jueves, febrero 26, 2009

El Maestro de la Pintura Mexicana José Luis Bustamante con su esposa Doña Minerva de Bustamante, en la Exposición del Artista Faustino Pérez

Vemos al Maestro Faustino Pérez antes de su Conferencia Magistral en el Auditorio de la Prestigiosa Universidad Latinoamericana de Ciudad de México

Otra Vista Parcial de la Exposición Individual del Maestro Faustino Pérez en Plaza Loreto de Ciudad de México. 17 Feb 2009.

El Maestro Faustino Pérez antes de su Conferencia Magistral en la Prestigiosa Universidad Latinoamericana de Ciudad de México. 18 FEB 2009

Vista Parcial de la Exposición Individual del Maestro Faustino Pérez en Plaza Loreto de Ciudad de México. 17 Feb 2009.

EL MAESTRO FAUSTINO PÉREZ EXPONE SUS FOTOS Y DICTA UNA CONFERENCIA MAGISTRAL EN CIUDAD DE MÉXICO

NOTA DE PRENSA

La embajada de La República Dominicana en México celebra con diversas actividades su VIII Jornada Cultural en ese país, a propósito del 27 de febrero y a la celebración de los 100 años del natalicio del político y escritor dominicano Juan Bosch.
La jornada, que se inició el 8 de febrero continuó el martes 17 de febrero en Plaza Loreto cuando se inauguró por el Sr. Pablo Maríñez, Embajador de la República Dominicana en México, la exposición que muestra el trabajo del maestro fotógrafo dominicano Faustino Pérez. La Plaza Loreto es un enorme complejo artístico –comercial enclavado al sur de la capital mexicana, que cuenta con un amplio escenario para actividades artísticas, el Museo Soumaya de la Fundación de Carlos Slim, con esculturas de Rodin y de Salvador Dalí, entre otros; catorce cines, y numerosas tiendas, restaurantes y áreas para los niños.
La celebración continuó el miércoles 18 de febrero en la prestigiosa Universidad Latinoamericana, Campus Valle, donde Faustino Pérez dictó una conferencia a la comunidad universitaria, titulada “El Carnaval Dominicano desde el lente de Faustino Pérez”, en la que habló del carnaval dominicano y de sus fotos, principalmente enfocada a los alumnos de la carrera de Comunicación y Relaciones Públicas. La conferencia contó con la presencia del embajador de la República Dominicana en México, Pablo Maríñez, quien estuvo presente como invitado de honor; además del rector de la Universidad Latinoamericana, el Ing. Alberto Sancho Montesinos.
Faustino Pérez ha publicado estudios semióticos sobre el cómic, y ha realizado investigaciones pioneras acerca de la gestualidad del dominicano, incluyendo el erotismo gestual de las dominicanas, aparte de otros trabajos relacionados con los letreros populares, el graffiti y la cultura popular del país. Fue el primer artista de la lente en realizar una exposición individual de fotos en el Museo de Arte Moderno de Santo Domingo, en 1977.
Sus numerosos ensayos y relatos han sido publicados en revistas y nacionales e internacionales, al igual que portafolios de fotografía artística y de reportajes en revistas, periódicos y anuarios. En 1979 ganó el primer premio en tema libre en la XIV Bienal de Artes Plásticas en el Museo de Arte Moderno de Santo Domingo con un audiovisual de ochenta diapositivas titulado “Otros Mundos”. Para 1980, el maestro Faustino Pérez participó en la organización del Primer Encuentro Nacional de Fotografía de Santo Domingo.
Su experimento mediático acerca del “animal raro de la U.A.S.D.” en el mes de marzo del 2008, tuvo una amplia repercusión nacional e internacional, con el cual se demostró el poder de la comunicación internética.
En la actualidad es catedrático de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, en la Escuela de Comunicación Social y en la Facultad de Artes. Ha publicado doce libros.
Durante varios días permanecerá montada en Plaza Loreto la exposición de fotografías de Faustino Pérez, además, se proyectarán las películas: “Yuniol”, “Ladrones a domicilio”, “La fiesta del chivo”, “Nueba Yol” y “Un macho de mujer”; todas ellas son, sin duda, clásicos del cine dominicano, las cuales les darán a conocer a los mexicanos un poco más de las costumbres y actitudes dominicanas.


LA PRENSA INTERNACIONAL SE HACE ECO DE LA EXPOSICIÓN Y DE LA CONFERENCIA MAGISTRAL DEL MAESTRO FAUSTINO PÉREZ

A continuación se presenta una relación de las notas publicadas y menciones sobre los eventos realizados en Plaza Loreto y la Universidad Latinoamericana. Se adjunta el link de cada nota para poder ser vista en Internet a color, su espacio y el texto:


Realizado por:
Fernando Belmont – Jefe de Comunicación Social de la ULA
Mario Larios – Publirelacionista de Banda El Recodo, Jenni Rivera, Pepe Garza, Julio Preciado y la agencia de RRPP, La Covacha
Yolanda Castillo – Asistente de Comunicación Social de la ULA y PR de La Covacha

Febrero 11, 2009
Yahoo http://mx.news.yahoo.com/s/11022009/7/n-entertain-retribuye-republica-dominicana-mexico-cultura.html

Febrero 12, 2009
Notimex www.notimex.com
Milenio http://www.milenio.com/node/165301
Radio Fórmula – Entrevista al Embajador

Febrero 13, 2009
Mundo Hispano http://www.munhispano.com/?nid=255&sid=5571727
Sendero del Peje http://sdpnoticias.com/sdp/contenido/2009/02/11/329443
El ABC de la Sociedad de Veracruz – enlace realizado por Mario Larios
El Sol de Córdoba

Febrero 16, 2009
ANSA

Febrero 17, 2009
Excélsior http://www.exonline.com.mx/XStatic/excelsior/template/content.aspx?se=nota&id=510745
Sendero del peje http://sdpnoticias.com/sdp/contenido/2009/02/17/333783

Febrero 18, 2009
Notimex
Yahoo http://mx.news.yahoo.com/s/18022009/7/n-entertain-abren-viii-jornada-cultural-republica.html
El Universal http://www.eluniversal.com.mx/notas/577777.html
Yahoo http://mx.news.yahoo.com/s/17022009/7/n-entertain-abre-hoy-exposicion-fotografica-dominicano.html
El Financiero
http://www.elfinanciero.com.mx/ElFinanciero/Portal/cfpages/contentmgr.cfm?docId=172993&docTipo=1&orderby=docid&sortby=ASC
Times of the Internet http://www.timesoftheinternet.com/espanol/19373.html
Yancuic http://www.yancuic.com/nota.php?seccion=12¬icia=5551
Al momento http://www.almomento.net/news/133/ARTICLE/27158/2009-02-18.html
Prensa Latina http://www.prensalatina.com.mx/Article.asp?ID=%7B7882DAB7-7683-458D-9314-6AC2E81E4DF4%7D&language=ES
Mundo Hispano http://www.munhispano.com/?nid=255&sid=5626292
Sendero del peje http://sdpnoticias.com/sdp/contenido/2009/02/18/334216
La nación dominicana
http://www.lanaciondominicana.com/ver_noticia.php?id_noticia=6433&sesion_periodico=14
America On Line http://noticias.aol.com.mx/articulos/_a/abren-la-viii-jornada-cultural-de-la/n20090218105409990041
Pulso Político http://www.pulsopolitico.com.mx/2009/02/18/abren-la-viii-jornada-cultural-de-larepublica-dominicana
La Crónica
Radio Chapultepec – enlace realizado por Fernando Belmont

Febrero 19, 2009
Notisistema http://www.notisistema.com/noticias/?p=157246

Febrero 21, 2009
TV Fórmula

Febrero 25, 2009
DiariodigitalRD http://www.diariodigital.com.do/articulo,38379,html

Febrero 27, 2009
El Nuevo Diario http://www.elnuevodiario.com.do/app/article.aspx?id=141808

http://informanet1.blogspot.com/2009/03/dia-de-la-independencia-de-la-republica.html

Por publicar y anunciar:
Newsweek (publica en Marzo)
México Gourmet (publica en Marzo)
Publimetro

domingo, febrero 22, 2009

PERIODISTA DIGITAL (arte digital: FAUSTINO PÉREZ)

