arsenal” a diario, ya que desde que se levantan, es “dando cuerda”, empezando por su propia familia.
Inclusive, existen “cuerderos” por profesiones, en especial aquellos que trabajan en talleres donde hay varios trabajadores sentados uno cerca del otro, como los zapateros, entonces, se entretienen para no aburrirse de la rutina, dando “cuerda”.
El colmo de los colmos es la gente que se da “cuerda” a sí misma, lo que significa una “autocuerda”, como una manera de auto-estímulo, o bien, para no cometer un mismo error, etc. Por ejemplo: “¡yo si soy bruto, yo debí de haberme…!”, o, “¡está bien que me pase, por lento!”, y así por el estilo.
De los tres países que más han incidido o que influyen actualmente en nosotros, por diversos motivos históricos y culturales: España, Haití y los EEUU; en ninguno de ellos la “cuerda” alcanza la relevancia social, y los matices psicológicos nuestros, ya que en los Estados Unidos y en España, los “cuerderos” son escasos, comparativamente hablando, y los haitianos son muy susceptibles, y la “cuerda” degenera rápidamente en una ofensa personal.
Si alguien le llama a un haitiano “masisí”, en su país, que significa “gay” en créole, corre el riesgo de que por lo menos lo insulten.
En otras naciones como en el Perú, por ejemplo, la “cuerda” es también una afición nacional, no obstante, influye muy poco en la República Dominicana. Una vez, cuando realicé un viaje a esa nación, un amigo mío dominicano que tenía problemas con la próstata, me encargó que le comprara en Lima la famosa “uña de gato”, ya que él alegaba que la que vendían en Santo Domingo no era la original, y no tenía las propiedades curativas. Una vez allá, cada vez que preguntaba en la capital peruana por el medicamento casero, empezaban a “darme cuerda”, pero no me decían dónde la vendían. Al final regresé sin la “uña de gato”, porque nadie me informaba, y lo que hacía era perder el tiempo, y para colmo casi todos se reían, por un producto que no era para mí.
Por otro lado, los ingleses en el Viejo Continente, tienen su humor irónico, sarcástico y elegante, pero están todavía más alejados geográfica y culturalmente de aquí, y así sucesivamente.
Empero, el “cuerdero” en cualquier latitud, lo que pretende es desestabilizar y desmoralizar al otro, para lograr su dominio y hegemonía psicológicos; aunque, de hecho, también existen “cuerdas” como “entrenamiento” a los más jóvenes; o bien, para motivar o presionar a alguien con la intención de que se comporte de una determinada manera. Además, la “cuerda” puede tener un aspecto jocoso, lo que se conoce como la “cuerda sana”, o inofensiva, pero, en definitiva, si se analiza en profundidad, la actitud “cuerdera”, o un comportamiento de ese tipo, siempre remite a lo mismo.
Precisamente, el “asalto a la identidad”, según R. J. Lifton, de la Universidad de Yale, en su libro llamado Thought Reform and the Psychology of Totalism, es el primer paso, o primera fase, de la técnica del “lavado de cerebro”, también conocida como “adoctrinamiemto”. Y es que la “cuerda”, como mecanismo popular al alcance de todos, practicada para eliminar la competencia, y como un instrumento de mantener a raya el adversario; real o en potencia, emplea ese mismísimo recurso también, lo cual no es ninguna coincidencia.
De todas formas, la auténtica “cuerda” suele tener una cierta dosis, más o menos elevada, de envidia, resentimiento, venganza, y sobre todo, de mucha confianza en el trato personal. Por consiguiente, cuando no existe ese trato confiado, se la conoce y considera como un “atrevimiento”, y falta de respeto hacia el otro; y para colmo, como una “frescura”. Normalmente, la “contracuerda” no se hace esperar.
Habitualmente, y por razones de confianza mutua, la “cuerda no implica un contacto físico entre las partes envueltas; no obstante, todo buen “cuerdero” sabe muy bien, que la “cuerda con same”, (derivado del dominicanismo “samar”, que significa: pasar la mano), es decir, aquella que implique el humillar a la otra persona, o dejarla en ridículo, en cuanto a su integridad corporal se refiere, combinada con la acción de “darle cuerda”, puede tener un efecto devastador. Por ejemplo, despeinando a la “víctima”, o apretándole los cachetes, dándole un coscorrón, o pellizcándole el trasero, entre otras lindezas. Ya que además de zaherir, se le rompe la “burbuja de la personalidad”, o sea, de ese espacio imaginario de protección personal que “rodea” a toda persona, el cual varía de tamaño dependiendo principalmente del grado de agresividad del sujeto.
Si ambos contendientes están más o menos igualados, físicamente hablando, o si el más débil aparentemente no tiene miedo, la “cuerda con same” puede degenerar fácilmente en una pelea a puñetazos y patadas; se sabe, incluso, de “cuerdas” que han terminado en homicidios.
Otra variante, motivada principalmente por el afán de venganza, es decir, de buscar una revancha, debido a una alta dosis de odio, resentimiento y agresividad contenidos, suele conducir a la práctica de la llamada “cuerdaza”, o “súpercuerda”, también conocido como “un cuerdón”. Consiste en el empleo de “artillería pesada”, lo que equivale a utilizar todo el “armamento” posible que esté disponible. Lo típico es que quien inicie la “cuerdaza”, sea el resentido y/o el acomplejado, o sea, el que tiene la carga emotiva. En ciertas ocasiones uno ni se imagina la gran cuota de odio contenido y de envidia corrosiva que acumulan ciertos individuos, pero con la “súpercuerda” salen a la superficie los traumas que padecen, como una sentina abierta.
El “cuerdón” también está emparentado con la llamada “pelelengua”, o insulto verbal, con la diferencia de que esta última, precisa de unas dotes histriónicas muy acentuadas, para poder escenificar el escarnio e intentar amedrentar al otro. Por esas razones la “pelelengua” es más habitual en las mujeres.
A pesar de que existe un código de ética informal entre los “cuerderos”, que consiste en respetar los temas-tabúes, como la mención de los progenitores, los problemas de salud, y los defectos físicos que puedan padecerse; ni en el “cuerdón”, ni tampoco en la “pelelengua” se respeta dicho acuerdo no escrito.

domingo, marzo 25, 2007


PLUMAS (foto de FAUSTINO PÉREZ)



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McLUHAN NO VIAJES EN ESA “YOLA”