“LA IMAGEN ES UNO, Y UNO ES LA IMAGEN”*

Por FAUSTINO PÉREZ

Cuando un niño está discutiendo con su amiguito y de repente coloca una piedrecita en un lugar cualquiera, y le dice solemnemente a su compañero que esa es su mamá y que si la toca van a tener que pelear, parte de una idea estereotipada de cómo se debe tratar a una madre, lo cual es, por supuesto, una secuela de las enseñanzas recibidas, es decir, que se trata de algo aprendido. Ella es sinónimo de virtudes y por lo tanto debe de ser querida, defendida y mimada, ya que él se apoya en unos supuestos previos que según su criterio representan lo cierto. Para el primer infante, la piedrecilla funciona como una especie de símbolo, porque está en lugar, o lo que es lo mismo, representa o sustituye, a su progenitora. Por ese motivo él le atribuye muchas cualidades positivas a la piedra.
Asimismo, puede darse el mecanismo contrario, y que de las obras uno infiera cómo es la persona; por ejemplo, sin ir más lejos, muchos de ustedes que no me conozcan personalmente, me achacarán con toda seguridad una serie de cualidades y defectos, en mayor o menor grado, al leer este ensayo. Las experiencias previas de cada persona, incluyendo su nivel cultural, lo mismo que su inteligencia, etc., contribuyen a que cada lector se forme una determinada opinión acerca de un escritor. Evidentemente, que ese criterio deducido será por obligación parcialmente cierto, por muchas razones, que no voy a analizar.
El ser humano, desde su nacimiento tiene que aprender a matizar y a diferenciar por razones de supervivencia. Se trata de algo crucial. En un principio el bebé aprende a no confundir al padre con la madre, y de esa manera va puliendo poco a poco sus capacidades de discernir. La misma madre tiene que empeñarse en discriminar los llantos de su criatura para saber si es sueño lo que tiene, o hambre, o bien, que le duele algo…Ya cuando la persona es mayor tiene que ser capaz de diferenciar por su cromatismo una fruta madura de otra que no lo está, algo que era fundamental para sobrevivir (1) en la época de la silvicultura; o de distinguir cuándo un sujeto que viene detrás en la acera, se aproxima con buenas o malas intenciones; un vehículo público de uno privado; un alimento en buenas condiciones para ser ingerido, de otro que no lo está, y así en ese tenor.
Una persona que viva en una ciudad sabe que no es lo mismo una luz verde, que una amarilla, o una roja, en el semáforo; de la misma forma que un esquimal matiza entre decenas de variedades de hielo, o un aborigen del Mato Grosso en Brasil es capaz de reconocer miles de plantas de la selva y sus propiedades. Y mientras más se sabe de algo más se matiza sobre eso. (2)
Prácticamente todos los empleados que tengan que tratar con el público, incluyendo a los jefes de personal y de seguridad de las empresas, acaban formándose criterios acerca de las personas basadas en la apariencia externa y en otros detalles de su comportamiento. Esta experiencia, de igual forma, es válida para los trabajadores que siempre están en la calle, o para los que viven de ella, como los policías que patrullan, los niños lustradores de calzado, los pedigüeños, o las niñas que venden flores en las esquinas, o bien, los que ofrecen globos o helados.
Yo he sido testigo como pasajero, en varias oportunidades, de viajeros que han sido invitados a bajarse de un avión por tener un perfil sospechoso; pero de la misma forma, en la banca han circulado imágenes de prototipos de atracadores.
Se sabe que un arquetipo o prototipo es un modelo o paradigma, un ejemplo podría ser la Venus de Milo del Museo del Louvre de París, o La Maja de Goya del Museo del Prado de Madrid, como arquetipos de la belleza femenina. Inclusive, en España llaman maja a cualquier chica bien parecida, es decir, que sea lo que se dice bonita o guapa; aparte de otras acepciones que posee el término. Cuando el arquetipo es reconocible por ser muy conocido, se puede convertir en un estereotipo. Como modelo del estereotipo podríamos poner al enano verde con la cabeza de gran tamaño y con unas antenitas, ya que si aparece en cualquier medio de comunicación visual, todos reconocen a un marciano en ese personaje, porque así fue cómo se dio a conocer originalmente a un hipotético habitante de ese planeta. El porqué es de ese color verdoso de un marciano en un planeta rojizo, es un misterio.
Los estereotipos tienen su utilidad en la comunicación, sencillamente porque se ahorra tiempo y esfuerzo, tanto por parte del comunicador así como por igual del recipiente del mensaje; y por otro lado, se ubica al personaje en un género, y muy probablemente en el tiempo y el espacio. Si un creador visual o un escritor tuviesen que explicar lo que es una rubia tonta, un turista despistado, una esposa celosa, un científico chiflado, o bien, un camarero uniformado, un músico de jazz, o un ladrón con una linterna…cada vez que aparecen en la narración, sería aburridísimo para todos los interesados. No obstante, si bien los estereotipos son útiles, tienen la gran ventaja/desventaja de que son muy difíciles o casi imposibles de cambiar o de variar una vez establecidos. Es evidente que el estilo personal del personaje en cuestión refuerza y reafirma la imagen estereotipada, por así decirlo. Los estereotipos por ser esquematizaciones y simplificaciones con lo más esencial, es decir, al ser una síntesis, equivalen en alguna medida, a los refranes y frases idiomáticas en el lenguaje, y a una caricatura en el lenguaje icónico. Sin lugar a dudas que el cerebro capta los patrones comunes que identifican a cada estereotipo. (3)
En el caso dominicano tenemos el estereotipo del dominican-york, quien se exhibe con muchas cadenas doradas en el cuello, con una determinada indumentaria y con una pistola calibre 45 en la cintura. A este estereotipo se le vincula, por supuesto, con el bajo mundo, y el dinero fácil. Nosotros tenemos otros estereotipos: como el “tíguere”, con sus variantes; el “matatán”, el “palomo”, el “sanky panky”, la “chica-bíper”, la “chica-avión”, el “jevito”, el “viejevo”, (4) los de “ASODOPICA”…(5) En España ya tienen al estereotipo del inmigrante ilegal, conocido eufemísticamente como un “sin papeles”, proveniente de las regiones subsaharianas, que llega a las costas europeas en unas embarcaciones conocidas como pateras y cayucos.
Cuando el estereotipo en archi-conocido, rentable, imitable, reconocido, influyente, importante, trascendental, permanente, y emblemático se le considera un icono en comunicación, (que no se debe de confundir con el icono en arte, que es esencialmente una tabla pintada con un motivo sacro a la usanza bizantina). No hace falta que sea una persona muy conocida y/o cotizada y/o famosa como Elvis, Marilyn, Mao, Los Beatles, o el Che Guevara; puede ser asimismo un edificio o un monumento como la Tour Eiffel de París, la Torre Inclinada de Pisa, el Taj Mahal de la India, la Pirámides de Egipto, el Parthenón de Atenas, o la ciudadela de Machu Picchu. Es posible que sea, por igual, un libro como la Biblia, el Kamasutra, o el Corán…
El icono es diferente del “master symbol” que resulta mucho más abstracto, y abarca ideas, criterios religiosos y políticos, personajes de la religión, seres inanimados, entes, ideas, etc. (6), y cuando alguien ataca o alaba un master symbol, las reacciones del interlocutor son violentas, exaltadas, intensas, apasionadas, espontáneas, y muy emotivas.
Existe un fenómeno de reacción ya estudiado, llamado parataxis (7), el cual consiste en atribuirle a una persona, a quien no se ha tratado previamente, características y cualidades, en base al parecido físico de alguien conocido de uno. De tal forma que si simplificamos y tomamos a un amigo nuestro a quien llamaremos “A”, y le atribuimos la virtud “X” y el defecto “Y”; y se da la circunstancia de que conocemos a “B”, el cual tiene una apariencia externa similar a nuestro amigo “A”, entonces, tendemos a pensar automáticamente, o mejor dicho, instintivamente, que “B” tiene igualmente “X” e “Y”. No se debe de confundir el fenómeno de la parataxis con la vulgar imitación, o sea, cuando alguien imita a otro.
Extrapolando la parataxis, si usted fuera Presidente de la República ¿nombraría usted a un carbonero que fuese culto como ministro?, por más preparado que esté. Es probable, que ni siquiera le pase esa idea por la cabeza. Ahora bien, ¿en qué medida el hábito hace al monje?, imagínense qué pasaría si el Papa apareciese en la Plaza de San Pedro en su audiencia semanal con un peinado estilo rastafari, o el Presidente de los EE UU ofreciese una rueda de prensa vestido a la manera de la Madre Teresa de Calcuta, o bien, Osama bin Laden saliese cantando como Elton John, o Mao en un afiche disfrazado de vaquero con revólveres al cinto, o el Che Guevara con una melena rubia platino imitando a Jean Harlow. Figúrense al intocable Emperador del Japón con una vestimenta de un luchador de sumo.
La otra cara de la misma moneda nos muestra a personas que se dan a conocer por algún tipo de vestimenta, entonces, pueden convertirse en prisioneros de la imagen, (siguiendo la definición del Diccionario de la Real Academia Española que define una imagen como: una figura, representación, semejanza y apariencia de algo); ya que dependen de la imagen para poder lograr sus propósitos. Además, se hace como reafirmación de la personalidad, y en el caso de los políticos, se practica, por igual, por razones nacionalistas, como los ministros bolivianos del gobierno de Evo Morales y de él mismo. Según la prensa algunos de sus ministros han sido confundidos hasta en el extranjero, por andar vestidos con las modas autóctonas; y el mismo Presidente logró que se comentara mucho acerca de su atuendo étnico al principio de su mandato.
Es necesario aclarar que hay personas que se visten de determinadas maneras como una forma de expresar cuáles son sus intenciones, y cuál es el rol que pretende desempeñar; por ejemplo, un candidato a un cargo electivo o empresarial que un buen día decide vestirse con traje y corbata, como si quisiera iniciar una nueva vida. Esta indumentaria se convierte en una especie de “uniforme corporativo”. Algunos llevan esto hasta los extremos, como aquel candidato a alcalde que se paseaba por la playa tropical en pleno verano, trajeado de negro para saludar a los posibles votantes, con 40 grados de temperatura.
El cambio en la vestimenta influye en los demás y en la propia persona que se viste de una forma más formal, quien “siente” y se percibe que está más atrayente y con más magnetismo y carisma. Hay sujetos que hasta saludan de otra manera, o dejan de saludar; y otros tampoco se juntan con todo el mundo, sólo con aquellos que les puedan ser útiles…De la misma manera se puede producir el mecanismo contrario, y es que se le acerquen al ambicioso personas adulonas que antes no eran de su círculo, pero que ahora quieren adelantarse, por si las moscas.
Si ustedes recuerdan a Cantinflas, cuando él interpretaba su personaje de humorista, aunque estuviese disfrazado de bombero, de torero, o de lo que fuese, siempre se ponía sus pantalones de la misma manera. No se acuerdan, además, del mechón de canas de Indira Gandhi, de la calva de Yul Brynner, o del corte de pelo de los Beatles. ¿Qué tenían en común? La respuesta no se hace esperar: la imagen que proyectaban. Es lo que hace precisamente Shakira con su danza del vientre, Madonna con su beso lésbico, al igual que Paris Hilton con sus perritos chihuahua, Daddy Yankee con su gorra y sus blin-blines, o Mr. T con sus cadenas en el cuello. No se olviden lo que dice el refrán: una imagen vale más que mil palabras.
Otro factor a tomar en consideración, es que los ambientes generan en el sujeto una imagen determinada, y lo impelen a tener una cierta apariencia, ya que no es lo mismo estar en un parque de un pueblo pequeño, que encontrarse hospedado en un hotel de lujo como el Burj Al Arab de Dubai, practicar en un campo de golf, o asistir a un concierto de rock, visitar un hospital lleno de heridos por causa de un accidente, o bien, participar en una procesión de Jueves Santo, o ser testigo de la toma de posesión de un Presidente de la República en el Congreso Nacional.
Así tenemos que el verbo en inglés “to look”, significa en primer lugar “mirar”, y al sustantivarlo quiere decir “apariencia”, o sea, cómo se ve cara a los demás una persona o cosa. Este vocablo es como una calle de doble vía, ya que puede tener dos sentidos o direcciones. En la acepción verbal uno es el que mira, y en la versión sustantivada, uno es mirado.
El problema ha surgido por la competencia feroz y por el bombardeo constante de materiales visuales de todo tipo a que estamos sometidos, para que – entre otras cosas - la imagen cale en nosotros. Sin embargo, y a pesar de todo, es imprescindible diferenciarse. Es preciso recalcar, llegados a este punto, que de la opinión que uno se forme de un individuo, no cuenta únicamente su apariencia exterior y vestimenta, sino que igualmente influye su forma y tono de hablar, sus gestos, sus hábitos, incluso hasta su estilo escritural, etc. Todos estos detalles del sujeto pueden ser captados por una cámara fotográfica o de vídeo, para poder analizarlos luego, desde una expresión en su clímax, hasta su adicción a la nicotina materializada en las manchas en sus dedos, o en su siempre presente cigarrillo en la boca.
Comoquiera, es tanta la cantidad de información visual que recibimos a diario, que es fácil confundirse, aparte de que es necesario olvidar muchas cosas, porque el saber sí ocupa lugar. El cerebro necesita desechar mucha “basura” visual, es algo inevitable.
Naturalmente que existe una correlación entre el desarrollo tecnológico de un país y la cantidad de imágenes que reciben sus ciudadanos. Basta con ir a Times Square en New York; a Las Vegas, Nevada; a Picadilly Circus de Londres; o a las avenidas Harumi Dori o Chuo Dori en el sector de Ginza de Tokio. Por ese motivo los EE UU se han convertido desde hace decenas de años en una nación-happening, de tal suerte que cualquier sujeto que tenga algo diferente a los demás y decida explotarlo, o sea, que tenga una imagen distinta por accidente como un regalo de la naturaleza, puede convertirse en millonario. Podría citar como ejemplos la nariz de Jimmy Durante o los ojos de Marty Feldman. Esta actitud ha servido de modelo para otras sociedades.
Pero además esa ocurrencia es posible que sea con algo artificial, como la peluca del ya fallecido artista pop Andy Warhol o los pechos de silicona de Pamela Anderson. Y no digamos nada de las metamorfosis y excentricidades de Michael Jackson, el clarinete de Woody Allen, o la vida loca de la casquivana Britney Spears que ha mostrado públicamente hasta el pubis.
Pero no crean ustedes que la lucha encarnizada por proyectar una imagen sólo se da en la farándula o entre artistas. ¿No recuerdan ustedes la foto de Albert Einstein sacando la lengua?, pero lo mismo puede ser una modelo bellísima que se case con un enano, o el director de orquesta sinfónica que dirigía con los pies al aire y la cabeza hacia abajo… Todo eso y más lo hacen para diferenciarse, aunque, claro está, existen niveles en la originalidad; de todas formas, la competencia es muy dura.
Tampoco es asunto únicamente de tener dinero para tener imagen, ya que existen desheredados de la fortuna y/o dementes que deambulan por nuestras calles con mucha personalidad, como aquel que siempre andaba con varios libros bajo el brazo y trajeado de blanco, o el que invariablemente caminaba con el pecho lleno de condecoraciones, o la que recorría la ciudad con múltiples adornos en los antebrazos…; sin embargo, esos son personajes locales. Existen pobres de misericordia de quienes no se puede decir que tienen personalidad, por andar andrajosos y malolientes, ya que no se trata de algo deliberado, sino, por necesidad.
Normalmente el crear una apariencia que penetre en el conglomerado social como un todo, tiene su costo en tiempo, esfuerzo y dinero, y es más, si no se sabe hacer bien la cosa “el tiro puede salir por la culata”, como se dice vulgarmente; es decir, que se puede convertir en un búmeran, en algo contraproducente. ¿No han escuchado la frase de “estar quemado”?, o sea, que hay causas que producen efectos negativos o no deseados. Incluso, se habla de una imagen negativa o de una imagen positiva; sin embargo, hay que aclarar que el asunto es mucho más complejo de lo que aparenta, y hasta se llega a decir que las cosas que ocurran o que se hagan no importan, sino, que lo primordial es que los medios se hagan eco de lo que sea, claro está, con relación al personaje interesado. Existe una escuela de promoción que afirma que lo importante es “que hablen de uno aunque sea bien”. ¿No se acuerdan ustedes el vídeo pornográfico de la cantante boricua que circuló por el internet?, pues ese “desliz” va en esa onda. Lo mismo puede decirse del vestido transparente de la presentadora voluptuosa de televisión la noche de la entrega de los Premios Casandra, en el Teatro Nacional de Santo Domingo.
De todas formas se han hecho estudios similares, para cuantificar en una escala, al menos teóricamente, lo que ocurre si una persona común y corriente aparece en un medio al lado de una súper estrella, (8) ¿se le “pega” algo de lo positivo que tiene esta última? Parece ser que la respuesta es afirmativa, ya que hay mucha gente que quiere tomarse una foto al lado de alguien famoso. La imagen se convierte en una especie de “vaso comunicante”, o al menos eso espera el que se puede beneficiar de la situación.
De la misma manera se da el caso contrario, por ejemplo, si un sujeto comete un crimen muy sonado, o atraca un banco, ¿hasta que punto se puede “borrar” esa impresión desfavorable en la sociedad?, por más que se arrepienta y se regenere después. Sin lugar a dudas que en un conglomerado social como éste, al menos ese dato negativo puede servir el algún momento para zaherir, o por lo menos, para murmurar al afectado.
Sería útil hacerse un examen de impacto visual (9) en el espejo para saber qué impresión causa el señor con ese bigotito, y si es mujer, medite sobre las proposiciones que le harán si se tiñe de pelirroja, para que luego no se sorprenda con los resultados. Podría citar una infinidad de ejemplos, desde las gafas con cadenita hasta los zapatos de dos tonos, pasando por la cirugía estética o los jeans mostrando el ombligo…
Mucha gente no se percata del look que proyecta, e inclusive, es posible ver a ciertos personajes que tienen recursos disponibles, y por lo tanto pueden elegir su indumentaria, proyectando una imagen negativa en los programas de entrevistas de la televisión. He observado políticos por la tele, que hablan como personas honradas y critican la corrupción, en tanto presentan una estampa de delincuentes ellos mismos.
Así tenemos que hay indumentarias, comportamientos, actitudes, hábitos, frases, gestos, tics, ritmos musicales, estilos, etc. que se convierten en algo consustancial, personal y definitorio de los personajes que están en los medios. Por ejemplo, si se habla de una rubia con un perrito chihuahua, todo el mundo sabe que se está refiriendo a Paris Hilton; o si se comenta de un cantante que usa una gorra torcida, un blin-blín y los pantalones anchos y caídos, se trata sin lugar a dudas de Daddy Yankee. Cuando Celia Cruz decía “¡azúcar!” al cantar sus guarachas, le estaba poniendo un sello personal a su interpretación; lo mismo que cuando Michael Jackson puso de moda el guante único y las charreteras, o Madonna apareció con un bustier en el escenario.
Observen que estos dos cantantes, Jackson, y de igual forma Madonna, han sido verdaderos expertos en sus respectivas carreras al manejar genialmente la simbología de las imágenes que proyectan, aparte de sus indiscutibles talentos como artistas. No es de extrañar el éxito que han tenido.
Por supuesto, que ellos, por igual, han sido exitosos renovando y recreando su imagen, lo cual tiene que ser algo permanente. Los Beatles fueron extraordinarios por su música y por la imagen siempre fresca que presentaban, de tal suerte que llegaron a ser verdaderos precursores con calidad. Si nos vamos al otro extremo, ¿cuánto tiempo tarda una imagen en extinguirse o en agotarse después de haber desaparecido el creador?, la respuesta es muy compleja porque hay muchas variables involucradas, desde la actitud de los medios, hasta el envejecimiento de las personas, pasando por si surgen imitadores, o si los familiares descendientes y/o los políticos de turno siguen perpetuando la imagen original, por los motivos que sean…Por ejemplo: ¿cuánto tiempo se recordará el “¡oye que rico mamy!” de Johnny Ventura, o el “¡ánimo, ánimo, ánimo!” del Pachá?, los disfraces de Tulile, o el peinado de Toño Rosario. El tiempo lo dirá.
De lo que no cabe ninguna duda es que las imágenes que proyectan los personajes conocidos pueden crear modas y tendencias; y precisamente, esas originalidades son las que les dan personalidad a los creadores de las imágenes, como ya se dijo. Cuando se intuye alguna ventaja cultural y/o económica, hasta se llega a mitificar a ciertos artistas extraños y muy originales, como es el caso del pintor holandés Van Gogh por parte de los franceses, las Pinturas Negras de Goya del Museo del Prado por los españoles, (10) y de la pintora también, Frida Khalo, por los mexicanos. Al final la calidad es lo que menos importa, lo que interesa es rentabilizar el morbo. Ese mismo morbo hace que los miles de libros sobre Trujillo sean tan rentables, y tengan lectores asegurados, sin importar mucho si lo que contienen sea verdad o mentira; hay público para todas las versiones de los hechos, y la trujillomanía va viento en popa, dos generaciones después de haber desaparecido físicamente el tirano…
En ciertos estamentos la imagen novedosa puede provocar hasta un rechazo, que puede ser más o menos duradero; no nos olvidemos que a otro nivel, en este caso el microscópico, existe un paralelismo, ya que los glóbulos blancos tienden a atacar a los microbios intrusos; empero, si el microbio es más “fuerte” que el glóbulo blanco, se acaba imponiendo, o bien, si presenta una mutación, que equivale a una renovación o a una recreación en asuntos de imagen.
De la misma manera en la sociedad existe la tendencia de eliminar al extraño, es decir, al de apariencia diferente. Observen lo que ocurre en Europa con el velo musulmán de las mujeres de ese origen, que ha provocado muchas prohibiciones y discusiones; estos problemas igualmente se producen a la inversa con las prohibiciones en los países musulmanes de ciertas modas occidentales. Esto se obvia en el caso de los artistas, porque ellos tienen sus seguidores quienes ya están condicionados y saben a qué atenerse, e incluso, como ya se dijo, hasta los imitan.
Así tenemos que “la imagen es uno”, porque esa nota diferente se convierte en una marca de identidad del personaje, y “uno es la imagen”, porque esas mismas notas diferenciadoras se transmutan para el público en los propios personajes desde el punto de vista simbólico; y basta con mencionar lo que tiene de original y distinto la personalidad, para que mediáticamente se sepa de quién se trata, porque su distintivo actúa como un símbolo que está en lugar de otra cosa, en este caso, del personaje.