Por FAUSTINO PÉREZ

Marshall McLuhan, el comunicólogo más controversial, el profesor de literatura, el gurú de los mass media, hace ya tiempo apareció desnudo, nada más y nada menos que en las páginas de la revista Playboy, pero no físicamente, sino intelectualmente.
Lo curioso es que en ninguno de sus libros o en sus publicaciones de otro tipo, se había podido captar su mensaje con tanta claridad, como en esa publicación frívola; a pesar de la penetración e impacto que tuvo su polémica frase: “el medio es el mensaje”, y que él parodió en su conocida obra: “El medio es el masaje”.
El estilo de McLuhan fue imitado hasta la saciedad, al igual que sus respuestas chocantes y provocativas, con gran sentido de la autopromoción.
Aunque McLuhan aparentemente está pasado de moda entre los intelectuales, su influencia nos afecta mucho a nosotros todavía, - quizá más que en su época -, de una manera inimaginable.
Evidentemente, que su manera poco ortodoxa de manipular los medios de comunicación, resultó ser su “arma” más poderosa para llegar a la celebridad. Además, él se encontraba en la plataforma mediática ideal en el momento preciso. Con esto logró, quizá sin proponérselo, el eclipsar de paso a su mentor Harold A. Innis, canadiense también como él, tal como lo demuestra Daniel J. Czintrom en su libro: De Morse a McLuhan.Con relación a la otra frase tan citada de McLuhan: “La aldea global”, según nos cuenta J. Herbert Altschull, en su obra: From Milton to McLuhan; hacía más de un siglo que Samuel Morse, el padre del telégrafo, había pronosticado que la humanidad se comunicaría a la “velocidad del pensamiento”, convirtiendo a “todo el país en un vecindario”.
Todo lo anterior evidencia a las claras, que McLuhan era más original en la forma que en el contenido, es decir, que le puso una “envoltura” distinta a las ideas que ya circulaban, en el mundo académico.
Empero, ese detalle no le quita méritos, ya que él reelaboró, y en gran medida popularizó y recicló, los aportes de sus predecesores; y tal como señala Umberto Eco, los medios son “genealógicos”, es decir, que cada nuevo avance, se basa a su vez, en los avances de otros; y al pensamiento también le sucede lo mismo, como está demostrado.
El conjunto de experiencias y de conocimientos asimilado por McLuhan, le llevaron a dividir los medios en dos grandes tipos; tomando el vocablo “medio”, de la forma más amplia posible, y definiéndolo como: “cualquier tecnología que crea extensiones del cuerpo humano y de los sentidos, desde la ropa hasta el ordenador”.
Por una parte está el medio “cool”, que significa “fresco” o “relajado” o “suave”, en inglés, y que ha sido traducido por medio “frío”, o de “perfil blando”; y es aquél que tiene “poca definición”, y por lo tanto, deja mucho a la imaginación, provocando una “alta participación”. Por otro lado, está el medio “hot”, que quiere decir “caliente” en inglés, y que ha sido traducido por medio “caliente”, o de “perfil duro”; y es aquél que presenta “mucha definición”, y por consiguiente deja poco a la imaginación, provocando una baja participación.
Es preciso aclarar que estas definiciones de cool y hot, no se refieren al aspecto sexual, como cierta gente piensa.
Sin embargo, si nos fijamos bien en las definiciones que el que el mismo McLuhan propuso, - y que han sido repetidas durante mucho tiempo hasta la saturación - , tomadas de la famosa entrevista que le hicieron en la revista Playboy, en el año 1969, comprobaremos que él no se refería exclusivamente a los medios de comunicación, como lo han interpretado erróneamente algunos, a través de los años.
Para el entrevistado, nuestras capacidades para prolongar o extender nuestras identidades o personas, convertían en parte nuestra a los objetos inanimados que nos sirven, de tal suerte que unos bártulos de madera o de metal, podían ser utilizados para ayudarnos a caminar(muletas); otros objetos metálicos también, se convertían en extensiones de nuestras manos (cubiertos); un aparato de plástico con sus circuitos, en nuestros oídos (teléfono), una rueda podía ser una prolongación de los pies (vehículo), y un libro sería, más bien, una prolongación de los ojos.
Observen que absolutamente todos los medios que McLuhan ponía como ejemplos, eran bienes de consumo.
De igual manera, y como se habrá podido comprobar, McLuhan tampoco se refería a los cinco sentidos clásicos, (vista, olfato, tacto, audición y el gusto) sino, a un concepto mucho más amplio, aparte de las otras sensaciones que recibe el cuerpo nuestro.
Por ejemplo, en el conocido sentido del tacto, en realidad se incluyen, al menos, seis aptitudes distintas, ya que posee sus terminaciones nerviosas diferenciadas, para el frío, el calor, para la presión, el dolor, el tacto propiamente dicho, y el sentido proprioceptor, que sirve para relacionar cada parte del cuerpo con las demás…Otro caso sería el sentido de la audición, ya que no solamente escuchamos, sino que dentro del oído se encuentra el sentido del equilibrio, y así sucesivamente. Todos estos sentidos estaban listos y disponibles para ser “prolongados”, según sus criterios y supuestos.
Cuando Thorstein Veblen publicó en el 1899, la primera versión de su famoso libro: Teoría de la clase ociosa, evidentemente que no estaba pensando en McLuhan, quien nació en el 1911, en Alberta, Canadá; no obstante, estableció en el ámbito académico el criterio de que las relaciones humanas se basaban en la imitación y en la envidia, llevándole escandalosamente la contraria a los economistas de la época. De esa manera surgió el conocido concepto del “consumo conspicuo”, el cual, según Veblen, se realiza básicamente para impresionar a los demás. Es decir, que se trata de un gasto no imprescindible, evidentemente típico de las clases pudientes. Tampoco Veblen estaba pensando en la “yipetocracia” dominicana, cuyos partidarios intentan impactar a toda costa a los demás con sus vehículos todoterreno, en un afán desmedido; aunque muchas veces no puedan o deban costearlos. El comprar vehículos de lujo sin poder permitírselo, pone en evidencia los complejos seculares de unas clases sociales nuestras.
Veblen tuvo un sucesor en la persona de James Duesenberry, nacido en el 1918, en cuanto a teorías se refiere, porque planteaba con su “efecto demostración”, lo que le sucedía al consumidor cuando entraba en contacto con bienes superiores, o sea, de mayor calidad y mejor aspecto que aquellos que ya poseía. Esto demuestra que él enfocó el fenómeno desde el extremo opuesto.
A todo lo anterior hay que sumarle una ley universal en economía, aceptada por la generalidad, que afirma que el conjunto de necesidades, deseos y caprichos humanos, nunca está satisfecho. A esto es preciso añadirle, otro principio económico llamado la “Ley del mínimo esfuerzo”, que sostiene que las personas, para satisfacer sus apetencias inextinguibles, tienden a emplear el menor esfuerzo posible. Naturalmente, que esto hay que matizarlo, porque existen numerosos factores que condicionan, propician o entorpecen, esa pretensión y propensión humanas.
Si recordamos ahora lo que decía McLuhan de que “el medio es el mensaje”, y dicho medio precisamente era “una prolongación de los sentidos”, y las prolongaciones a su vez eran bienes de consumo, él en realidad lo que estaba insinuando y postulando, era que los artículos que consumimos, tienen o proyectan un “mensaje”, que los demás captan, - y hasta pueden causar la envidia que mencionaba Veblen -.
He aquí la gran coartada de McLuhan, ya que muchos de sus críticos de la época se perdían en sus razonamientos, creyendo que McLuhan se refería a los medios de comunicación con su frase “el medio es el mensaje”, y era en la práctica un auténtico promotor del consumismo.
Simultáneamente, para reafirmar el aspecto teórico de McLuhan se promocionó en el arte al artista pop Andy Warhol. Como bien se sabe, el pop es un estilo típico estadounidense que emplea elementos de la sociedad de consumo, que es el punto fuerte, precisamente, de la llamada “civilización americana”. Warhol tuvo la habilidad de invertir el proceso habitual, ya que se sabe que el arte es, - entre otros - , un inmenso laboratorio donde se ensayan los signos y los símbolos aprovechables por la publicidad. Warhol tomó las ideas de la publicidad y las convirtió en arte exportable. Así sus obras de las latas de sopa Campbell’s y el limpiador Brillo, se convirtieron en emblemas en el mundo entero. Aunque él no es el único artista pop, sí ha sido, y es aún, el más influyente. Toda su obra remite al consumo.
De paso, Warhol mitificó a ciertos personajes que se convirtieron en leyendas, como es el caso de Marilyn o de Elvis, dos de los iconos más importantes de la sociedad capitalista, rentables, famosos, imitables, e influyentes, aún después de muertos. Astutamente, Warhol entremezclaba imágenes de personalidades millonarias, famosas o polémicas entre sus trabajos de serigrafía, y de esa manera pudo ganar mucho dinero, porque los ricos se sentían halagados al estar en las mismas paredes de la sala de exposiciones, al lado de celebridades, y por supuesto, le compraban al artista.
Y precisamente el consumismo fue la verdadera arma estratégica que los estadounidenses le opusieron al expansionismo soviético, durante la llamada Guerra Fría. Es decir, le contrapusieron el afán de consumo, con el consiguiente “efecto demostración” que eso provoca, al concepto ideal del sistema comunista, que resultó ser ineficiente para producir bienes de consumo para provocar “envidia”, y para enviar “mensajes” a los demás.
McLuhan era el teórico de toda esa estrategia, el que le “restregaba en la cara” a los comunistas lo que ellos no tenían, materialmente hablando, y tampoco podían producir con su régimen anquilosado, y Warhol era el de la iconografía.
El talón de Aquiles de la desaparecida Unión Soviética, fue su fracaso estrepitoso como un sistema capaz de proporcionar a sus ciudadanos aquellos bienes y servicios que tanto envidiaban a los occidentales; a pesar de los grandes logros en los campos espacial, nuclear, militar, educativo y cultural, etc. La Unión Soviética era una potencia gigantesca, pero con los pies de barro, incapaz de producir alimentos básicos para su población, y mucho menos, bienes de consumo sofisticados pertenecientes a las llamadas nuevas tecnologías.
Al final de la década de los 80, se demostró a las claras, que la praxis capitalista con su gran capacidad de adaptación, era mucho más funcional, económicamente hablando, que la rígida ortodoxia teórica marxista; representada por Mijail Gorbachov, quien intentó corregir el sistema soviético con su “glasnot” (apertura), y su “perestroika” (reestructuración), no obstante, ninguna de esas medidas pudo evitar la caída del imperio comunista, en el 1991. Ese régimen económico que empezó en le 1922, no duró ni 70 años.
Como era de esperarse, el “efecto demostración” también exacerbó a los nacionalistas de la antigua Unión Soviética, porque en definitiva, cada etnia quería resolver sus carencias económicas a su manera, y en la mayor libertad posible. Estos acontecimientos también le dan la razón a Veblen, ya que la envidia, el egoísmo, y la capacidad de imitación se imponían, al levantarse la presión militar y política.
El desmoronamiento de la ex Unión Soviética, como era de esperarse, ha tenido repercusiones mundiales, pero para el caso específico del continente americano, donde el único régimen comunista que ha perdurado en el poder, es el caso cubano, como secuela de los acuerdos entre Kennedy y Kruschev del 1962; ya que para que los soviéticos desmantelaran sus bases de proyectiles de Cuba, el presidente estadounidense se comprometió a no invadir la isla caribeña, entre otros acuerdos secretos.
En esos momentos, se vivieron en el mundo los días más tensos y peligrosos de la llamada “Guerra Fría”, pero eso no impidió que la URSS, y su aliada Cuba, persistieran en sus empeños de financiar y alentar guerras de guerrillas, en todos los sitios posibles, tal como lo habían hecho desde que Castro tomó el poder en el 1959.
Hoy esos movimientos guerrilleros han degenerado o se han adaptado a las nuevas realidades políticas y económicas, como es el caso de los zapatistas en México, quienes defienden los derechos de las etnias autóctonas víctimas de la discriminación, pero que han caído en un punto muerto; o el caso de Colombia, que se han convertido en traficantes, - principalmente de cocaína y de esmeraldas - , después de haber dejado la ideología, y el romanticismo revolucionario atrás hace tiempo.
Sin embargo, el nuevo socialismo, producto de las urnas, que propugna el presidente Chávez en Venezuela, con el apoyo incondicional de Fidel Castro, beneficia a ambas naciones, ya que Cuba recibe petróleo, y otros recursos frescos, y Venezuela acoge a miles de técnicos y profesionales cubanos. La gran interrogante es si Chávez será capaz de usar los cuantiosos capitales con que cuenta, para proporcionarles a los venezolanos pobres una mejor calidad de vida, o si los utilizará para lograr apoyos de otras naciones para su causa, y con fines propagandísticos…
Debido principalmente a su ubicación geográfica, es decir, dentro de la zona de influencia más directa del impero estadounidense, y concomitantemente con los movimientos guerrilleros, nuestros pueblos continentales han sido sometidos a una propaganda política y a una publicidad incesantes; y tal como se ha demostrado hasta la saciedad, los medios de comunicación son “reality constructors”; y precisamente en este continente, han sido los grandes forjadores del llamado “sueño americano”, que tan bien tipifica en una de sus composiciones nuestro genial artista Juan Luis Guerra. Todo ello facilitado por la globalización en las comunicaciones, como, por ejemplo, el telecable; y también por los Tratados de Libre Comercio, que provocarán más envidia al disponerse de más bienes de consumo.
Lo anterior implica que el consumismo que McLuhan promocionaba, y que fue convertido en arma política; el “consumo conspicuo” de Veblen, y el “efecto demostración” de Duesenberry, llevan años provocando desasosiego e intranquilidad en las masas desposeídas de Latinoamérica, ya que sus exiguos ingresos les impiden tener acceso a los bienes de consumo que los medios les muestran, y de los que sus familiares que viven en los EEUU les cuentan, y los que viajan comentan.
Esto también es válido en el caso de los africanos, con relación a Europa, o de los países más pobres de Asia, con respecto al Japón y otras economías asiáticas. La publicidad es tan perniciosa que muchos turistas japoneses que acuden a París encandilados por la publicidad francesa, - siendo ellos un país más adelantado tecnológicamente que Francia - , sufren desilusiones.
Si hacemos un brevísimo recuento histórico, con respecto a nuestro continente, es preciso recordar el hecho de que los conquistadores españoles, lo primero que establecieron en las tierras americanas, fueron los privilegios para la monarquía y para la nobleza, conjuntamente con los de la iglesia católica, los cuales fueron impuestos a sangre y fuego, diezmando las poblaciones autóctonas en el caso dominicano y subyugándolas, en otros países continentales. Basta con verificar cómo son marginadas todavía las razas aborígenes en Perú, México, Guatemala, Brasil, o Bolivia, por poner cinco ejemplos. Todos esos privilegios se han mantenido intactos, con la variante de que ahora los tienen ciertas clases sociales de privilegiados, incluyendo los descendientes de aquellos conquistadores…
De la misma manera sufren discriminación los que descienden de los esclavos africanos en muchos lugares.
Todo esto ha provocado que con el transcurrir de los siglos los pobres sean aún más pobres, y los ricos más ricos; y que la corrupción y la represión política se perpetúen, a favor de los privilegiados, y que las poblaciones de nuestras repúblicas hayan crecido si control, debido a la ignorancia, con lo cual se eterniza el círculo vicioso de la miseria y de la pobreza, y que los niños que nacen entre ellos, no tengan muchas garantías de supervivencia mínimas.
A todo lo anterior hay que sumarle el egoísmo miope de las naciones desarrolladas, que en su afán permanente de lucro y de explotación, se olvidan de que los menesterosos de sus respectivas zonas de influencia, incluyendo a los que tienen una aspiración desmedida en esas naciones explotadas, no se resignan a no ser consumidores algún día, y por ese motivo básico siempre anhelan llegar a las “tierras prometidas” más cercanas a como dé lugar, aunque luego resulten ser espejismos y fracasen en el intento.
Como prueba de nuestras afirmaciones tenemos a los mexicanos y de otros grupos latinoamericanos que pretenden cruzar ilegalmente la frontera de los EEUU; y los estadounidenses responden levantando muros y aumentando los controles, pero no se percatan de que la fiebre no está en la sábana, ya que el problema lo crean ellos mismos; o los dominicanos que pretenden llegar en “yola” (embarcación típica dominicana) a Puerto Rico; o bien, los africanos que tratan de arribar a la Comunidad Europea en “pateras” cruzando el Mediterráneo, a pesar de que en Europa los necesitan para que trabajen en las labores que los de la comunidad no quieren hacer, y para que coticen los impuestos, con el fin de poder mantener las pensiones de los jubilados, por las bajas tasas de natalidad que tienen; o los balseros cubanos en su ruta hacia la Florida; o los chinos que pretenden llegar a los diferentes “paraísos soñados” del cualquier continente…
Mientras en el mundo exista un Consejo de Seguridad en la ONU, instrumentalizado para mantener privilegios y ventajas, y mientras nuestras materias primas no sean valoradas por nosotros y no por los mercados financieros extranjeros, entre otras razones; los pobres seguirán presionando e intentando mejorar sus vidas.
Cada día que pasa se nota la ausencia de un verdadero organismo mundial que defienda los intereses de la especie humana, y no de unos pocos países. Por esas razones no se han podido tomar medidas suficientes para evitar el calentamiento global, o para defender las especies en vías de extinción, para proteger la naturaleza y con el fin de prevenir muchas guerras, pillajes, expolios y saqueos.
Los organismos de crédito internacionales cometen una falta de ética grosera, negociando y concediendo comisiones a funcionarios locales corruptos, cuando solicitan préstamos; que endeudan aún más a los países empobrecidos, acrecientan la dependencia y enriquecen a los políticos deshonestos, quienes sólo saben anteponer sus intereses personales, por encima de todo. Esa práctica debería de ser sancionada por la ONU.
Marshall McLuhan, el futurólogo de los mass media, quien falleció en el 1980, se olvidó que la dinámica del consumo también es cool para los subdesarrollados, y que aquello que los países ricos provocan en nuestros pueblos, al final se vuelve contra los que crearon el fenómeno.