Bibliografía:

(1) Richard E. Leakey and Roger Lewin. Origins. Dutton. New York. 1977. Pag. 46.
(2) David Ogilvy. Ogilvy & La Publicidad. Folio. Barcelona. 1983. Pag. 21.
(3) J. J. Beljon. Gramática del Arte. Celeste Ediciones. España. 1993.
(4) Faustino Pérez. Mabí en las Venas. Búho. Santo Domingo. 2007.
(5) Faustino Pérez. “Ese Libro se Llama…” . Alfa y Omega. Santo Domingo. 1994. Pag. 49.
(6) Don F. Faules and Dennis G. Alexander. Communication and Social Behavior: A Symbolic Interaction Perspective. Addison-Wesley. USA. 1978. Pag. 140, 35.
(7) Berelson and Steiner. Human Behavior: An Inventory of Scientific Findings. Harcourt, Brace & World. New York. 1964. Pag. 113.
(8) New Directions in Psychology. Holt, Rinehart and Winston. New York.
1962. Pag. 60, et al.
(9) Joan Costa. La Imagen y su Impacto Psico-visual. Zeus. Barcelona. 1971.
(10) Ernst H. Gombrich. Historia del Arte. Alianza Editorial. Madrid. 1988. Pag.
459, 410.


*Tomado y ampliado del libro Luz (Contra) Luz de Faustino Pérez. Editora Universitaria UASD. Santo Domingo. 1989. Pag. 63.

viernes, febrero 13, 2009

VIGILANTE DE LA TUMBA DE TI EN SAQQARA, EGIPTO (foto: FAUSTINO PÉREZ)

EL MILENARIO EGIPTO: MI VISITA A LA TIERRA DE LOS FARAONES (y 6)

Por FAUSTINO PÉREZ

El día siguiente estaba reservado para ir a visitar Alejandría, a 210 kilómetros de El Cairo, y nos pasaron a recoger a las 6:30 de la mañana. También iban con nosotros otros latinoamericanos, una familia de Colombia, según nos dijeron, y una pareja de Puerto Rico.
Yo nunca había sido testigo de una salida de sol tan espectacular como la que vimos al salir de la ciudad, - lo cual compensó el madrugón - , porque el polvo de arena suspendido en el aire provoca que los rayos solares se difuminen de una manera muy especial. Así íbamos por la autopista viendo campos sembrados y luego aparecían varios bloques de viviendas, y luego más campos sembrados…
Cuando ya por fin salimos de la gran urbe, el trazado de la autopista es bastante recto y llano, porque Alejandría se encuentra al norte del país, a orillas del Mar Mediterráneo, y no hay ningún accidente geográfico. Esta vía de comunicación tiene plantas pequeñas sembradas en el medio de los carriles, y la segunda sorpresa fue la estación de peaje tan extraña para lo que uno está acostumbrado.
En el trayecto me dormí como cien kilómetros vencido por el cansancio, y al despertar vi además de las mezquitas que aparecen por doquier, unas estructuras marrones - el color predominante del país – como de dos metros de altura, encima de las pocas casas que veíamos por la carretera, con unos palos metidos dentro que salían por el otro lado, y con múltiples agujeros relativamente pequeños. Yo extrañado le pregunté Zizo y me dijo que eran palomares, pero yo creo que él se refería a unas aves de la misma familia que las palomas, pero mucho más pequeñas, porque una paloma no cabe por esos agujeros.
También pude ver las casas que no están terminadas en su segunda planta, y de acuerdo con lo que me dijeron esa práctica pretende evadir impuestos hasta que el hijo mayor se case. En Santo Domingo también se hace esto, pero la construcción más bien se detiene por falta de recursos.
Antes de llegar a Alejandría pasamos al lado de una laguna y cerca de los campos de extracción de gas natural que según me contaron, Egipto vende, nada más y nada menos, que a Israel. ¡Cómo cambian los tiempos!Esta ciudad mediterránea tiene más colorido que El Cairo, ya que está al lado del mar con un paseo marítimo de aproximadamente 20 kilómetros, y es la segunda urbe del país. Fue fundada por Alejandro Magno y tiene hoy en día más de cuatro millones de habitantes, con el puerto más importante de Egipto. Alejandría es una ciudad legendaria y milenaria, y se hizo célebre por su famoso Faro de Alejandría, - una de las siete maravillas del mundo antiguo - , y por albergar la biblioteca más famosa de la antigüedad, al igual que por las catacumbas de Kom el Shoqafa.
Fue la capital por casi mil años hasta el año 641 de nuestra Era, en que se fundó Fustat, la que luego fue absorbida por el actual Cairo.
Al llegar a la ciudad alcancé a ver un arco de triunfo con una pared alta circular en su alrededor; yo intrigado pregunté lo que era, y resultó ser un estadio de fútbol, lo cual tiene su lógica porque los deportistas aspiran a triunfar.
De ahí pasamos al barrio antiguo de Alejandría entre callejuelas repletas de bazares, y bares con gente en las aceras fumando la famosa pipa de agua. Pronto llegamos a las catacumbas de Kom el Shoqafa, y nos cobraron 35 libras egipcias por la entrada. En realidad no parecen unas catacumbas al estilo de las de Domitila en Roma, - o las de París - , que tienen pasadizos y túneles, con depósitos laterales de miles de osamentas, y espacios para el culto y reuniones clandestinas en la tierra volcánica, en el caso de Roma; ya que la de este sitio parece más bien un pozo de buen diámetro con una escalinata en espiral y con tres sarcófagos, probablemente de una misma familia, encontrados hasta la fecha. En lo absoluto parece un lugar para esconderse de las persecuciones que les hacían a los cristianos.
De ahí pasamos a admirar la gran Columna de Pompeyo, también vimos una pequeña esfinge, comparativamente hablando, y el anfiteatro romano. Al filo del mediodía llegamos a la nueva Biblioteca de Alejandría, donde nos dieron un tour en español y sólo cobraron 10 libras egipcias para entrar. Vimos unas cuantas exposiciones de antigüedades, nos mostraron las salas de lectura donde se cobra una módica entrada, y para nuestra sorpresa las computadoras no eran de pantalla plana, aunque el internet era rapidísimo. Como nota curiosa un profesor colombiano del grupo, quiso demostrar lo que sabía acerca de la destrucción de la antigua biblioteca de Alejandría, y la guía tuvo que enmendarle la plana. Cuando salimos intenté tomar unas fotos desde el otro lado de la avenida al lado del mar, para sacar todo el complejo cultural completo, pero como no veía un cruce de peatones no quise jugarme la vida.
Al otro extremo del paseo marítimo de Alejandría se encuentran los jardines reales y el famoso Palacio Montaza donde la familia imperial veraneaba. Desde lo alto de los jardines se puede contemplar el Mar Mediterráneo.
Como era tarde fuimos a almorzar al restaurante Samakmar, y nos dieron a elegir entre pollo o pescado. Casi todos elegimos este último plato.
Hicimos todo el trayecto de vuelta conversando amenamente, y llegamos a El Cairo casi a las nueve de la noche.
El día siguiente era el turno del barrio copto, quizá el más antiguo de la ciudad, reminiscente del viejo Jerusalén. Así visitamos a partir de las diez de la mañana, la que se conoce como Iglesia Colgada, así llamada porque tiene partes del suelo con plexiglas transparente, para poder ver el antiguo templo, y cuenta además, con una interesante colección de iconos; luego, la Iglesia de San Jorge; la sinagoga judía llamada Ben Ezra, donde nos hicieron pasar las pertenencias por rayos-x; y por último, la Iglesia de Santa Bárbara.
Para terminar la mañana, el turno era para el gran mercado de Kan el Kalili, el lugar donde mejor se manifiesta el temperamento egipcio. A la entrada del mercado estaba apostada la policía con sus vehículos y camiones antidisturbios, porque había un mitin apoyando la causa palestina, en un sindicato que estaba enfrente de la plaza justo donde empieza el mercado. Yo conté por encima, más policías que manifestantes.
Algunos vendedores del mercado perseguían literalmente a uno, intentando escuchar el idioma del visitante para ellos soltar sus parrafadas, y cuando ya se cansaban de adular, sin ningún resultado positivo para ellos, proferían insultos y maldiciones en árabe, entre dientes. Por el tono y el gesto se notaba que estaban diciendo palabrotas. Yo lo que hacía era contestarles en el mismo tono, pero en español. Yo pude ver como uno de los vendedores, en tono airado le arrebató disgustado la mercancía de las manos a una turista, parece ser porque no se pusieron de acuerdo en el precio.
Lo interesante eran los sonidos que hacían los porteadores cuando venían cargados con las mercaderías más variadas, ya que al ser la calle estrecha y estar ocupada en casi toda su anchura por las mercancías, tienen poco espacio para maniobrar con sus pesadas cargas.
Después de mucho regatear compramos una lámpara por el procedimiento de escribir la cantidad que uno ofrece, en la calculadora del vendedor, y también adquirimos otras cosas más.
Nos llevaron a comer al restaurante Soirée, un almuerzo tipo buffet, y llegamos al hotel a las tres de la tarde. A esa hora cruzamos la peligrosa autopista en la esquina del hotel para ira a pie al Museo Egipcio, para pasear un rato por sus jardines.
Como ya estábamos en le recta final del viaje, y ya conocíamos el camino, volvimos al día siguiente a visitar el mismo museo con más calma; y al salir recordé que había un McDonald’s frente al hotel en un centro de convenciones, y allí almorzamos.
Luego se nos ocurrió pasear por la ribera del Nilo, y después de cruzar la autopista a duras penas, se nos aproximaron varios buscavidas como si fueran pirañas humanas, ofreciendo de todo lo habido y por haber, y al ver los bancos para sentarse frente al Nilo, que estaban con tanta mugre, y donde pretendíamos sentarnos una rato, decidimos que lo mejor era regresar al hotel a preparar las maletas.
En nuestro último día de permanencia en Egipto bajamos a las 4:15 de la madrugada para el check out, y me dieron la mala noticia que debía diez dólares por conexión al internet con mi computadora portátil. Yo le expliqué en el mostrador del Hotel Ramsés Hilton, que yo no había podido enviar ningún mensaje desde la habitación porque su internet tenía problemas, y cada vez que quería mandar el correo, se reiniciaba la página. En fin, esas son las cosas que pasan, y al final no aceptaron mi queja. El guía llegó a tiempo, nos llevó al aeropuerto, y hasta nos rellenó rápidamente los formularios de salida. Nos revisaron los equipajes con rayos-x tanto al entrar al área de la terminal, así como también al facturar las maletas. Abordamos el autobús que nos llevó hasta el avión y llegamos a París a las once de la mañana, con mucha nieve a los lados de la pista de aterrizaje, al igual que sobre la helada campiña francesa.
Al bajar del avión nos tocó otra vez la revisión de los pasaportes en el pasillo, como forma de controlar a los indocumentados, y tomamos el autobús interno que nos llevó de la puerta E a la C; allí nos revisaron el equipaje de nuevo con rayos-x, y encima, cacheaban a todos los pasajeros de sexo masculino.
Cuando llegamos por fin a la escalera mecánica para subir a nuestra puerta de salida, resultó que nuestro vuelo no aparecía en la pantalla de información, entonces, no sabíamos hacia donde ir, por lo que tuvimos que esperar. Cuando al final apareció la puerta de salida nos aproximamos a ella, pero entonces empezaron los anuncios de retrasos debido al temporal de nieve en Europa.
Ese mismo día el aeropuerto de Madrid-Barajas estuvo en una situación caótica, por la tormenta, suerte que en el aeropuerto Charles de Gaulle de París, está mejor preparado.
Por fin a las cinco de la tarde despegamos en el Jumbo. Llegamos a Santo Domingo ya de noche alrededor de las nueve, y los taxistas se aprovecharon con su oligopolio de oferta. Me cobraron 1200 pesos, y así llegamos a la “tribu” sanos y salvos.