viernes, marzo 23, 2007


ÁREA DEL BOSQUE HÚMEDO DEL JARDÍN BOTÁNICO DE SANTO DOMINGO (foto FAUSTINO PÉREZ)


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sábado, marzo 17, 2007

LA TELEVISIÓN NUNCA HA SIDO UNA “CAJA BOBA”



Por FAUSTINO PÉREZ

Yo siempre he dicho que la televisión es la “ventana” de las nuevas tecnologías, independientemente del sistema televisivo que sea, porque se convierte en un interfaz entre el usuario y el aparato o equipo de que se trate; bien sea un televisor normal, o de una computadora, de un equipo de sonografía, o de unos juegos electrónicos, etcétera.
Existen cuatro sistemas básicos de televisores en el mercado: el de tubo de rayos catódicos (CRT, por sus siglas en inglés), el de cristal líquido (LCD), el de proyección frontal o trasera, y el de plasma, que se emplea principalmente para los equipos de pantalla gigante.
Este resumen se basa en miles de horas pasadas por quien firma estas líneas, monitoreando canales de televisión en 17 países diferentes, (República Dominicana, Colombia, Perú, Argentina, Venezuela, Brasil, México, EEUU, España, Alemania, Italia, Holanda, Reino Unido, Francia, Portugal, Puerto Rico, y Japón), y está enriquecido con las conclusiones de numerosos autores.
Es preciso aclarar que hay cuatro métodos principales de transmisión: el broadcasting, o transmisión por el aire o “éter”, - como se decía antes- , y que se recibe por medio de una antena; la televisión por cable; y la transmisión directa desde el satélite hasta el aparato receptor, el cual recibe la señal por mediación de una parábola. Hay otro sistema que viene a ser un subtipo, y es una combinación de la satelital y la del cable.
Conviene saber que igualmente hay diferencias entre los sistemas del mundo, es decir, que los estándares son diferentes, para salvaguardar los propios intereses de fabricación y de comercialización. Es más, este es un tema muy politizado, por los mismos intereses nacionales y por el prestigio que eso acarrea. Por ejemplo, la televisión norteamericana tiene 525 líneas de píxels en la pantalla y la europea cuenta con 625; la estadounidense presenta 30 imágenes por segundo, y la de Europa 25, y así por el estilo. Probablemente el país que mejor emplea el medio televisivo sea el Reino Unido, o por lo menos, tiene fama de ello.
En cuanto a personalidades se refiere, se le atribuye a Hitler en Alemania, el haber optimizado mejor el medio radial, para aglutinar a sus conciudadanos; y a Kennedy, en los EEUU, el haber sido el político que mejor empleó el recurso de la televisión como mass media.
En todo caso, y con cualquier sistema, los píxels (acrónimo de “picture elements”) de la pantalla, es decir, los puntos, ejercen un efecto mesmerizante o hipnótico sobre el televidente, por las pulsaciones que emite. Si se graba a cámara lenta el “ruido blanco” de la pantalla, también conocido como “scratch”, se podrán comprobar los latidos o pulsaciones que proyecta; por ese motivo, si a los niños no se les educa para mirar la tele a una cierta distancia, terminan viéndola a un palmo de la pantalla, con los efectos negativos que esa práctica acarrea, ya que acaban con miopía al cabo de pocos años.
Por su lado, a los adultos esas vibraciones pulsantes les pueden producir somnolencia, o bien, el efecto contrario de insomnio, dependiendo de la persona. En cualquier caso su influencia es notoria.
Es tal el poder que tiene la pantalla sobre nosotros que la gente cree más, o por lo menos considera como más importante y relevante, lo que contempla en el televisor que en la realidad. En un curso-taller sobre los efectos de la televisión, al que asistí hace mucho tiempo con el director de la Videoteca de Berlín, hicimos, - entre otros muchos -, un experimento inquietante: Sin decir nada o advertir nada, se presentó un sujeto hablando en la pantalla en una grabación; y al lado del monitor, estaba el mismo sujeto en persona, con la misma ropa, diciendo y haciendo lo mismo, y todo simultáneamente. Él repetía todo lo que salía en la tele. El público,- que éramos nosotros los cursillistas - , sin darnos cuenta, atendíamos más a la pantalla, que al actor que estaba allí en carne y hueso.
No es de extrañar pues, que algunos suicidas en países con mayor cobertura televisiva que el nuestro, dónde las cámaras de televisión, a veces, llegan antes que la policía, o los bomberos, al lugar de los hechos, esperan que lleguen los camarógrafos, antes de lanzarse al vacío desde el puente de turno.
Es más, ¡la televisión es hasta racista!, pero a la inversa, ya que favorece a las personas de piel negra. El primero en advertir ese fenómeno fue McLuhan, profesor de literatura de origen canadiense, y como comunicólogo, el más citado y más polémico, quien puso de moda la frase de “la aldea global”, en la década de 1960, y que se ha impuesto como expresión desde entonces. Él estaba en el lugar preciso, en el momento preciso, con la preparación precisa, y con las teorías precisas, y de ahí su gran influencia y repercusiones.
En un artículo de su autoría, titulado: La televisión: un abismo entre dos generaciones, McLuhan decía que con la televisión a color la imagen del negro, “con su fuerte línea sobresaliente” provocaba que la” imagen pictórica del blanco, de luz y sombra, parezca débil e insignificante”.
La televisión ha sido, sin lugar a dudas, uno de los grandes inventos del siglo XX, y en los cuatro últimos años se ha impuesto la pantalla plana, por encima del tubo de rayos catódicos. Sin embargo, como quiera que sea, la televisión es un medio audio-verbo-icónico-cinético. Lo de audio se comprende porque tiene sonidos, incluyendo ruidos, música, y voces. En cuanto a lo de verbo, debido a que posee textos escritos o leídos, que también se solapa con las voces. Es un medio icónico, ya que aparecen principalmente imágenes realistas, es decir, con figuraciones, de personas, animales y cosas; aparte de las simbólicas; y en mucha menor medida, imágenes abstractas, o sea, sin figuraciones, y así por el estilo.
Igualmente, es un medio con cinetismo, porque normalmente las imágenes tienen un movimiento aparente, aunque también pueden permanecer estáticas, en apariencia.
Esa ilusión de movilidad se basa en tres propiedades básicas de la visión humana: Por un lado está la llamada “persistencia retiniana”, o sea, que si al ojo humano se le presentan una sucesión de imágenes, cada una de ellas “permanece” en la retina unas fracciones de segundo, y por ese motivo, tenderá a sentir la sensación de que se están moviendo; y segundo, al “efecto PHI”, ya que si, por ejemplo, se encienden una luces en secuencia, la persona está propensa a creer que es la luz la que se mueve, y en realidad, son luces diferentes, pero que se encienden secuenciadas, es decir, una después de la otra. Y en tercer lugar, al efecto que produce la distancia, en el punto o píxel, cuando se contempla. Esto implica que al observar el punto a lo lejos, mientras más alejado esté quien examina el punto, más tienden a combinarse en la retina, los diferentes colores. Esto significa que si hay muchos puntos amarillos, entremezclados con puntos rojos, al mirarlos desde lejos, se verán de color naranja. Por ese motivo se ha dicho que la verdadera pantalla del televisor, es el propio cerebro humano, que es precisamente el que tiene que configurar todos los puntos que aparecen en la pantalla y reconocer las imágenes, si se tenía la experiencia previa con ellas.
En esto precisamente se basa la técnica del puntillismo en pintura, la cual es una derivación del llamado impresionismo. El máximo representante de la escuela puntillista, es precisamente un pintor francés llamado Seurat.
Pero lo bueno de la televisión son los efectos curiosos que provoca, además, de su poder semi-hipnótico y de sus efectos de punteado. Supongamos que un televidente mira el programa de Freddy Beras Goico todas las noches, o el de Nuria Piera los sábados; llega un momento en que sin pensárselo dos veces, esa persona se cree realmente que Freddy y Nuria son amigos de él; sin embargo, la realidad es que ni Freddy ni tampoco Nuria, lo han visto a él en sus respectivas vidas. No es un asunto de mala fe, sino, que el televidente escucha los comentarios y las opiniones, así como detalles de las vidas privadas, que proporcionan esos mismos personajes televisivos; y como Freddy y Nuria son importantes en los medios, y por consiguiente, son relevantes socialmente, el televidente tiende a recordar todos los detalles, se retroalimenta con ellos, y los actualiza permanentemente. A lo anterior hay que sumarle el efecto semi-hipnótico que mencionamos anteriormente, y que en muchos casos la tele se mira en la intimidad de la habitación.
Eso provoca que si ese televidente se encuentra algún día con Freddy o con Nuria, en persona, está propenso a saludarlos con mucho entusiasmo, como si los conociera de toda la vida y fueran sus amigos íntimos; y a todo esto, repito, ni Freddy ni Nuria lo habían visto a él en toda su existencia.
Todo el mundo conoce televidentes que saben con “certeza” “las vidas y milagros” de los personajes de la televisión; incluso, se enteran hasta de detalles íntimos y chismes de sus vidas privadas, reales o ficticios: “que a fulanita le regalaron una yipeta (vehículo todoterreno)”, o que la otra “le es infiel al marido con…”, o que zutano “tiene cáncer y se está muriendo”, “que…se va del canal X para el Y”, “que mengano es gay y lo encontraron con…”, y así en ese tenor. Este tipo de información gusta tanto, que hay programas y articulistas que viven de esa clase de comentarios.
Debido a los intereses involucrados, tanto económicos así como también sociales, e incluso políticos, temas similares del mundo reciben tratamientos marcadamente diferentes. Todo el mundo recuerda el caso del “balserito” cubano Elián, a quien se le dio una cobertura inusual, llegando hasta la transmisión en vivo del avión en que su padre lo fue a recoger a los EEUU. Fue un auténtico “reality show”. Lamentablemente, a otros niños en la misma situación, no se les ha dado ni por asomo una atención parecida.
Es tal el poder de la televisión que no se permite mostrar los soldados estadounidenses muertos de la Guerra de Irak, para evitar el efecto de las imágenes de los caídos en la de Vietnam. Esas instantáneas impactaron y lograron movilizar, como nunca antes, a la sociedad norteamericana, en las décadas del 60 y del 70; y de ahí se aprendió la lección.
Existe un detalle importante en cuanto a la televisión como medio se refiere, aunque parezca una perogrullada, y es que el televidente sólo reconoce a quien conoce; o sea, a quien está ya posicionado. Claro está que si no lo conoce, no está en capacidad de saber de quién se trata, eso es evidente. Esto implica que los figurantes ocasionales tienen un largo trecho por recorrer, antes de poder ser reconocidos como figuras.
El mundo es tan variado que para un camarógrafo resulta comparativamente fácil, encontrar evidencias icónicas para “demostrar”, o apoyar lo que sea. Por ejemplo, supongamos que se quiere reforzar la idea de que la ciudad de Santo Domingo, es una ciudad limpia; entonces, basta con grabar en un hotel de lujo del Malecón. Si por el contrario, se desea señalar que la capital tiene mucha basura, sólo hay que ir a un barrio periférico. Esto implica que se puede resaltar lo bello y agradable, o lo feo y desagradable. Todo depende de la intención del reportaje, de la ideología de los responsables del trabajo, de sus intenciones políticas, o de su psicología, etcétera.
Otra variante de lo anterior, resulta cuando el medio televisivo se hace cómplice de burdas mentiras con tal de entretener a su audiencia, como es el caso de los supuestos avistamientos de OVNIS, de los reportajes acerca del Chupacabras, o de el monstruo del Lago Ness, o bien, de Big Foot, y así por el estilo. En esta categoría se incluyen los informes acerca de las diferentes conspiraciones para asesinar políticos, o para envenenar estrellas de cine…
A la audiencia le suele ocurrir que confunden el rol del personaje, o del actor de la telenovela de turno, con lo que sucede en la vida real; así si usted se encuentra con el “malo” que le fue infiel a la protagonista de turno, o que le dio la paliza en la tele, no vayan a pensar mal de él. Son todas exigencias del guión.
También hay presentadores o entrevistadores, que ríen a mandíbula batiente, o lloran desconsoladamente, y se trata de carcajadas o de lágrimas totalmente falsas, o sea, de profesionales; porque ellos saben que eso “vende” y le gusta a la audiencia, según el tema.
A pesar de que el medio televisivo, es también otro “reality constructor”, carece de ciertas variables importantes, empezando por el tamaño de la imagen en un televisor típico de 21 pulgadas. Tampoco produce sensaciones olfativas que se correspondan con la realidad; sí tiene su olor, pero no tiene nada que ver con el entorno real. La sensación táctil del aparato, no se parece en absoluto a la verdadera; ni mucho menos la temperatura del televisor, o la imagen “pixelada” de la pantalla. A menos que uno grabe, la televisión no es interactiva como el Internet; en la tele uno recibe lo que le ofrecen, y se elige un canal a partir de ahí; en cambio en el Internet, el navegante es quien decide lo que quiere hacer o buscar, otro problema distinto es que encuentre o logre hacer lo que desea. Y así sucesivamente.
A propósito de dimensiones, el televisor promedio no es capaz de mostrar con cierto grado de fidelidad, aquellos espacios del mundo, que por su tamaño, precisarían de otro medio. Nos referimos a lugares como la Avenida 9 de Julio de Buenos Aires, con sus 450 pies de ancho; las pirámides de Egipto, o las de Teotihuacan, en México; la Plaza de la Concordia de París; la Plaza Roja de Moscú; la entrada del puerto de Sydney, en Australia; o la misma desembocadura del río Amazonas, en Brasil, y así por el estilo. La televisión es incapaz de hacerle justicia a esos atractivos turísticos de grandes dimensiones.
Lo que sí puede hacer la televisión es “enlatar” el tiempo y el espacio, a base de las grabaciones; lo que significa que se pueden manipular esas variables, y jugar con el ahora-después, y con el aquí-allá, combinando las trasmisiones en vivo (lo que ocurre en ese mismo momento), con las emisiones en directo (lo que se grabó en vivo anteriormente). Por ejemplo, si se está entrevistando a una persona en vivo, con la entrevista es posible intercalar otras imágenes en directo de temas relacionados; o bien, presentar, entremezclando, grabaciones en directo de lo que hizo esa persona en otro momento y en diferente sitio o espacio.
Otro efecto curioso, consiste en la repercusión que tiene la tele en las apreciaciones de las distancias físicas. Si un extranjero que nunca ha venido al país observa un reportaje repetidas veces de la ciudad de Santo Domingo, en el que aparece el Palacio Nacional y a continuación sale el Faro a Colón, tenderá a creerse sin apenas darse cuenta, de que el Palacio y el Faro están muy cerca el uno del otro.
Otra engañifa del medio televisivo ocurre debido a la edición de las imágenes que producen “saltos narrativos”, lo cual se conoce técnicamente como el efecto de elipsis. Pongamos el caso de que una persona nunca ha visto en su vida una corrida de toros, o haya asistido a un partido de béisbol, y nadie le hubiese contado nada. Entonces, al ver las imágenes del reportaje televisivo, tenderá a pensar que en el toreo, todos son pases y capotazos elegantes, y concesión de orejas a los diestros, por las buenas faenas; y en el caso del deporte de la pelota, estará propenso a creer que sólo se trata de jugadas espectaculares y de batear de hit o conectar cuandrangulares. Estos efectos se producen, porque en los reportajes, prácticamente, sólo se resalta lo mejor y lo más destacable, de la corrida en el primer caso, y del pasatiempo beisbolero en el segundo.
De lo que no cabe ninguna duda es que la televisión, y en especial la del sistema de cable y la satelital, son instrumentos ancilares de la llamada globalización; y ese rol que le ha tocado a ese medio por sus características, al igual que al Internet, ha convertido en personalidades de alcance e influencia mundial, a muchos presentadores de noticias, a ciertos reporteros y a algunos anfitriones de programas; ya que a cualquier sitio que uno vaya se encuentra con los mismos rostros, siempre y cuando estén conectados a las redes internacionales.
Por esos motivos, a la “estrella” del noticiario de los canales estadounidenses le llaman “anchorman”, es decir “el hombre ancla”. Este detalle expresa la sensación de continuidad, y de seguridad psicológica que produce una cara conocida y “amiga” en la teleaudiencia. Esta impresión positiva se nota aún más, cuando uno viaja y se encuentra fuera de su tierra.
Esa misma difusión tan rápida de noticias, con CNN como pionera, ha provocado que mucha gente tenga el pálpito de que “el mundo se está acabando”; y lo que sucede es que se está mucho mejor informado, o desinformado, de lo que ocurre a nivel universal. El hecho es que hace 50 años, las personas se enteraban de pocos acontecimientos mundiales, y ahora es prácticamente en vivo la posibilidad de sintonía.
¿Pero qué sucede?, que nosotros los que estamos en la periferia del imperio no podemos dar nuestra versión de los hechos, o les enviamos muy poca información a los desarrollados; por el contrario, ellos nos inundan con sus noticias, prejuicios, problemas, modas, etcétera, ya que los periféricos no somos dueños de los satélites, ni tampoco de las grandes cadenas de televisión.
Eso provoca que estemos mejor informados de una tormenta de nieve en los estados norteños, que de una inundación en nuestro propio “patio trasero”.
Si queremos estar al día con la información, y comparamos la televisión con su sensación de movimiento, con una imagen fotográfica fija, comprobaremos que ambas tienen sus ventajas y sus limitaciones; ya que si lo que se desea es comprobar qué líder político tiene el mal de Parkinson, es mucho mejor la tele, para apreciar los temblores; en cambio, si se quiere analizar en qué preciso instante se disparó un arma homicida, es más práctica la imagen estática.
La televisión influye en nuestras vidas permanentemente, y mucha veces sin apenas percatarnos, y ahora con su maridaje con la computadora, su influencia, aunque compartida, es y será mayor.
De todas formas y en cualquier circunstancia, Pierre Bourdieu decía que: “ser, es ser visto en la televisión”, ya lo saben para la próxima entrevista…Y aquellos que decían que la tele era una “caja boba”, demostraron que los bobos eran ellos, y no la televisión.

lunes, marzo 12, 2007


ESTAMPA BUCÓLICA IMAGINARIA DEL MALECÓN DE SANTO DOMINGO (fotomontaje: FAUSTINO PÉREZ)
LEYENDAS DOMINICANAS: DE LA CIGUAPA AL “MUELÚ”