jueves, febrero 05, 2009

PALACIO MONTAZA EL LUGAR DE VERANEO DEL REY FARUK EN ALEJANDRÍA (foto: FAUSTINO PÉREZ)

NIÑAS TEJEDORAS DE ALFOMBRAS DE SAQQARA (foto: FAUSTINO PÉREZ)

EL MILENARIO EGIPTO: MI VISITA A LA TIERRA DE LOS FARAONES (5)

Por FAUSTINO PÉREZ


A propósito del espectáculo de luz y sonido, cuando yo pagué los 85 US dólares que nos cobraron el día anterior, me sucedió algo curioso, y es que yo por costumbre estaba esperando el recibo, y al pedirlo, el guía me dijo que no hacía falta porque él era musulmán; y de hecho cumplió su palabra. Todo un contraste cultural.
La siguiente jornada era domingo y estaba reservada para ir a Saqqara y a Menfis. Salimos del hotel a las 8:15 a.m., después de esperar algunos minutos a otros huéspedes sudamericanos del hotel. Llegamos a media mañana a Saqqara que se encuentra a 30 kilómetros de El Cairo, pero antes de ir a ver la famosa Pirámide Escalonada pasamos por la Tumba de Ti, que tiene una especie de catacumba y varios salones originales decorados. En ese lugar se me ocurrió tomarle una foto al vigilante de turno, y nuestro acompañante logró que posara por un dólar.
Nuestro guía Zizo nos dio una lección de cómo interpretar los jeroglíficos, y en eso y en la visita a la tumba nos pasamos más de una hora. Si le hacemos caso a las creencias populares yo no volveré más a Egipto, porque no tiré ninguna moneda en el "pozo de la dicha" por el que pasamos. Esos pozos resultan una forma de sacarles propinas a los esperanzados turistas en beneficio de los vigilantes y guardianes de los monumentos.
Pero lo más importante de todo el complejo por el que cobran para entrar 60 libras egipcias, era la pirámide también conocida como la Pirámide Escalonada, de Netjerikhet, o de Djoser, en honor al faraón más famoso de la Tercera Dinastía, y la más antigua de las conocidas con cinco mil años, o sea, que es la “decana” de las pirámides. Este monumento funerario tiene seis mastabas o niveles, y fue ideado por Imhotep.
Dicen los arqueólogos, - o también puede interpretarse como una leyenda - , que él mandó a construir un muro alrededor del monumento cuando sólo había construido una mastaba, del cual quedan restos, entonces, como no se veía la tumba desde fuera siguió añadiendo mastabas, hasta completar seis, de tamaño decreciente. De esa manera, fortuita o no, se convirtió para la historia conocida en el genio propagandístico más importante de la humanidad, porque fue imitado por los constructores de las otras pirámides, a quienes les pareció fabulosa la idea de emplear la figura sagrada del triángulo.Ya se sabe que la mayoría de los seres humanos intenta trascender de infinitas maneras, incluyendo a los faraones, y estos últimos precisamente querían además repercutir en el más allá espiritual, y de paso, en la memoria y en el futuro, en definitiva, alcanzar la eternidad. El genial Imhotep les permitió a los faraones perpetuarse durante miles de años, con las pirámides. Incluso hoy en día, sobre todo la gente pudiente, acostumbra a construir en los cementerios panteones familiares ostentosos; basta con ir a cualquier camposanto para comprobarlo, y si es famoso mejor, como el parisino Père Lachaise o el de la Recoleta en Buenos Aires.
Imhotep no contaba con los medios modernos, no tenía televisión ni radio, ni tampoco podía emplear vallas publicitarias, o Internet, ni mucho menos afiches, libros, periódicos o revistas; empero, sí contaba con un recurso barato y abundante: la simple piedra…y así logró pasar a la historia. Una forma de comunicación humana más simple, efectiva y sencilla, incluso poética, no pudo ser inventada. Que conste que la piedra había sido utilizada para enterramientos rituales; por ejemplo, en el Reino Unido, en el sitio conocido como Stonehenge, hacia la misma época, pero no en esas dimensiones como en Saqqara, y con otro criterio, ya que la colocación de las piedras se hizo imitando un dolmen o túmulo, y no en forma piramidal ascendente. La etnia de los Moches, en el actual Perú, también tenían sus pirámides para los ritos fúnebres hechas de adobe, - verbigracia el enterramiento conocido como el Señor de Sipán - , pero son posteriores, menos resistentes al paso del tiempo y mucho más pequeñas que la de Imhotep. Tampoco las grandes pirámides mexicanas, de Cholula o de Teotihuacán son más antiguas que la de Saqqara.
Al salir del área pasamos de nuevo por las inmediaciones de un gran oasis de palmeras datileras, camino de una fábrica-salón de exposiciones de alfombras egipcias. Nos invitaron a un refrigerio y vimos cómo se fabrican a base de nudos por jovencitas cubiertas con su chilaba, quienes tienen una gran destreza en su oficio.
Nos llevaron al hotel pasadas las cinco de la tarde para pasar a recogernos a las siete y media para la cena de gala con show incluido, a bordo del Nile Maxim, uno de los barcos-restaurantes que están fondeados en el Nilo. Este barco, que se asemeja más a una gran barcaza, está adornado con luces de colores centelleantes, y conjuntamente con las otras embarcaciones con iluminación parpadeante de colorines, que hacen travesías nocturnas por el río, forman un singular conjunto de una gran belleza. El guía que nos acompañó no dijo su nombre, pero se definió como el “chévere-bacano”, y en su i-pod se pasaba el tiempo escuchando música sudamericana; yo le sugerí que tenía que grabar también bachata y merengue. Como nota curiosa, hay que resaltar que nunca los guías ni los choferes de los minibuses comieron con los clientes, siempre lo hacían aparte.
El Nilo es un cauce fluvial de aguas muy oscuras y mansas al pasar por El Cairo, y ha sido desde tiempos inmemoriales la fuente principal de vida de este pueblo, por sus inundaciones cíclicas, que favorecían la agricultura; y para la capital, que se encuentra entre dos desiertos, es una bendición. Ya los desbordes del río están controlados por la gran presa de Aswán, y le han hecho toda clase de adaptaciones para ser aprovechado con fines turísticos; incluso, pude ver una fuente preciosa e inesperada con luces y chorros de agua en medio de la cuenca.
Mientras cenábamos, un plato principal a base de pescado y otros entremeses, pudimos disfrutar de las melodías de corte internacional interpretadas por varios cantantes, y cuando empezamos a navegar apenas se sentía por la placidez del río. Yo aproveché para salir a los pasillos exteriores a tomar fotos, cuando me di cuenta. En eso salió también el “chévere-bacano” y le comenté que el Nilo era muy tranquilo, a lo que me contestó que todos los ríos eran así, y por eso cuando yo le dije que el Mar del Plata a su paso por Buenos Aires tiene 160 kilómetros de ancho y pequeñas olas, se mostró incrédulo. El espectáculo continuó con un baile folklórico llamado tanura, a cargo de un bailarín quien se pasó casi media hora haciendo piruetas con su vestimenta circular mientras daba vueltas. ¡Uno no se explica cómo no se mareaba!
Luego vino lo que todos esperaban: el show protagonizado por “la mejor bailarina de la danza del vientre de El Cairo”. Los referentes que yo tenía de este baile se limitaban a lo que había visto en películas, y las coreografías montadas por las bailarinas dominicanas de ese estilo oriental de baile, pero lo que estábamos presenciando era bastante diferente, con mucho más “feeling”, profesionalismo y arte; es decir, que no se limitaba a bailar mecánicamente, sino, que ella – aparte de ser muy bella - interpretaba el ritmo, sobre todo con sus caderas.
Así entre provocaciones a los comensales masculinos, por parte de la estrella del belly dance, y las damas aprendices que surgieron espontáneamente, pasó la velada. Llegamos al hotel que estaba cerca, al filo de las diez de la noche a descansar, porque al día siguiente nos esperaba una jornada muy larga y fatigosa.

jueves, enero 29, 2009

DESDE EL BALCÓN DE LA HABITACIÓN DEL HOTEL EN EL CAIRO (foto: FAUSTINO PÉREZ)

CON LA PIRÁMIDE DE KEFRÉN (foto A.G.)

COLOSO DE RAMSÉS II EN MENFIS (foto: FAUSTINO PÉREZ)

EL MILENARIO EGIPTO: MI VISITA A LA TIERRA DE LOS FARAONES (4)

Por FAUSTINO PÉREZ

De las siete maravillas de la antigüedad, todas estaban en la región conocida como Oriente Próximo - desde nuestra perspectiva - , y la única que queda de pie es la gran pirámide llamada de Keops, o Cheops, o bien, Khufu, en el área de Giza en Egipto, a 13 kilómetros (8 millas) del Cairo Ramses Hilton, lo cual implica un recorrido que puede durar entre 25 minutos a 3 horas, dependiendo de la hora y de la circulación. De las aproximadamente 118 pirámides descubiertas hasta la fecha, todas están del lado oeste del río Nilo, porque al ser la dirección del ocaso del sol, se asociaba en la mitología egipcia con el reino de los muertos. No nos olvidemos que las pirámides eran monumentos funerarios. La “decana” de estas tumbas reales es la de Saqqara, a la que se le calculan unos cinco mil años.
Algunas están en muy mal estado de conservación, de tal forma que parecen un montón de escombros, en contraposición con otras que presentan una mejor condición. Es preciso recalcar que una parte importante de la historia antigua de Egipto, aún está enterrada bajo las arenas, o sea, que es desconocida para los expertos.
Zizo – nuestro guía- nos recalcó que aún queda mucho por descubrir en Egipto, cuando llegamos a la entrada de las pirámides. La entrada costó 60 libras egipcias, porque en Egipto hay que pagar para todo, y así llegamos a esas enormes estructuras milenarias las cuales todavía asombran y maravillan a propios y extraños. Cada cierto tiempo surgen teorías de cómo fueron levantadas, pero me da la impresión de que no se sabe en realidad, porque subir esos pesados bloques hasta esa altura, y la logística que requiere su traslado, todavía hoy en día con los recursos y tecnologías disponibles, no es tarea fácil; y mucho menos en esa cantidad. En el área de Giza hay tres pirámides importantes y otras secundarias, aparte de la Gran Esfinge.
La mayor, es decir la de Keops, tiene una base de más de 230 metros, y una altura, de más de 138 metros hoy en día, pero originalmente tenía más de 146 metros, con más de dos millones de bloques. Si se compara con la Gran Pirámide de Cholula, o de Tlachihualtepetl, en México, la estructura de piedra más voluminosa del continente americano y del mundo, que sólo tiene 66 metros de alto, pero con una base de 450 metros; o bien, con la Pirámide del Sol de Teotihuacán, a 46 kilómetros de la Ciudad de México y que tenía originalmente una altura de 75 metros, se aprecia la enorme diferencia en cuanto a prestancia se refiere.
Hoy en día lo que queda de la Pirámide de Keops es su estructura interna puesto que el recubrimiento se ha perdido con los años. Cabe la posibilidad de visitar muy parcialmente su interior, aunque, como se supone, no todos los pasadizos internos han sido descubiertos.
Únicamente la Pirámide de Kefrén, Chrephen, Khafra, o Khafre, es decir, la segunda en tamaño de las de Giza, conserva una parte de su recubrimiento exterior en su cúspide. Esta estructura construida con bloques de más de dos toneladas cada uno, tenía originalmente más de 143 metros de altura; empero, desde ciertos ángulos de visión parece más alta que la de Keops, por los desniveles del terreno.
En el área de las pirámides de Giza el turista tiene la posibilidad de subirse a un camello o a un caballo para la foto de rigor, lo cual sale comparativamente caro; y si intenta hacer todo el recorrido a pie entre las pirámides puede tardar fácilmente varias horas al sol, - aparte de la contaminación, y la arena en suspensión en el aire - , por las distancias involucradas y por la dificultad de caminar en un arenal, y encima, en un terreno muy irregular, amén de tener que evitar los excrementos de los animales y el acoso de los vendedores de souvenirs y de los camelleros mismos.
Después de las fotos del conjunto de pirámides desde un mirador, llegamos a la Esfinge, que se encuentra en una especie de hondonada. De esa manera pudimos admirar esta famosísima estatua gigante con cara negroide, aunque no se sabe si de hombre o mujer. A pesar de que le falta la nariz, la forma craneal es típica del África subsahariana, lo cual se nota en el mentón y en la frente huidiza, y además, tiene un cuerpo de león, con unas patas delanteras reconstruidas y desproporcionadas.
Después de la paliza de la mezquita, del enorme museo y de las pirámides, nos llevaron a almorzar al restaurante Caviar, donde probamos unos platos a base de pescado preparado al estilo local. Pero todavía nos faltaba mucho por ver y recorrer.
A continuación le tocó el turno a una galería de arte en soporte de papiro llamada Sondos Papyrus, donde primeramente nos enseñaron a fabricar el papiro, es decir, la base, y luego pasamos a ver las piezas hechas con diferentes técnicas, entre las cuales se destaca el empleo de tintas de colores brillantes, pero también se puede usar la pintura acrílica o el óleo, entre otros procedimientos. En el nivel superior de la galería tienen una tienda de souvenirs.
De ahí nos llevaron a descansar al hotel a las 4:30 p.m., para ir a buscarnos a las 6 p.m. con el fin de presenciar el espectáculo de sonidos y luces en idioma español con las tres pirámides principales de Giza y la Esfinge de pantalla. De esa manera tuvimos tiempo de pasar a recoger más huéspedes por otro hotel, y llegamos al show justo antes de comenzar. Este espectáculo que vimos es único en el mundo y dura algo menos de una hora con la audiencia sentada a la intemperie, y con una temperatura de aproximadamente 10º; aunque ya en Teotihuacán, México, quieren hacer algo equivalente. El idioma varía dependiendo de la hora y del día, y también los egipcios tienen shows equivalentes ad hoc en otros sitios de interés arqueológico tales como: Karnak, Philae, y en Abu Simbel, o sea, cuatro en total incluyendo el de las pirámides.
Para el show emplean proyectores de alta potencia y rayos láser con unos efectos muy logrados. Al finalizar nos deleitamos con unas piezas interpretadas por una banda de gaiteros egipcios que se encontraban a la salida del recinto.

jueves, enero 22, 2009

RIBERA DEL NILO DE NOCHE NAVEGANDO EN EL NILE MAXIM (foto: FAUSTINO PÉREZ)

LA PIRÁMIDE ESCALONADA DE SAQQARA, EGIPTO (foto: A. G.)

INTERIOR DE LA MEZQUITA DE ALABASTRO (foto: FAUSTINO PÉREZ)

EL MILENARIO EGIPTO MI VISITA A LA TIERRA DE LOS FARAONES (3)

Por FAUSTINO PÉREZ

Después de la visita podríamos afirmar, sin lugar a dudas, que una cosa es estudiarse en los libros de geografía en los años mozos, que el río Nilo es el más largo del mundo, - aunque esta marca ha estado en cuestionamiento, y lo mismo se afirma que el Amazonas en realidad lo es más - , y otra muy diferente es estar desayunando en un hotel de cuatro estrellas de una cadena estadounidense, con vistas privilegiadas a ese mismísimo río, fuente de vida para este país. Hay mucha diferencia, a pesar de que las canciones de Shakira que se escuchaban nos eran familiares.
Al día siguiente de llegar, comentábamos en el comedor de la tercera planta la originalidad del aeropuerto de El Cairo, con sus enormes cristaleras y sus columnas tubulares revestidas; y el túnel doble de cuatro kilómetros de la avenida, por donde pasamos al conducirnos al hotel. También dio tiempo de comentar las “extrañas” almohadas – para nosotros – cuadradas, grandes, y muy planas, que tenía la habitación.
Aunque estábamos medio dormidos por las seis hora menos de Santo Domingo, teníamos que estar listos en el vestíbulo del hotel a las 8 a.m. para la primera y más agotadora de las excursiones múltiples. Pero antes cambié cien dólares en el banco del hotel, a la tasa de un poco más de cinco libras egipcias por cada dólar. Igualmente me enteré que ese banco no cerraba a ninguna hora.
Esta vez vino un estupendo guía-egiptólogo muy preparado, conocido cariñosamente con el diminutivo de Zizo, para conducirnos a nuestra primera visita del día a la Mezquita de Alabastro, empezada a construir en 1830, y conocida igualmente como la Mezquita de Muhammad Ali Pasha; situada en lo alto de un enorme recinto amurallado, donde también existen otras mezquitas y museos, llamado la Ciudadela de Saladino. Cuando escuché el nombre de Muhammad Ali, lo primero que pensé fue en el mítico boxeador estadounidense Casius Clay quien tomó ese sobrenombre de ahí, pero se trata de la mezquita más importante de Egipto, y la más visible desde otros puntos de la ciudad.
En el trayecto hacia la mezquita vimos a un sujeto en la avenida ondeando y vendiendo banderas palestinas, como una manera de recordar y de expresar la protesta por el ataque israelí a la franja de Gaza, que coincidió con nuestra visita a Egipto. También pasamos por la avenida que divide en dos la llamada Ciudad de los Muertos, que debería de llamarse de los Muertos Vivientes, ese extenso cementerio antiguo donde malviven centenares de miles de personas en condiciones infrahumanas, entre las tumbas, criptas y nichos derruidos; es una imagen espeluznante de un “camposanto” que da grima, y que parece haber sido sacada de una película de terror. Y así continuamos hasta llegar a nuestro primer destino de la jornada.
Para entrar a la Mezquita de Alabastro había que descalzarse o colocarse un cubre-calzado que vendían a la entrada por un dólar para dos personas, es decir, dos pares. La entrada era de 50 libras egipcias por cabeza (diez US dólares por cada uno). El interior es francamente espectacular con luces colgando en círculo y una gran lámpara en el centro de la mezquita. De la misma manera la cúpula es sencillamente bella. Afortunadamente permiten tomar fotos dentro, y así lo hice, al igual que en el gran espacio interior del recinto, que está fuera de la mezquita.
De ahí el turno era para el Museo Egipcio, también llamado Museo de El Cairo, con sus 120 000 piezas en exhibición. Sin lugar a dudas es el más grande del mundo en cuanto a artefactos de la cultura egipcia se refiere. Hay que destacar que el patrimonio cultural egipcio fue saqueado durante siglos, de tal forma que hoy en día existen más obeliscos egipcios fuera de Egipto que en el país. Como ejemplos famosos podríamos mencionar el que está en la Plaza de la Concordia de París rematado en su cima por una pirámide de oro, y el de la Plaza de San Pedro de la Ciudad del Vaticano; hay también en Londres, y en el mismo Central Park de Nueva York; además, en Turquía, Israel, y Polonia, tienen sus obeliscos egipcios. Solamente en Italia tienen once obeliscos, más que en el propio Egipto que posee nueve, y en el Reino Unido cuentan con cuatro en total.
Todas las piezas del Museo de El Cairo son obras originales, salvo una reproducción que tienen de la Piedra de Rosetta, la cual sirvió para traducir los jeroglíficos antiguos, porque está en tres idiomas. Esta piedra se encuentra desde la época de Napoleón en Europa, y ahora se conserva la original en el British Museum de Londres.
Este museo cuenta con dos niveles, y para entrar chequean las pertenencias dos veces con rayos-x; una vez para estar en los jardines decorados con piezas originales de su cultura; y por segunda vez, para ingresar al edificio, donde está estrictamente prohibido sacar fotos. Esa medida es una solemne estupidez y me recordó el Museo Arqueológico de Atenas donde también ponen trabas, aunque menos. La entrada al Museo Egipcio cuesta 60 libras egipcias, o sea, 12 US dólares.
La política de no permitir fotos perjudica al país, y al propio museo, porque cada vez que se dispara una cámara dentro de un museo, eso le sirve de promoción a la institución y al turismo local; no es verdad que el flash daña las piezas. En el Museo del Louvre de París, y en el de Historia Natural de Nueva York se toman miles y miles de fotos a diario y no pasa absolutamente nada; con razón el Louvre es el museo más visitado del mundo con más de ocho millones de visitantes, y la Mona Lisa es el cuadro más reconocible en la historia del arte; y el de Historia Natural es el más importante de todos en su categoría. No hay ninguna justificación ni física, ni tampoco química, para la prohibición.
En la primera planta predomina al fondo y en el centro, la estatua gigante de Amenhotep III y la reina Tiy. También tienen otras muchas estatuas, bustos, sarcófagos, y esfinges, de menor tamaño, de sus faraones y dioses, desde Ramsés II, hasta Akhenathen, pasando por un busto de Nefertiti, o la efigie del faraón Cheops, y así por el estilo, los cuales a veces da trabajo verlos por la gran cantidad de visitantes, en aquella auténtica babel de idiomas diferentes. El guía nos enseñó - entre otras cosas – a fijarnos en el llamado cartucho, de las piezas de arte egipcio, donde aparece el nombre del faraón de que se trate, claro está, en jeroglíficos.
Sin embargo, el “plato fuerte” del museo es el tesoro de la tumba de Tutankhamun, que ocupa casi la mitad del segundo nivel; y la joya más apreciada y buscada por los turistas es la máscara de oro con un peso de once kilos (casi 23 libras de peso), ¡una auténtica maravilla del arte! En la misma sala exhiben varios sarcófagos, (ya que estaban uno dentro del otro en tamaño decreciente), y numerosas piezas de adornos corporales realizados con metales y piedras preciosos. Todas estas joyas se destacan, igualmente, por su interés y valor simbólicos.
Es de resaltar también el trono muy elaborado y muy bello, otras sillas ceremoniales, e incluso, algunos carruajes, contenedores de perfumes de alabastro, recipientes para vísceras, urnas, barcas ceremoniales, reproducciones de animales sagrados, como hipopótamos, leones, escarabajos, etc., apoyadores de cabeza para dormir, y muchos sarcófagos, entre otros.
En las salas dedicadas a Tutankhamun presentan igualmente algunos artefactos curiosos, de cuyo invento los egipcios reclaman su paternidad y que estaban en la tumba: como por ejemplo un preservativo hecho con tripa de gacela, un proto-ajedrez precursor de ese juego-ciencia cuya invención también se atribuyen otros países como la India y Arabia Saudita, y un abanico de plumas; también aparece entre las primicias el bumerán, esa arma arrojadiza, con decenas de variantes expuestas, y que el diccionario de la Real Academia dice erróneamente quizá, que es propia de los australianos.
En este piso exhiben algunas momias en una de las salas, pero para verlas es necesario pagar extra. Es preciso recalcar que los aniguos egipcios momificaban a sus faraones, pero también lo hacían con sus animales considerados como sagrados.
Ya el gobierno egipcio está construyendo un nuevo museo no muy lejos de las pirámides de Giza, que se supone estará listo dentro de algunos años.