Por FAUSTINO PÉREZ



Este es un pueblo que tiende a mitificar, o por lo menos, a convertir en leyenda ciertos personajes reales o ficticios. Uno desconoce si la causa es la miseria, con todas las necesidades que trae aparejadas, incluyendo el analfabetismo, o el abrasante sol tropical que deshidrata al mejor dotado; o quizá, se deba a las intoxicaciones etílicas que cuentan con tantos “simpatizantes”, y que hacen delirar a más de uno.
El hecho es que sucede, aunque sólo sea por razones culturales, o por el desempleo con sus secuelas de vagancia, o lo más probable es que se trate de una combinación de factores.
Es preciso resaltar que en cuestiones de mitos y leyendas, lo que para alguien es digno de admiración, con su componente de hechizo y de misterio; a otro lo deja frío, o en el peor de los casos, nunca ha oído hablar acerca del tema. Por ese motivo es prácticamente imposible coincidir con los demás, acerca de qué personajes son leyendas y cuáles no. También está el asunto de las “hazañas” de cada mitificado, ya que las versiones acerca de ellas pueden diferir muchísimo.
La cuestión se complica cuando interviene la política, ya que el personaje objeto de la mitificación puede perder vigencia rápidamente, si el partido o grupo político que promueve el mito o leyenda pierde las elecciones, o se le reduce el poder de alguna manera. Esto sucede esencialmente con los mitos basados en personalidades que han existido, por razones obvias. En otras palabras, los mitos se inflan y, de la misma manera, se desinflan.
Entre los mitos ficticios rurales y permanentes nuestros, sobresale sin lugar a dudas, el de la ciguapa. Yo he escuchado en boca de algunos campesinos las circunstancias en que la vieron o escucharon sus hipidos; incluso, uno me aseguró que un compadre suyo había tenido enjaulada a una de ellas. En la misma conversación me comentó con lujo de detalles, cómo caminaba la ciguapa, al tener los pies volteados hacia atrás, porque así “cuando iba parecía que venía”, por las huellas que dejaba. A mi amigo, por lo visto le sorprendió también la manera de alimentarse con las comidas que le proporcionaban, y los sonidos guturales que emitía para intentar comunicarse con los demás. Claro está, que todas estas anécdotas eran inventadas por la mente calenturienta de él.
Sin embargo, esa es una de las tantas versiones que existen acerca del aspecto físico de la ciguapa. Otros se la imaginan desnuda, bella y esbelta con el cabello negro y largo hasta la cintura, o de mayor longitud, cubriéndole su desnudez; de piel de color cobrizo, y de buena estatura, con un “canto” cautivante que paraliza e hipnotiza a los campesinos; en cambio, en el otro extremo, hay quienes la perciben como enclenque, enjuta, arrugada y pequeña, con las costillas a flor de piel, y de color oscuro. En fin, que hay ciguapas para todos los gustos, incluyendo aquella que apenas se deja ver porque huye rápidamente, y los campesinos que afirman haberla “visto”, siempre dicen que la avistaron de espaldas. En todo caso, en lo único que siempre coinciden es en el fenómeno de los pies volteados.
Todavía hay personas en este país que les hace ofrendas a los indios, en lugares apartados de nuestra geografía, como cuevas, riachuelos, etc., y verdaderamente creen en ellos. Hay versiones más poéticas que afirman que “las indias surgen de las aguas en las noches de plenilunio, a destrenzar sus largas cabelleras con peines de oro”. Otras serían prácticamente ninfómanas porque salen a buscar hombres, que curiosean por los lugares donde habitan las indígenas, y se los llevan a las cavernas, para no saberse nada más de ellos. Es muy probable que este sea un deseo subconsciente de los campesinos. Lo curioso es que los mencionados “indios” hace siglos que fueron diezmados en esta isla, y no queda ninguno visible, aunque sí persisten sus huellas genéticas.
La imaginación popular llega tan lejos que hay gente que ha llegado a avistar al “chupacabras”, perteneciente a otras culturas. Esto significa que la capacidad de mitificación no es exclusiva de este país. En el anterior ejemplo, se trata de una especie de animal, no de un personaje, que se alimenta de las sangre de otras criaturas, y provoca daños y destrozos colaterales.
No obstante, aquí tenemos “el bacá”, que es también un animal de esos que están en los alrededores de las casas, como un lagarto, un perro, un toro, un gallo, etcétera, que simboliza o representa la buena suerte que tiene alguien, de quien se dice que “tiene un bacá”. Esta creencia se manifiesta principalmente en el sur de nuestro país, y está vinculada con el sincretismo, con el vudú, con la ambición humana y su afán de tener éxito en la vida, con el estatus, con el poder político, con la religión, y así por el estilo.
No es de extrañar, que siendo la región sureña una de las más empobrecidas del país, existan personas que crean en el bacá; incluso, se afirma que los que tienen bacá “venden su alma al diablo”, a cambio de poder escalar, socialmente hablando; o son capaces de hacer “ofrendas humanas” y de “vender gente”, con tal de lograr sus propósitos. Es todo un submundo muy complejo donde intervienen las fuerzas sociales.
Otro personaje de la mitología dominicana es el “galipote”, es decir, de hombres que pueden convertirse en animales, a cambio de poderes mágicos, o bien, transfieren su consciencia a un animal. Otra versión del galipote, afirma que puede transmutarse en objetos inanimados, como una piedra.
Según la creencia, los galipotes poseen una fuerza descomunal, y a la vez son crueles y violentos. Cuentan los entendidos que a los galipotes les encanta hacer maldades a los demás, y en los llamados “lugares de galipotes”, los viajeros se valen de amuletos y conjuros para atravesarlos.
Cuando el galipote se convierte en un perro, se le denomina “lugaru”. En los casos en que el galipote camine dando zancadas de gran altura, o vuele convertido en ave nocturna, se le conoce como “zángano”. Este ser a veces tiene tendencias pedofílicas, y dicen que les chupa la sangre a los niños como un vampiro.
Al galipote sólo lo detiene la rama de un árbol llamado entre los compueblanos, como “palo de cruz”, pero, tiene que ser cortada durante un Viernes Santo.
Existen más personajes mitológicos dominicanos, como los “biembienes” o “vienvienes”, cuyas hazañas agigantadas por la leyenda, los sitúan en las montañas de la zona más al sur de la isla nuestra. Originalmente eran esclavos cimarrones, o sea, alzados de sus amos. Se les considera como seres salvajes, quienes viven desnudos, y se comunican por medio de gruñidos, como el hombre del paleolítico. Se les considera mal parecidos, pequeños de estatura, y de aspecto desagradable, deforme y sucio.
Se dice, además, que los biembienes llegan a ser antropófagos y que son excelentes trepadores de los árboles. Por otro lado, existe la creencia de que de noche se aproximan a los pueblos para robar alimentos en las fincas cercanas. Cuando alguien se acerca a su territorio tienen reacciones muy ruidosas, violentas y primitivas.
En el sur también, a los niños malcriados los asustan con un personaje ficticio llamado “el hombre guabino”. Sin embargo, sólo sirve para amedrentar a los infantes con el fin de que escarmienten.
Otros “personajes” mitificados son los “barones” o “varones” de los cementerios (la ortografía no está bien definida), que también pueden ser del sexo femenino, y en ese caso sería: baronesa; ya que se trata de la primera persona que es enterrada en un camposanto. Así, por obra y gracia de las creencias populares, se convierten en mitos, a quienes hay que rezarles, pedirles favores y curaciones, y también, llevarles ofrendas. Estos ya pertenecen a la categoría de mitos en base a personas que vivieron, al igual que el siguiente caso:
Liborio, otro personaje de los más carismáticos, también conocido como Oliborio Mateo, convertido en líder mesiánico por sus seguidores. Liborio murió en el 1922, peleando en una escaramuza en las lomas del sur, cerca del poblado de Bánica, después de más de dos décadas de persecuciones, y su cadáver fue expuesto en el parque principal del pueblo de San Juan. También fueron eliminados físicamente otros “reencarnados” suyos con posterioridad, provenientes del círculo íntimo, como le ocurrió al llamado Plinio.
Oliborio también tuvo que enfrentarse en su momento, a las tropas de ocupación norteamericanas que llegaron en el 1916, por no acatar la orden de desarme general de la población dictada por los ocupantes; sin embargo, pudo sobrevivir la persecución.
Hoy Liborio es un personaje de culto, mitificado hasta en canciones, poemas y piezas teatrales, y aún tiene sus seguidores que aún creen en sus poderes divinos. Hay quienes lo consideran como un Cristo reencarnado, quien prometió volver después de muerto, al igual que el de Nazaret.
Después deL fallecimiento de Trujillo, el “liborismo” tuvo un repunte importante, que culminó en el 1962, con la llamada matanza de los Mellizos de Palma Sola, y aún está vigente ese movimiento de masas, a pesar de la represión.
Desiderio Arias, igualmente, ha sido alabado hasta en la música popular, pero parece ser que no tiene “madera” de buena calidad para convertirse en leyenda; o a lo mejor le faltaron “poderes” para curar enfermos y aliviar penas. Quizá, fue mitificado por razones políticas, al haber sido perseguido y eliminado por las tropas de Trujillo, a pesar de que colaboró para el ascenso el poder del tirano, pero más tarde se arrepintió. Después de abatirlo a tiros en el 1930, le cortaron la cabeza y se la llevaron a Trujillo, quien hacía pocos meses había llegado al poder.
En el mismo caso y de la misma época, se encuentra Enrique Blanco, otro personaje controversial, mitificado por razones políticas.
Corría el año 1974 cuando fue asesinada en Yamasá, la líder Florinda Soriano Muñoz, conocida como Mamá Tingó. Ella se ha convertido en un símbolo de la lucha por la tierra y por los derechos de los campesinos, al defender a su comunidad empobrecida con vehemencia y oponerse a los desalojos; a pesar de que era una mujer iletrada y con algunos años a cuestas cuando murió, tenía otras cualidades que compensaban con creces sus limitaciones. Al ser una militante de la Liga Agraria Cristiana, y por su poder de arrastre, se convirtió en una víctima de la represión, porque los terratenientes y políticos que eran los propietarios de las tierras, la tenían en la mirilla. Florinda compartía el criterio de que “la tierra es de quien la trabaja”. Hoy es toda una leyenda. Hay quienes le atribuyen al fallecido ex Presidente Balaguer, la responsabilidad de su asesinato
Siguiendo con la tendencia de mitificar a aquellos sujetos que se sublevan o desafían el orden establecido, y que transgreden las normas; también estuvo a punto de convertirse en una leyenda, otro personaje que operaba en el sur del país, y que en estos momentos está hecho prisionero acusado de cometer varios crímenes y otros delitos. En su momento fue catapultado a la fama por los medios de comunicación, que magnificaban sus “hazañas”, - y su capacidad de dejar en ridículo ante la mal llamada opinión pública, a las autoridades - , atribuyéndole una dotes casi increíbles, y prácticamente milagrosas, porque “aparecía” y “desaparecía” del pueblo sureño con una facilidad pasmosa. Nos estamos refiriendo al Blá o Vlá, también conocido como Blas, quien con su rostro de inocente criatura, mantuvo en jaque a las fuerzas del orden público durante un tiempo, y demostró sus habilidades para burlarse de ellas.
En nuestra cultura existe un “personaje” concebido genéricamente, a quien le llaman el “muelú”. Esta denominación proviene de las frases idiomáticas dominicanas, o si se quiere, de los vulgarismos: “dar muela”, o “dar cotorra”, o bien, de manera más formal como “tener labia”. Lo de “muela” se comprende porque el “arma” preferida del muelú es el habla. Lo de “cotorra” también se entiende porque al ser un ave parlanchina se asocia con la locuacidad. Y en cuanto a “labia”, el mismo diccionario de la Real Academia define ese término como: “verbosidad persuasiva y gracia en el habla”, coloquialmente hablando.
No cabe ninguna duda de que existen muchas variantes del muelú, empero, en líneas generales él les dice a los demás, aquello que el muelú de turno piensa que el/la interlocutor/a quiere escuchar. Naturalmente, que lo hace para lograr algún tipo de ventaja, y/o para timar; y además, para dar en el blanco precisa tener mucha psicología práctica. Por otro lado, se aprovecha de las carencias materiales y necesidades psíquicas de sus “víctimas”, para lograr sus propósitos.
El muelú habla mucho, ya que sabe que el oído del otro es su aliado, en el sentido de que él aprovecha el don de la palabra para contar sus historias, para decir sus mentiras, o verdades a medias, para sus exageraciones, para halagar hipócritamente…; siempre con la intención de convencer, de persuadir, de engañar o de embaucar al otro.
Este personaje, como término genérico, tiene una habilidad fuera de lo corriente para seducir a base de su labia, y además, posee mucha más habilidad para dar excusas si es atrapado en su engaño, porque en todo caso se las ingenia para no quedar mal, o por lo menos lo intenta. Permanentemente se imagina algún ardid para engañar, y en ese sentido, al igual que para sus mitomanías productivas, es muy creativo. Exagera o se inventa lo que tiene o posee, con el fin de impactar e impresionar, y de potenciar su poder de convencimiento; y si no puede inventárselo, ni lo menciona, para no perder puntos. No le sobra el tener un cierto carisma o atractivo, o el vestir con algo de elegancia, o de contar con un timbre de voz agradable.
Empero, el auténtico muelú viviente, quien se ha ganado ese apelativo por la prensa, y que encarna todas las virtudes y defectos del personaje genérico, es precisamente Radhamés Durán, conocido nacionalmente precisamente como el “muelú”. Sus estafas a mujeres se cuentan por decenas, al igual que las acusaciones de bigamia, robos a mano armada, usurpación de funciones, y amenazas de muerte, entre otras imputaciones.
Es un sujeto que ha estado preso en innumerables ocasiones y que tiene incontables fichas en la policía. Sus víctimas favoritas son mujeres a quienes él les ve potencial de ser engañadas, tanto solteras, así como también divorciadas o viudas, porque poseen algunos recursos y tienen la autoestima baja. A base de “dar muela”, y del halago interesado, se ha convertido en un paradigma.
Ahora ha reaparecido en Constanza, su pueblo natal, como un auténtico camaleón, con unos motes nuevos, convertido en un próspero empresario, filántropo, y en activista social, aprovechándose de las necesidades de la gente pobre. Así reparte raciones alimenticias, hace donaciones, concede créditos, ayuda a las embarazadas, organiza rifas benéficas, hace reparticiones de medicamentos…; y encima, ahora tiene hasta programas de radio y de televisión, y donó motocicletas a la Policía Municipal y dinero en efectivo a los clubes locales.
Se ha “rebautizado” o resemantizado y se hace llamar “el Bacá”, “Papá Bacá”, “Bacá Móvil” o “Bacá del Pueblo” , es un activista político, y las gentes del pueblo lo adoran, lo defienden y hacen protestas a su favor. Las autoridades de la población se maravillan y se preguntan, de dónde ha obtenido tantos recursos para organizar oficinas de ayuda, conocidas como “comandos”, con activistas a tiempo completo trabajando en ellas, y de todo el dinero del que hace ostentación. Aunque dicen que los envidiosos lo han vinculado con el narcotráfico, y afirman, igualmente, que uno de los partidos grandes del país lo apoya.
Cuando han pretendido detenerlo, los agentes no se han atrevido a esposarlo, porque ellos saben que el Muelú es capaz de cualquier cosa, y de llegar a cualquier cargo, aparte de las ayudas que los mismos agentes y sus familias han recibido de él.
El Muelú de otros tiempos ahora se presenta como un hombre cambiado, los años dirán hasta dónde llegará, porque en definitiva, comparado con otros políticos él es un santurrón. Mientras tanto, en lo que nosotros meditamos acerca de quién tiene cualidades para ser una leyenda, o no; me permito sugerirle a cualquier institución que se interese, que organice el otorgamiento del premio al Muelú del Año.