viernes, enero 16, 2009

ESPECTÁCULO DE LUZ Y SONIDO EN LAS PIRÁMIDES DE GIZA (foto: FAUSTINO PÉREZ)

SALA PRINCIPAL DE LECTURA DE LA BIBLIOTECA DE ALEJANDRÍA, EGIPTO (foto: FAUSTINO PÉREZ)

PIRÁMIDE DE KEOPS (foto: A. G.)

LA ESFINGE Y LA PIRÁMIDE DE KEFRÉN (foto: FAUSTINO PÉREZ)

EL MILENARIO EGIPTO: MI VISITA A LA TIERRA DE LOS FARAONES (2)

Por FAUSTINO PÉREZ


Visitar Egipto ubicado en los continentes africano y asiático simultáneamente, es decir, con un pie en África y otro en Asia, es el equivalente a trasladarse a un universo totalmente diferente a aquello a lo que uno está acostumbrado en Santo Domingo, es como tener un reencuentro con la historia misma, con una cultura que le da más importancia al más-allá que al más-acá, y que emplea tres calendarios distintos; un lugar en el que desde hace por lo menos más de cinco mil años, ya construían monumentos imperecederos desde esa fecha conocida, y escribían textos poéticos antes que nadie.
Al ser Egipto un cruce de caminos, donde se dan cita personas y personalidades principalmente de cuatro continentes, la indumentaria es muy variada; y esto es válido tanto para los humildes nativos de las diferentes regiones y pueblos, con sus turbantes y chilabas, y los jeques visitantes multimillonarios que llegan a los establecimientos hoteleros con un séquito de mujeres, y presumiendo con una actitud entre pedantesca y engreída. A esto hay que sumarle los huéspedes asiáticos, en especial los japoneses, a los del África subsahariana de piel negra, a los europeos, y a los turistas de este continente americano, que son los menos. Curiosamente de este lado del océano acuden a Egipto gentes provenientes de las clases más acomodadas de América Latina, atraídos por la leyenda.
Racialmente los egipcios abarcan todos los tonos de piel, predominando los de piel clara y de ojos negros, diferentes de los nubios del sur, por ejemplo, de piel oscura y ojos claros; y es relativamente frecuente ver personas con ojeras, no por motivos de haber cometido algún exceso, sino, por herencia.
Por otro lado, el idioma árabe es muy difícil, con una gran variedad de fonemas, lo cual es una gran ventaja para ellos porque así tienen mucha facilidad para aprender otras lenguas. De esa manera cualquier vendedor callejero, al escuchar a uno hablar tratará de vender su(s) producto(s), diciendo alguna frase al visitante en el idioma del forastero. La habilidad para el aprendizaje lingüístico se nota mucho sobre todo en los museos y monumentos, de tal suerte, que no es raro encontrase con varios guías turísticos nativos, a la vez, hablando idiomas totalmente diferentes.
Los guías son muy importantes para moverse en Egipto, yo añadiría que son prácticamente imprescindibles, porque además de que están bien capacitados y entrenados, - a sabiendas de que el turismo es la base de su sustento - , le ahorran mucho tiempo a los visitantes; los van a buscar al aeropuerto y a los hoteles, para llevarlos a los lugares de interés, porque en Egipto lamentablemente es muy difícil andar a pie por la ciudad, ya que casi no existen pasos peatonales, y los pocos que hay no son respetados, y es muy arriesgado para el extranjero cruzar esas avenidas y autopistas con esos vehículos desplazándose a esas velocidades. Ellos construyen las autopistas y distribuidores del tránsito sin pensar apenas en los peatones, con lo cual denotan la importancia que tiene para ellos el tener vehículo, ya que son aproximadamente tres veces más caros que en Europa.
Además, el país tiene tanto que ofrecer que si uno está solo, aprendería mucho menos de la cultura de Egipto, y le saldrían más caros los traslados de un lugar de interés a otro.
Por otro lado los taxis son viejos y los autobuses van atestados de pasajeros, al igual que las dos líneas del metro. Todo este caos contribuye sobremanera con la gran contaminación causada por los vehículos que se siente en la gran urbe, mezclada con la niebla y con la gran cantidad de polvo de arena en suspensión en el aire; todo ello complicado por la lluvia escasa. Yo me imagino que los neumólogos, los otorrinolaringólogos y los oftalmólogos harán su agosto con tantas personas con problemas en la garganta y en los ojos. Las condiciones deben de empeorar cuando hay alguna tormenta de arena, pero por suerte para nosotros se originan en otra época del año.
Paradójicamente también se producen muchos tapones en las autopistas de la ciudad, todo ello por motivos tontos y baladíes, como podría ser un auto con problemas mecánicos o una carreta atravesada en la vía, o bien, un minibús detenido para dejar a un pasajero.
Una de las prácticas diarias que más llama la atención al forastero de otras religiones, es el llamado a la oración, que se hace a diario cinco veces desde los miles de mezquitas por medio de altavoces, incluyendo las dos mil consideradas como antiguas: a las 5 a.m., a las 12 m., a las 2:30 p.m., a las 5 p.m. y el último a las 6:30 p.m.
Al escuchar ese mensaje estruendoso desde un lugar elevado, - como podría ser el balcón del hotel - , simultáneamente con el ruido de los vehículos al transitar y sus nerviosas señales acústicas, aquello se asemeja a un auténtico maremágnum, un verdadero “performance” religioso con el contrapunto de los decibelios producidos por la gran urbe.
Es evidente que si un devoto se enpecina en rezar hacia la Mecca cinco veces al día, tendría poco tiempo para otros menesteres; aún así no es raro ver hombres por la calle, con una callosidad en la frente, producida por el roce de la frente contra el suelo al inclinarse para orar.
En Egipto se entremezclan la pobreza y la opulencia, y el desarrollo y el subdesarrollo de una manera muy sui generis. Por ejemplo, si uno navega por el Nilo de noche, la panorámica de los grandes hoteles con su iluminación de Navidad, y las embarcaciones con sus luces parpadeantes multicolores son de una belleza inolvidable, no tiene nada que envidiarle a París y su río Sena; empero, si uno se acerca a esos establecimientos hoteleros de lujo, se encontrará a escasos metros con pequeños negocios para gente muy pobre, desde talleres de mecánica hasta cafés sin ninguna categoría, para fumar la famosa pipa de agua, llamada entre ellos hookah. Da la impresión de que las grandes cadenas hoteleras (Sofitel, Hilton, Sheraton, Marriott, etc.) compraron el espacio a gente humilde para levantar sus edificios, que a lo mejor logró pingües beneficios por las ventas, con el fin de aprovechar la afluencia turística, y no se preocuparon por el entorno que iban a tener los mismos hoteles de cuatro y cinco estrellas.
Este hábito de la hookah está muy extendido por todo el país, y existen locales para todos los bolsillos, desde bares de mala muerte en los que se fuma en la acera, hasta en centros comerciales cerrados para clientes pudientes.
En estos últimos establecimientos casi siempre existe alguna tienda con lencería sexy; es curioso cómo un país tan recatado en su indumentaria en exteriores, venda ese tipo de prendas íntimas provocativas para ser usadas en las alcobas. Me llamó la atención que en el Cairo, uno de los grandes centros mundiales de la danza del vientre (danse du ventre, en francés; y belly dance, en inglés), las mujeres vestidas a la usanza occidental o con un estilo mixto (por ejemplo, al llevar jeans con la cabeza cubierta por el velo), no hacen galas al caminar o demuestran lo que han aprendido o saben del baile; o por lo menos que se note la influencia. Parece ser que al tener tantos siglos de usar chilaba, ha hecho que las mujeres descuidaran su figura y acumularan grasa en diferentes lugares de la anatomía, y por ese motivo al usar ropa de tipo occidental se nota el hecho.
Otra contradicción que se aprecia es el descuido en los detalles, lo cual le transmite al visitante una señal de abandono, negligencia, y de descuido. Por ejemplo, es imperdonable e increíble que en un país con miles de años de historia la gente no haya sido educada todavía a tirar la basura donde se debe, o a cruzar una calle como tiene que ser. Por otra parte, construyen las autopistas en la ciudad y se olvidan de los pasos de cebra para los peatones, como ya dije. Sin ir más lejos, en el Museo Egipcio, uno de los trece más importantes del mundo, o sea, con categoría mundial, aparecen algunas identificaciones de las piezas, escritas a mano, en un papel escolar, y los visitantes no tienen donde sentarse.
A pesar de que El Cairo se encuentra prácticamente entre dos desiertos, aún los egipcios no han resuelto el problema de recoger la arena de los bordes de la avenida que lleva a las pirámides, lo cual incrementa el polvo de arena en suspensión en el aire, aumenta los problemas respiratorios de la población, y mantiene a los vehículos y los edificios llenos de polvo permanentemente.