sábado, marzo 03, 2007

EL INTERNET HA CAMBIADO NUESTRAS VIDAS




Por FAUSTINO PÉREZ


Lo único que le recrimino al Internet es que no se haya inventado antes, o es que a lo mejor yo estoy entonando un mea culpa, por lo mucho que navego. Es tanto lo que nos ha cambiado nuestras vidas que hasta el propio idioma nuestro ha sido afectado.
Antes nadie decía “navego” para referirse al Internet, aunque sólo fuese porque no existía; ahora se ha convertido en un verbo de uso cotidiano, y no únicamente para referirse a la mar. El mismo sustantivo “red”, ha adquirido nuevas connotaciones, que anteriormente no poseía. Así ha ocurrido con todo.
Esta es únicamente una visión muy superficial del tema, ya que como se comprenderá es imposible abarcarlo todo, ni siquiera es posible aproximarse. Inevitablemente hay que dejar fuera muchísimos sitios interesantes.
Para leer los periódicos matutinos, antes había que ir a comprarlos en la esquina o a un vendedor callejero, o suscribirse al mismo diario, o bien, que un motorista que presta ese servicio, se los trajera a uno. Ahora los veo en el Internet, y no únicamente los de este país; puedo elegir cualquiera del mundo, y en el idioma que me convenga. Es posible saltar de un continente a otro, sin ningún problema. Anteriormente era inconcebible leer El Clarín de Buenos Aires, y luego pasar al Le Monde, de París, o al New York Times de esa ciudad; y de ahí saltar a un matutino japonés en su edición en inglés, o a uno de la India…Para los diarios locales entro a un portal llamado: livio.com, desde donde puedo acceder a todos los nacionales, y muchos extranjeros. Inclusive, hay otro portal que le posibilita al usuario consultar centenares de portadas de periódicos del mundo entero. Si deseo noticias dominicanas acaecidas en el país y de los dominicanos que viven fuera, hay dos sitios donde se pueden escribir cosas y mostrar imágenes que no son presentables aquí, y en un lenguaje coloquial, tengo a: remolacha.net, y a :ramonanibal.blogspot.com. Por la mañana cuando me levanto, tengo la opción de conectarme con una emisora en línea, o bien de escuchar la propia música que tengo grabada en el ordenador, que a su vez bajé de otros sitios que le permiten a uno buscar y bajar las melodías de su preferencia gratuitamente. También cuento con la posibilidad de ver en: imvite.com/, centenares de canales de televisión, tenga o no tenga, tarjeta de vídeo.
Si quiero saber la hora exacta, tengo a mi disposición un lugar que me da el horario oficial del mundo entero; y a la vez me permite conocer muchas más cosas de los diferentes países. Para eso precisamente está: http://wwp.greenwichmeantime.com/
En otros tiempos, cuando se salía a la calle teníamos que mirar las nubes, porque el servicio meteorológico nuestro nunca ha sido muy confiable, aparte de los cambios climáticos bruscos que se suceden en el trópico. Ahora veo las imágenes del satélite en movimiento, y en diferentes versiones: normal, infrarroja, vapor de agua, imágenes resaltadas, etc.; basta con entrar a: noaa.gov/
La gente que escribe tiene disponibles muchas herramientas tales como diccionarios en: http://www.rae.es/ , traductores, enciclopedias gratuitas para buscar datos como en: wikipedia.org/, conjugadores verbales, sin contar los correctores de palabras de los programas de la propia computadora. Aún recuerdo cuando yo y mis amigos colaborábamos con los suplementos culturales de los periódicos, en la década de los 80. Había que llevar personalmente los textos escritos a máquina, y las ilustraciones. Luego teníamos que regresar al medio de comunicación a corregir los textos después de haber sido compuestos; mandábamos a reescribir lo que tenía erratas, una vez detectadas, y pegábamos físicamente las correcciones, a lo que estaba diagramado. Una vez el componedor se había marchado, y nos vimos obligados a poner los acentos con un bolígrafo, ¡Qué tiempos aquellos!
Ahora con los diarios digitales, o digitalizados, se mandan los textos y las imágenes por el Internet, y en pocos minutos pueden estar disponibles para ser vistos en el mundo entero. No obstante, la gran revolución que ha modificado los hábitos de leer los periódicos, ha sido la interactividad. Ahora cualquier lector le puede enmendar la plana al escritor, o bien, en el otro extremo, publicar el disparate que se le ocurra, aunque no tenga nada que ver con el texto. Hay veces que uno se queda perplejo, y se hace muchas preguntas…
En otro nivel, los diarios ofrecen “ruedas de prensa” y entrevistas en línea, a una hora preestablecida, en las que cualquiera puede hacer preguntas a personalidades conocidas. Los multi-media han facilitado mucho la presentación de noticias importantes, desde el ahorcamiento de Sadam Husein, hasta el desfile en la alfombra roja en la noche de la entrega de los premios Oscar. Por igual se presentan reportajes, como la vida cotidiana de los gauchos en las pampas de la Argentina, una boda en Pakistán, el Carnaval de Río de Janeiro, o los pandilleros de Centroamérica; el hambre en África, o los expedicionarios a la Antártica.
Existen dos sitios que han tenido un éxito inesperado, uno para subir, guardar y compartir fotos conocido como: flickr.com; y el otro para los vídeos: youtube.com; ya esos sitios se han convertido en empresas rentabilísimas.
Para viajar, el Internet es valiosísimo, ya que aparte del pronóstico del tiempo entrando por ejemplo a: weather.yahoo.com/, como ya comentamos; es posible obtener mucha información útil de los aeropuertos y sus terminales; de los vuelos, en: amadeus.net, para poder elegir el que le conviene a uno, y no a la agencia de viajes o a la línea aérea; de los transportes de los aeroparques hasta las ciudades; para reservar hoteles; para saber a cómo está el cambio de divisas. Cabe la posibilidad de ver los planos de las ciudades y de los metros; la historia del país que se va a visitar; las páginas blancas y amarillas de las redes de teléfonos. Hay una página para saber los nombres de los ministros de cada país, y de los primeros mandatarios; y otra para las banderas. Los lugares de interés de cada ciudad, incluyendo los parques y monumentos, también se pueden consultar en línea; los restaurantes, cines, teatros, etc. Uno puede hacer reservas de boletos, o comprar tickets aéreos, al igual que, entradas para espectáculos.
Los estudiantes hacen sus tareas consultado: rincondelvago.com/, o monografias.com/; si estudian medicina, pueden incluso ver el cuerpo humano cortado en rodajas con animación en: madsci.org/~lynn/VH/
Es posible consultar los catálogos de la biblioteca más grande del mundo: http://rsl.ru/, que tiene 42 millones de volúmenes, en Moscú; o bien, a la del Congreso de Washington en: catalog.loc.gov/cgi-bin/Pwebrecon.cgi?DB=local&PAGE=First, con más de 30 millones. Y así con miles de bibliotecas del mundo.
Da vergüenza reconocerlo, pero lo que más va a trascender del Internet será la pornografía, la cual es la “golosina” visual número uno del medio, hasta tal punto, que les ha hecho variar sus hábitos a centenares de millones de personas, incluyendo, por supuesto, a los millones de adictos a ella; sencillamente, por el simple hecho de que las imágenes pornográficas, en distintas presentaciones, son las más bajadas y grabadas. Existen centenares de sub-especialidades en la industria porno, con millones de páginas; e incluso, las autoridades de diferentes países han tenido que controlarla, porque ya era demasiado, principalmente a los pederastas.
Hace 50 años, sin ir más lejos, un sujeto promedio, no veía más de una docena de mujeres desnudas de cerca, como mucho, y en toda su vida; sin contar las que contemplaba a hurtadillas, en el río del pueblo bañándose. Pero ahora, cualquier hijo de vecino, puede ver en fotos y vídeos, centenares de cuerpos sin ropa, al día.
Mucho más peligrosas que la porno, eran las páginas que enseñaban cómo fabricar bombas atómicas rudimentarias y otros artefactos explosivos, pero esos sitios han sido retirados de la red. Aún quedan algunos subidos de tono que, por ejemplo, enseñan cómo cometer atentados, y otros de artes marciales.
Todo el espectro político y religioso del mundo se da cita en el Internet, desde demócratas hasta separatistas, pasando por revolucionarios y neo-nazis; grupos guerrilleros, ácratas, cristianos, musulmanes, ateos, y creyentes en la cienciología, o en el mismo diablo; budistas, sionistas, el KKK, maoístas, y así por el estilo. Las células de guerrilla urbana intercambian mensajes en clave, para coordinar sus ataques, y los que difunden mensajes y proclamas políticas, tienen su espacio.
En el Internet se dan cita todos los maleantes del universo, que usurpan “personalidades”, que roban números de tarjetas de crédito, los estafadores que están al acecho de cualquier oportunidad, los pederastas buscando niños o sus imágenes, los que fingen pertenecer a otro sexo, los que pescan en río revuelto, aquellos que se divierten o sacan beneficios enviando virus, troyanos, coartadas, programas espía, etc.
Empero, por suerte se encuentra toda la bondad del mundo, para equilibrar la balanza; como los ecologistas, grupos de oración, de ayuda al África, de la lucha contra el SIDA, los miles de científicos que buscan ayudar con sus descubrimientos a la humanidad, los que promueven causas nobles, entre otros.
El llamado chateo ha hecho que millones de personas puedan intercambiar mensajes, o que centenares de miles se hayan conocido en persona, incluyendo los que han encontrado pareja. El chateo también ha provocado muchos divorcios y separaciones, discusiones y peleas conyugales. Por otro lado, se han cometido numerosos delitos, a base del engaño y la simulación. El Internet ha provocado un cambio tremendo en las comunicaciones, y ha hecho que las empresas de telefonía hayan tenido que variar sus políticas. Ahora mismo yo sé si un amigo mío en España, o una amiga en Italia, tienen la computadora encendida. Toda esa comunicabilidad coadyuva al progreso de una manera impensable antes, ya que es algo fundamental y básico.
Los amantes de la música gratuita han librado verdaderas batallas, por defender sus privilegios, en detrimento de los beneficios de las casas disqueras y de los propios artistas. Aún no se ha llegado a un punto de equilibrio, que deje satisfechos a todos.
Con los blogs, se ha dado un gran salto en cuanto a poner la información en manos de los interesados se refiere. Los grandes servidores se dieron cuenta de que había un inmenso caudal de datos en los blogs, y han incorporado sus contenidos a los buscadores; porque, no nos olvidemos que ellos viven de la información. Las cosas que la gente busca en el Internet son inverosímiles, y tan variadas como la vida misma, y de ahí la tremenda importancia de los blogs para satisfacer la demanda informativa.
Eso no significa que no haya mucha “chatarra” informativa en los blogs, pero cada cual busca, y puede encontrar lo que le interesa; y existe información para todos los niveles, y para todos los gustos. Siempre han existido las categorías, y lo que no le apetece a uno, puede ser una revelación para el otro.
Las cotizaciones de las bolsas de valores de los diferentes países, así como también las fluctuaciones de las divisas, se reflejan al instante en el Internet.
Hay una página que permite escuchar diferentes toques de tambores africanos, y otra que posibilita oír el canto de numerosas especies de aves. Si se desea escuchar y ver, no hay nada mejor que la página más cara del Internet: http://www.2advanced.com/
Si yo quiero saber como está el tiempo en New York, existe una página llamada: earthcam.com, que me muestra imágenes en vivo de Times Square, tomadas con una pequeña cámara de televisión; otra presenta el Picadilly Circus de Londres, y así hay miles diseminadas por todo el mundo; desde la Plaza Roja de Moscú, hasta los edificios de Osaka, pasando por los canales de Venecia, o la Tour Eiffel de París, o bien, una puesta de sol en la pirámides de Egipto, en: pyramidcam.com/.
Los museos grandes del mundo tienen sitios muy bien diseñados, como la del Metropolitan Museum de New York, o la del Museo de Antropología de Ciudad de México; igualmente, la del Museo del Cairo, o la del Louvre de París. El Museo Hermitage de San Petersburgo, permite ver todas las salas en una presentación de 360 grados, y así por el estilo, en: hermitage.ru/
En el Internet existen miles de páginas de tutorías en línea, que enseñan desde idiomas, hasta cómo utilizar los diferentes programas. Hay una que hace demostraciones de cómo preparar arreglos florales del tipo ikebana.
Es posible bajar miles y miles de películas en línea, o consultar las biografías y las bibliografías de los cineastas famosos. Hay páginas de las cantantes de moda como Shakira, o Madonna; pero también se pueden ver imágenes de las estrellas tanto de Hollywood, así como de Bollywood, en la India, de donde proceden las actrices más bellas del mundo. Si entra a: bollywood4u.com/, podrá comprobarlo.
Poco a poco se han ido incrementando los libros digitales, y no se ha progresado más por los problemas de los derechos de autor, pero se está avanzando en ese sentido. Ya el Archivo de Sevilla tiene a disposición de los internautas, miles de documentos históricos.
En el portal de la NASA, cualquiera puede “conducir” un vehículo lunar en la superficie del satélite; también tiene a su disposición miles de imágenes relativas a la conquista espacial: http://www.nasa.gov/ .Igualmente hay disponibles textos e imágenes del mundo, y de la naturaleza en particular, en el sitio de National Geographic: news.nationalgeographic.com/
El Internet es además un mercado gigantesco para comprar y vender de todo. Uno de los sitios más conocidos es: ebay.com/. También se realizan subastas ahí.
En el Internet hay de todo, desde sitios acerca de la vaginoplastia, hasta las páginas y los blogs de los amigos, pasando por los fractales en movimiento, hasta un recuento pormenorizado de los terremotos del mundo que se suceden a diario en: earthquake.usgs.gov/regional/neic/
Otro capítulo importante son los juegos en línea. Los hay para todos los gustos, desde juegos de cartas hasta el ajedrez. También, están las apuestas, preferidas por los ludópatas discretos. Es posible jugar el billar, y otros muchos juegos de salón, o sea, que hay muchas opciones a la hora de entretenerse.
Lo que sí es muy cierto es que el Internet está para quedarse; incluso voy más allá, y creo que el mundo ya no puede vivir y estar sin el Internet, porque la dependencia que se ha creado es tan grande, y los intereses que se aprovechan de ese medio son tan poderosos; que se ha hecho imprescindible; o mejor dicho, lo han convertido en algo imprescindible, en parte de nuestras vidas. Si se desconecta el Internet, se desconecta el mundo.

viernes, marzo 02, 2007

RÉQUIEM POR LA CHICA-BÍPER


Por FAUSTINO PÉREZ


La “chica-bíper” que tanto dio de qué hablar en la década pasada, ha pasado a mejor vida, en cuanto a sus hábitos se refiere, víctima de los adelantos tecnológicos. Parece mentira que la tecnología haya repercutido de esa manera en la profesión más antigua del mundo ¡Quién lo diría!
El famoso “bíper”, - denominación dominicanizada del término en inglés “beeper”-, ese aparato conocido en otras latitudes como radio-localizador o busca-personas, y coloquialmente como el “busca”, ha sido desplazado por el teléfono móvil o celular.
El verbo en inglés “to beep”, significa: emitir una señal sonora o acústica; entonces, “beeper” es el aparato que emite esa señal, al tener el sufijo “er”. Naturalmente, que ese verbo proviene de una onomatopeya, ya que aquella época ciertos aparatos emitían el sonido: “bip” “bip”, que en inglés se escribe “beep” “beep”.
Al abaratarse los costes del teléfono inalámbrico personal, en esa medida fue desapareciendo el bíper, y consecuentemente al mismo ritmo fue cambiando el estilo de vida, de una modalidad sexual importantísima, o mejor dicho, ineludible en la sociedad.
Las repercusiones sociales de ese cambio, no han sido estimadas por las empresas de telefonía. En lo que más ha repercutido el cambio ha sido en el tiempo de demora, ya que antes cuando el cliente o el “amigo” llamaba por el bíper, la joven tenía que buscar la forma de comunicarse con él, casi siempre desde un teléfono fijo, a menos que tuviese un “código” preestablecido con quien llamaba.
Ahora con el celular existe una inmediatez, aunque, como se sabe, ella puede no contestar la llamada, o bien, tener apagado el aparato. Pero se supone que si ella se gana la vida o sobrevive gracias al celular, lo más probable es que esté atenta a la llamada y conteste.
La modernidad y los avances tecnológicos se han aliado a la ex chica-bíper, ya que antes con el bíper ella solamente podía recibir la señal sonora de que alguien quería comunicarse con ella, o bien, le llegaba un mensaje escrito; en cambio, ahora con el celular se han incrementado las posibilidades.
Como se conoce, el celular permite recibir llamadas, o bien mensajes escritos, -al igual que el bíper-; pero ahora el teléfono móvil le posibilita personalizar el timbre, de tal forma que al cliente que le ruega mucho sus favores sexuales, ella le pone al timbre el sonido del llanto de niño; o al dominante, le asigna una marcha militar; al que la hace sufrir, nada más y nada menos, le tiene una bachata; y cuando el que le proporciona muchos regalos llama, suena el Aleluya de Handel...Eso no se podía hacer antes.
No digamos nada del archivo de fotos; ahí ella tiene imágenes para entretener a sus hombres favoritos, desde pornografía hasta paisajes, sin olvidar las imágenes de ella misma en poses sugestivas, y de otras fotos que la protagonista misma toma. Por otro lado, la interesada graba todos los teléfonos y direcciones que le importan, y si es una joven organizada, puede llevar hasta una agenda. También tiene películas cortas, vídeos, y algo de música.
Si se le olvida la fecha, para eso cuenta con un calendario, y si quiere saber a cuanto ascienden sus deudas, o calcular el importe de los regalos de los que ella se ha antojado, para eso está la calculadora.
En caso de que se aburra mientras espera, o en sus ratos de ocio, para eso cuenta con juegos de todo tipo. Si está agotada, tiene a su disposición el “llamado abreviado” con un número de orden; e inclusive, puede hablar sin tocar el aparato. De la misma manera, el celular es activable con la voz.
Para las que están muy involucradas con la computadora, es posible recibir e-mails y faxes, y si no quiere contestar en un momento determinado, tiene la opción de desviar las llamadas, para que le dejen grabado el mensaje. De la misma manera, puede poner el teléfono móvil en “vibrador”, para que nadie se entere de que la están llamando.
Para que no se le pase la hora o se le haga muy tarde en una cita, ahora tiene el despertador del móvil, con el correspondiente reloj para saber la hora en todo momento. En caso de que lo desee, puede chatear, y así sucesivamente.
Curiosamente, si bien la chica-bíper ha sido sustituida por la “chica-del-celular”, a esta última nadie la llama así. Quizá porque antes esa tecnología llamaba más la atención. La chica-biper nuestra era la equivalente a la “call-girl” estadounidense, y son más bien discretas, invitadas a los mejores lugares, y cobran por sus servicios, incluyendo el de acompañante.
Por esos motivos se ven obligadas a vestir con sus galas preferidas.
En el otro extremo del espectro sexual tenemos a la chica-avión; y aunque ese dominicanismo está algo anticuado, el hecho es que aún ningún otro ha logrado superarlo. Se la llama así, porque como se dice coloquialmente “aterriza en todas las camas”, o si se quiere, en “todas las pistas”.
La chica-avión posee sus variantes: el/la “avioncito”, la avioneta, y el “avionazo”. Se dice que una joven es un “avioncito”, cuando tiene esa inclinación poco acentuada; es una manera de decir, que “no lo es tanto”, o una forma algo “cariñosa”, o menos insultante. Es despectiva, pero menos, dependiendo del tono. En los casos en que se afirme que es una avioneta, se trata de una mujer que no da la talla para ser un avión, o también podría ser una principiante, inexperta o tímida. En cambio, cuando se dice que es un “avionazo”, ya no hay disimulos, porque se trata de una auténtica representante de la clase, de un prototipo de mujer, y equivaldría al superlativo. Es un verdadero estigma social. Hay hombres que para expresar que es un “avionazo”, dicen: “esa es un jet”.
Pero, ¿cómo es la chica-avión? Normalmente es una joven proveniente de una familia inestable, casquivana por más señas, con poca educación formal, que por razones de tener una libido exacerbada, y/o por sus afán de disfrutar de la vida y de sobresalir, y/o por tener una baja autoestima disimulada, y/o por no disponer de recursos económicos, y/o por no querer trabajar, y/o por no gustarle estudiar y capacitarse, etc., se dedica a una vida licenciosa y caótica.
En sus casa suelen ser descuidadas, y tienden a levantarse tarde, porque también se acuestan tarde.
Lo típico es que la chica-avión se haya criado en un barrio populoso, con muchas precariedades e incertidumbres, con lo cual queda traumatizada y marcada para toda su vida. En ese entorno aprende el arte del chisme, y de insultar para eliminar la competencia y con el fin de defenderse.
Para lograr sus objetivos, ella se viste de forma llamativa con uñas postizas largas y con muchos adornos “fatales”, del tipo punk; le gustan los anillos, los adornos corporales, incluyendo los tatuajes y los piercings en la lengua, en las orejas, en el ombligo, en el clítoris, etc.; y las llamadas “extensiones” de cabello. Si no tiene dinero para el tinte del pelo acude a colorantes caseros o improvisados. Le encantan los perfumes de olores exagerados y de mal gusto.
Usa poca ropa interior, o muy provocativa como los “cola-less”, lo mismo que le gusta mostrar el ombligo, y hacer alardes con sus pechos con sus escotes provocativos, principalmente cuando tiene mucha “pechonalidad”, siguiendo el criterio de que “lo que no se exhibe no se vende”. Los pantalones siempre los prefiere muy ajustados, sean jeans o de otro tipo.
Si tiene poca ropa, no le molesta pedirla prestada a sus familiares, o las pocas amigas íntimas llamadas “compinches”. También hacen intercambios de vestimentas. Algunas llegan a usar ropa de esa que llegan al país en “pacas”, donadas desde el extranjero, y que se venden, por arte de magia, a bajos precios, en las calles y avenidas más populosas.
Tiene varios “novios”, o “mari-novios”, (así llamados porque son prácticamente sus maridos), también conocidos como “amigos”, y pocas veces identificados como “amantes”; y si tiene suerte y habilidad, cuenta con un extranjero o un dominicano-ausente, que le manda divisas para tenerla “asegurada” cuando regrese el próximo verano, o que le ha prometido casarse o llevársela para los EEUU, o para Europa. Por otro lado están los “agarres”, que son los sujetos de confianza a quienes ella acude cuando está aburrida, o quiere darle celos a alguien, etc. Con frecuencia se asocia con gays, para tener compañía para el chisme, y para enterarse de todo lo que sucede.
La combinación ideal para ella consiste en conseguir dinero de los hombres casados, de los viejos con dinero, o extranjeros solos, y disfrutarlo con los “tígueres”, y sobre todo con sus “chulos” o favoritos.
Esta joven es una experta en las artes de la supervivencia, de la simulación y de la apariencia. A todos los que le interesa les da sexo, o les promete y luego no cumple, a todos les saca beneficios y de ellos recibe placer o algún tipo de ventaja. Es muy audaz, e intenta sobrevivir, disfrutar, y conseguir “regalos”, incluyendo dinero, de sus relacionados. Si fue violada cuando era una jovencita por un familiar o amigo de la familia, tal como ocurre frecuentemente; entonces, no es raro que tenga algún resentimiento escondido o latente.
Conoce al menos de nombre, casi todas las discotecas de la capital, en especial las de su sector, y le encanta la popularidad barrial, y no es raro que tenga algunas cicatrices en su cuerpo, provocadas por los pleitos y altercados en los lugares que frecuenta, más las marcas de sus años infantiles. Cuando son muy inestables emocionalmente, y conflictivas, resultan muy problemáticas. Otro lugar preferido son los “colmadones” de barrio.
Después del fiestón prefiere comer “frituras”, “picapollos” o “chimichurris” (tipo de hamburguesa dominicana) con “wasacaca” (una especie de salsa), de esos que se venden hasta altas horas de la noche.
Le encantan las bachatas, el reguetón, “el perreo”, la salsa, el nuevo “mambo”, y todos los ritmos de moda, llegando a saberse de memoria las letras de las canciones. Culturalmente existe la tendencia a “amargarse” con las letras de algunas canciones”, o sea, cuando se identifican con la canción. Algunas “aviones” son adictas a las telenovelas, y otras a los juegos como el dominó. Hay “aviones” que nunca dejan de apostar en la “loto”, por si acaso.
No es raro verla en la cola de una moto, o fumando y bebiendo con amigos en la calle. Por esa inclinación hacia el alcohol, las llaman las “come-vidrios”, en alusión a la botella. Es raro verla en un vehículo todo-terreno de lujo, conocidos como “yipetas”, entre nosotros.
Ella también le da uso al celular, pero para recibir y contar chismes; y además, este artefacto es muy importante para la joven, ya que le sirve para ubicar a los hombres que le interesan. De esa manera, ella mientras tanto, se puede ir con uno de sus tantos novios o amigos a otro lugar, y no será atrapada “in fraganti”. La chica- avión no sabe lo que es la fidelidad, y le gusta vivir la vida al momento, sin pensar en el mañana. Incluso, en la misma discoteca, se compromete con varios, y les ofrece lo que no les va a dar; mientras tanto, se eleva su autoestima a costa de los hombres.
Si ella baila en un club, puede exhibirse mejor, y conseguir más clientes y propinas. Algunas llegan a ser bisexuales, menos por gusto que por necesidad.
Hay pariguayos que creen realmente que tienen una “novia”, o que conquistaron o se “levantaron” una “jeva”, y no se percatan de que son “instrumentos” utilizables, y luego, desechables.
A la chica-avión le gusta comer chicle,- como a las prostitutas profesionales que practican la felación -, con lo cual se calma el estrés y le “da buen aliento”. Este es un ardid que favorece la promiscuidad, y le disimula el olor de las bebidas alcohólicas, del cigarrillo y de las drogas, y otras cosas más.
Otro detalle curioso son los motes, apodos y apelativos, conque son conocidas: “la Beba”, “la Mamota”, “la Dura”, “la Tremenda”, “la Sombrilla” (porque se abre en todos los sitios), “la Batidora”, “la China”, “Onatrate”, (en alusión al servicio público de autobuses)..., que vienen a ser como sus “nombres de batalla” para divertirse y gozar al máximo. Muchas veces, nadie sabe su verdadero nombre, y ella misma no lo dice.
Pero comoquiera, su ninfomanía verdadera, o aparente, sale a relucir, siempre dispuestas para la juerga, conocida también en otras latitudes como un bonche, y entre nosotros como un “can”.
Como secuela de su vida licenciosa, de provocación y de libertinaje que llevan, no es raro que salgan embarazadas, y como el bebé es un estorbo, lo típico es que lo desatiendan, o buscan a alguien que lo cuide, como una tía, o su misma madre. Y así se reproduce el ciclo del cual ella es una secuela. Otro problema diferente, es saber quién es el padre de la criatura, porque en la orgía ella no se fijaba con quién lo hacía. Eso ocurre precisamente cuando se “practica el sexo como quien come”, y cuando se tiene poca educación sexual.
Cuando empieza a madurar y a resentirse de la competencia de las más jóvenes, siempre está en trámites para emigrar, o bien, se conquista un extranjero de esos que hombres maduros que vienen aquí en busca del “amor”, - o por lo menos, alguien que les haga compañía -, que no consiguen en sus lugares de origen. De esa manera se le puede facilitar el viajar, o por lo menos tiene alguien que la mantenga, y no le pregunta por lo que hizo, en sus años juveniles.
Así nos despedimos de la chica-avión deseándole suerte en su nueva vida en el extranjero; o si se queda aquí que diga como una que yo conozco, a la pregunté si se había casado ya, con el novio con quien yo la vi, me contestó rápidamente: “Oh, y qué hago yo con los otros tres”.