sábado, enero 10, 2009

FAUSTINO PÉREZ EN LA EXPLANADA DE LAS PIRÁMIDES DE GIZA 3-ENERO-2009 (foto: EUFEMIO MARTÍNEZ CINTRÓN)

ESCENA CERCA DE LAS PIRÁMIDES (foto: FAUSTINO PÉREZ)

BAILARINA DE LA DANZA DEL VIENTRE DEL BARCO-RESTAURANTE NILE MAXIM (foto: FAUSTINO PÉREZ)

EL MILENARIO EGIPTO: MI VISITA A LA TIERRA DE LOS FARAONES (1)

Por FAUSTINO PÉREZ


Tal como nos sucedió en los dos últimos años, nos pilló la Navidad haciendo los preparativos de viaje, pero con una variante importante: ahora exigían visado desde mediados del 2008 para poder hacer escala en la Unión Europea. Esto implicaba tener que hacer fila en el Consulado francés, previa solicitud de un número de llegada, llenar un formulario, con un pasaporte que tenga una validez superior a los tres meses después de la llegada al país de origen, llevar pruebas de la reserva de vuelos, de la reservación del hotel, y de contar con seguro de viaje; es preciso también, ir personalmente a que le tomen las huellas digitales de todos los dedos, y que le saquen una foto antropométrica; llevarles otra fotografía de frente con fondo blanco y de tamaño 3,5 x 4,5 cms. para acompañar el formulario, y encima, pagar sesenta (60) euros y tener que esperar casi un mes para que le den la respuesta a uno. Todo ello para “saltar” de un avión a otro en un aeropuerto de la Comunidad, y sin poder salir del área restringida del aeroparque. ¡La verdad es que los países del grupo Schengen se esmeran en hacerle la vida imposible a uno!
Y eso que habíamos pasado por París en tránsito en enero del 2007, camino de Tokío, Japón, sin visado; y estuvimos con visa de turista en París, en enero del 2008.
A uno no le queda más remedio que soportar esa mentalidad y esos abusos colonialistas, a pesar de que nosotros – como siempre – tenemos que sobrellevar las tarifas más caras no obstante ser los más pobres, para subvencionar las tarifas baratas de los países ricos. Esto significa que ellos se benefician comoquiera, pero desde aquí en esta isla, no se tiene otra opción para ir al continente africano; a menos que se dé la vuelta por sudamérica, entonces sería más largo el viaje y, por supuesto, más caro.
Ya teníamos el visado, el hotel, los vuelos, y los guías turísticos que nos orientarían en nuestro periplo.
El taxista contratado llegó justo a las cinco y cuarto de la tarde, para llevarnos al Aeropuerto de Las Américas, nos cobró 700 pesos, facturamos las maletas, pasamos los controles de rayos-x y los de Inmigración, - donde, por cierto, una ex-alumna mía vino a saludarme - , y a continuación nos dirigimos a la sala de espera para el abordaje. Esta aerolínea acostumbra a dar los datos técnicos del vuelo en una pizarra colocada a la entrada del control de la tarjeta de embarque. En lo que esperábamos en la cola observamos a cuatro pasajeros a quienes no los dejaron abordar el vuelo y que eran mantenidos sentados en un lugar específico de la sala, no sabemos los motivos. Siempre hay alguien que es invitado a bajarse del avión por problemas en el pasaporte, o en el boleto aéreo, por su perfil sospechoso, o por llevar algo prohibido, y así por el estilo.
Como estaba previsto subimos al aparato un Jumbo 747-400 de Air France, que se suponía despegaría a las 9:10 p.m. Sin embargo, debido a la indisposición repentina de un viajero; - ¡es increíble cómo la adrenalina se percibe en ese ambiente de más de 500 personas, y la gente se alborota! - , el avión mastodóntico tomó pista a las 10:30 p.m., y nos tocó sentarnos al lado de una joven que se entretenía leyendo un libro en fotocopia. Mi preocupación era que no diese tiempo a trasladar las maletas de un avión a otro.
Después de la mala noche y de haber cenado y desayunado en el avión, llegamos a París a media mañana, entonces, teníamos que pasar de la terminal C a la E, en el autobús que tienen dispuesto para esos fines, o sea, que había que salir a una calle interna del aeropuerto Charles de Gaulle. El problema era que habíamos salido de un país con una temperatura agradable de verano de 28º, para llegar a otro después de casi ocho horas de vuelo con una temperatura de 3 grados bajo cero, es decir, de un invierno crudo para esas latitudes, y de ahí llegar a nuestro destino con una temperatura primaveral de 12º. Mientras el avión llegaba a la terminal me entretuve tomándole fotos al avión Concorde auténtico, que tienen en un pedestal al lado de una de las pistas de acceso.
Esperamos el próximo avión, que era más pequeño, pero paradójicamente con más espacio para las piernas, después de pasar otra vez por los rayos-x, y así de esa manera abordamos el vuelo que nos llevaría a nuestro destino final: El Cairo, Egipto. Iba a ser la primera vez que pisaba el continente africano y el cuarto continente en visitar.
En la sala de espera se notaba el gran conflicto cultural que tienen los jóvenes árabes, y varios de ellos estaban escuchando rock en árabe en sus i-pods, o bien, navegando con sus laptops, o hablando por celulares, o con gafas de marca a pesar de tener cubierta la cabeza; todo ello en detrimento de su cultura, - incluyendo sus costumbres - , que está perdiendo la batalla. Por otra parte, después que una chica se acostumbra a usar jeans, es difícil que vuelva a la chilaba tradicional.
Los asientos próximos a la ventanilla estaban colocados en filas de dos, o sea que no teníamos a nadie al lado, y después de un almuerzo muy bueno, mucho mejor que en el avión anterior, - a pesar de ser la misma compañía - , a base de salmón y queso roquefort. ¡En este vuelo hasta le presentan el menú en una tarjeta al viajero!, algo impensable en el Jumbo. Antes del despegue tuvieron que rociar las alas del avión con un disolvente para eliminarle el hielo, con unos camiones con mangueras que parecen sacados de una novela de ciencia ficción.
Después de aproximadamente tres horas y pico de vuelo, - y de habernos deleitado con el espectáculo de los Alpes Italianos nevados - , a lo cual hay que sumarle una hora más por el cambio de horario, - ya que si en Francia son cinco horas más con respecto a Santo Domingo, en Egipto son seis - , empezamos a ver las luces de la ciudad, porque en Egipto anochece alrededor de las cinco de la tarde en invierno, y ya eran la siete de la noche.
El Cairo tiene 16 millones de habitantes de día, porque hay tres millones “flotantes” que acuden a ella diariamente desde todos los rincones del país a realizar trámites, y/o a llevar mercancías; o sea, que la población fija es de 13 millones.
Al bajar del avión apareció un autobús para llevarnos a la terminal, y yo tenía instrucciones de buscar al guía con mi nombre; y en afecto allí estaba Mahmoud, con mi nombre correctamente escrito, y así empezaron las sorpresas. Este joven muy dinámico de la agencia, me pidió dinero para comprar los visados, es decir US 30 dólares por los dos que llegamos sin visa, porque en Egipto se compran en el aeropuerto y uno los pega en cualquier página libre del pasaporte. Esto significa que todos los guías turísticos estaban en el área antes de pasar el control de Inmigración, algo impensable en Santo Domingo. Ellos tienen que agilizarlo todo porque reciben nueve millones de turistas al año. Para el trámite del sellado nos recibió un funcionario con tres estrellas en el uniforme y después de estampar los sellos, les pasó los documentos de viaje a dos empleados que estaban perpendicularmente en un plano inferior a su derecha, y con luz discreta. De esa manera entramos oficialmente al país, y una vez recogidas las maletas subimos al transporte de la agencia, que nos llevaría al Hotel Ramsés Hilton (http://www1.hilton.com/es/hi/hotel/CAIRHTW-Ramses-Hilton/index.do) de cuatro estrellas y de 26 pisos, en pleno centro de la ciudad al lado del río Nilo y muy cerca del Museo Egipcio, donde íbamos a pasar seis noches, en habitación doble con desayuno por US 430 dólares la noche. Este hotel de esta cadena, es uno de los varios que tienen los Hilton. Como ya se sabe, Egipto ejerce una gran fascinación en los estadounidenses, quienes poseen hoteles de las principales cadenas norteamericanas aprovechando el gran flujo turístico, aparte de que tienen una Universidad en el Cairo, donde asiste la flor y nata de la juventud de la sociedad egipcia, y cuentan, además, con la embajada de EEUU más grande del mundo.
En los alrededores del hotel tienen policías turísticos detrás de unos escudos metálicos blindados con ruedas, y perros entrenados para detectar explosivos, porque ya se sabe que la situación en el Oriente Medio con Israel atacando y ocupando territorios en Gaza a 200 kms. del Cairo no proporciona sosiego a ninguno de los países de la región.
Otro choque cultural fue que los bellboys no permitieron en modo alguno que yo subiera las maletas a la habitación 828, y al entrar al establecimiento hotelero me pareció que estaba en la ONU por la diversidad de indumentarias, una prueba palpable de que Egipto es un país-bisagra entre África, Asia y Europa.